Familias inmigrantes de Nueva York más azotadas por el COVID-19 piden ser prioridad en presupuestos del 2022

Si no hay un alivio económico de Washington para el estado, en el próximo año fiscal los más vulnerables seguirán viendo la peor cara de la crisis financiera

Familias inmigrantes de Nueva York más azotadas por el COVID-19 piden ser prioridad en presupuestos del 2022
La dominicana Carmen Ramírez, con 50 años viviendo en NYC, espera que cuando se venza el virus se vea de nuevo una ciudad pujante.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

En teoría en los proyectos de presupuestos del Estado y la Ciudad de Nueva York para el 2022 se tratan de equilibrar las cuentas para no tocar un solo dólar para el funcionamiento óptimo de las escuelas públicas, y dirigir más recursos a los planes de alimentación de los más pobres. En la realidad, se tiene que tratar de palear el inmenso hueco financiero causado por la pandemia del coronavirus.

Y eso solo será posible, si se reciben fondos especiales desde Washington.

Todo indica que si no existen auxilios financieros por parte la nueva Administración federal de Joe Biden, las familias de inmigrantes más devastadas por el COVID-19 en la Gran Manzana, podrían ver la peor cara de esta tragedia en los próximos meses.

En el plan preliminar de gastos e inversiones del alcalde Bill de Blasio, calculado en $92.3 mil millones de dólares para el próximo año fiscal, uno de los puntos cruciales  es la reapertura total de las escuelas públicas de la Gran Manzana en el otoño, cuyas aulas estarán ocupadas en un 41% por estudiantes de origen hispano.

Este objetivo solo será posible si la Ciudad recibe un alivio de $2 mil millones de dólares de alivio del coronavirus por parte del Gobierno federal que se necesitan para que las 1,700 escuelas públicas de la ciudad de Nueva York abran sus puertas cinco días a la semana.

“Nuestras escuelas tienen que volver en septiembre, por completo”, dijo De Blasio cuando presentó su plan de gastos que desde ya luce muy deficitario, ante los millones de dólares que dejó de recibir la ciudad desde que el pasado marzo se expandió la pandemia y forzó el cierre económico.

En concreto en los anteproyectos de presupuestos se fija la mirada en poner más dólares del lado de los programas que garanticen disponibilidad de alimentos, pruebas de COVID-19, acceso a las vacunas independientemente del estatus migratorio, soporte jurídico gratuito y algunos programas para evitar los desalojos por retraso de la renta.

“Presupuestos” más complicados

Mientras el ejercicio de equilibrar los gastos se muestra muy complicado para las autoridades de Nueva York, para miles de familias de inmigrantes indocumentados que perdieron por completo sus ingresos, el porvenir luce aún más intrincado. Y cada vez más doloroso.

“Mi esposo más nunca consiguió empleo en los restaurantes. Antes, solo con sus propinas podíamos cubrir muchos gastos. Y yo que lo podía ayudar con trabajos eventuales, ahora no me puedo mover de la casa, porque tengo a mis tres hijos en casa porque opté por clases a distancia”, narró la mexicana Lupe Solórzano, residente desde hace 18 años del Alto Manhattan.

Con meses de renta atrasada y sin recibir ningún cheque de alivio federal, la familia Solórzano considera que la reapertura de las escuelas de “manera segura” significaría el primer paso para poder recobrar “cierta normalidad”.

“Nunca es igual la educación ‘online’. Nosotros entendemos que si queremos romper el ciclo de nuestra pobreza, tenemos que apostar todo a que ellos vayan en un futuro a la universidad. Y segundo, si están en clases nosotros podemos salir a la calle a resolver como siempre hemos hecho. Pero todo depende ahora de cómo vaya la pandemia”, compartió Lupe.

El panorama de edificios escolares con servicios similares, antes de la crisis, luce como una asignatura complicada.

Solo por citar un ejemplo, el pago de horas extras para los maestros, conocido como ‘pago por sesión’, se reduciría en $21 millones el próximo año fiscal, muestra la propuesta del mandatario municipal.

Eso podría significar menos actividades después de la escuela o menos recursos para los educadores que trabajan en esos programas. Además, en el plan de ahorro que proyecta la Alcaldía de la Ciudad de Nueva York se detalla que las diferentes agencias solo podrán llenar una vacante si otros tres trabajos están vacíos.

En concreto, esto matemáticamente se traduce en menos personal en los planteles a futuro para atender la calidad educativa de cada alumno.

El Estado y la Ciudad proyectan “sobre papel” beneficios para las comunidades vulnerables. Foto: Fernando Martínez.

Hay prioridades

Un portavoz del Concejo de la Ciudad de Nueva York, en donde finalmente se deberá aprobar el plan de gastos e inversión para el 2022, recalcó que el presupuesto preliminar del Alcalde marcó apenas el comienzo de las negociaciones: “estaremos empeñados en que se debe preservar la red de seguridad social y las iniciativas para ayudar a las comunidades de color afectadas de manera desproporcionada por el COVID-19″.

El concejal Ydanis Rodríguez aseguró que no podrá existir otra fórmula para “recuperar a la ciudad de la pandemia” si no se incluye en esta ecuación a quienes están siendo los más castigados por esta crisis de salud pública.

“Con el cierre de los edificios escolares el pasado mes de marzo y con el esquema actual híbrido de clases presenciales y a distancia, se podría asegurar que existió un ahorro en el 2020 en los gastos normales de las escuelas. Este presupuesto arrastra una crisis de la era de Trump. Ahora debemos contar con la nueva administración federal y el Congreso para vencer este déficit”, razonó el concejal dominicano.

Esperando dinero de Washington

Quienes están al frente de organizar los gastos del Estado de Nueva York también piensan lo mismo. El gobernador Andrew Cuomo mostró la semana pasada dos paquetes. En una opción más austera, se asume que Nueva York recibirá fondos federales que ascienden a los $6 mil millones , la otra opción más optimista representa $15 mil millones de desembolsos de Washington, una cifra que se acerca más al déficit presupuestario actual del Estado.

En las cuentas del proyecto de inversión más optimista del mandatario estatal, se destinarían $1.3 mil millones de dólares para los planes de ayuda para rentas residenciales vencidas, $150 millones para abordar la inseguridad alimentaria y $10 millones en ‘Liberty Defense Fund’ que ofrece soporte legal gratuito a neoyorquinos indocumentados. También se ambiciona sumar $130 millones para ayudar a las pequeñas empresas como los restaurantes afectados por la pandemia.

“Son $21,000 millones de dólares en pérdidas de ingresos durante dos años seguidos. ¿Por qué la pérdida de ingresos? Estaban cerrados, la gente no trabajaba, no pagaban impuestos. Se proyectaba que la brecha sería peor, pero a medida que la economía comenzó a funcionar nuevamente, la brecha comenzó a cerrarse”, puntualizó Cuomo.

La controversia: impuestos a los más ricos

Ante la propuesta de un grupo de legisladores estatales de aumentar por diferentes vías los impuestos a los más ricos, el mandatario estatal se muestra muy distante. Sin embargo, la asambleísta colombiana Catalina Cruz que representa al Distrito 39 de Jackson Heights- Corona, en Queens, aseguró que “el baile del presupuesto apenas comienza”.

“Eso lo tendremos que negociar y lo vamos a pelear. Todos los reportes indican que las grandes corporaciones y las personas más adineradas de Nueva York han aumentado sus ingresos durante esta crisis de salud pública. Mientras, que no tenemos que describir lo que pasó con la clase trabajadora indocumentada, que se convirtió en una mano de obra esencial”, explicó la asambleísta.

A juicio de Cruz existen dos buenas señales para las comunidades de inmigrantes en el esquema de inversión de Cuomo para el 2022: la inversión en los programas alimentarios para que ningún neoyorquino pase hambre y la ayuda legal para los indocumentados.

Una decadencia nunca vista

La dominicana Carmen Ramírez, con 50 años residenciada en la Gran Manzana, no recuerda una etapa “tan terrible” como la que padece la ciudad desde que “apareció este virus”.

La inmigrante de 80 años, alejada de cálculos técnicos presupuestarios complejos, asegura que mientras más se invierta en vencer al COVID-19, más cerca estará la recuperación.

“Esta es una ciudad pujante que yo nunca la había visto así en tantas décadas. Si se dirige más dinero para hacer la batalla a este virus, todos podrán volver a la calle a trabajar, a estudiar, a construir y hacerla grande de nuevo”, dijo Carmen.

Entre tanto, el jubilado hispano Alex Casello quien lleva 40 años viviendo en la ‘ciudad de los rascacielos’, expone sin dudas que nunca había visto en las calles tantas imágenes decadentes de pobreza.

“La Ciudad tiene que invertir en escuelas en donde los alumnos se sientan motivados a ir. También debemos enseñar a nuestras comunidades de inmigrantes que las cosas cuestan. Y que debemos pagar nuestros impuestos. Sabemos que en este sistema de alguna manera lo que paguemos va a regresar a nosotros. La reconstrucción de Nueva York dependerá de quienes vinieron buscando un sueño”, concluyó Casello.

Alex Casello: nuestras comunidades deben valorar la importancia de pagar también sus impuestos. Foto: Fernando Martínez.

Que ningún neoyorquino pase hambre:

  • 2 millones de neoyorquinos enfrentan necesidades para costearse sus alimentos de acuerdo con informes del Concejo Municipal.
  • 53% se incrementó las demandas en despensas públicas y otros programas de alimentos gratuitos en NYC desde marzo de 2020.
  • 1,000 despensas y comedores hay en los cinco condados de NYC.
  • $52 millones es el monto previsto para planes de seguridad alimentaria en el año fiscal 2021-2022.
  • $25 millones fueron los fondos de emergencia aprobados para las despensas en 2020.
  • $150 millones propone el gobernador Cuomo en su plan de inversión, que deberá aprobarse en julio, para combatir el hambre en todo el estado.
  • 15% fue el aumento de la nueva administracion de Joe Biden al presupuesto nacional de los cupones SNAP, bajo el argumento que 1 de cada 5 hogares hispanos del país no tienen suficientes recursos para alimentarse.
  • 3° posición ocupa Nueva York en cuanto a los estados con el mayor porcentaje de inmigrantes no incluidos en los paquetes de ayuda federal, seguido de California y Texas.
  • 530,000 familias de inmigrantes de Nueva York que trabajan en la economía informal (vendedores ambulantes, trabajadoras sexuales, empleadas domésticas, jornaleros y otros sectores como el de la construcción y mantenimiento en general) han sido excluidos de planes de alivio de la administración federal.
  • 1 de cada 5 individuos que viven en NYC se encuentran actualmente en alguna situación de moratoria de alquiler de sus residencias.