Legisladores preparan leyes para acabar con el acoso sexual en Albany

Las leyes actuales tienen agujeros que dejan desprotegido al personal que trabaja para cargos electos

Capitolio de Nueva York en Albany
Capitolio de Nueva York en Albany
Foto: Daniel Barry / Getty Images

“Tardé tres años en  darme cuenta de que estaba siendo víctima de acoso sexual, toma mucho tiempo procesar que no es una falta propia. Se necesita tiempo para procesar el trauma”, explicaba mientras se retiraba las lágrimas de la cara, Erica Vladimer, ex analista de educación y asesora del grupo democrático independiente (IDC) en la capital del estado de Nueva York. Ella es miembro de The Sexual Harassment Working Group que el lunes presentó la agenda con nuevas leyes para evitar o poder actuar contra este delito en la propia Albany.

El grupo ya tuvo éxito en 2019 con una serie de leyes que permitían proteger al personal que trabaja con legisladores, que están en contacto con lobistas y que hasta entonces estaban en una zona gris de protección ante estos delitos y conductas predatorias. En el año 2021 están abogado por nueva legislación y el cierre de agujeros legales en la anterior ronda de estas. En ese sentido se anunciaron seis iniciativas legislativas entre las que se encuentra el aumento del tiempo para que una acción se considere prescrita y pueda ser perseguida legalmente.

Por esta modificación legislativa y que el periodo de prescripción sea de más de tres años está abogando la congresista Linda Rosenthal, quien explicó en una conferencia que aunque hay más mujeres en Albany, el “club de los chicos no ha cambiado”.

El resto de las acciones legislativas pasan por eliminar la llamada “licencia para acosar” para que a los efectos de la ley de Derechos Humanos de Nueva York se considere que el personal que trabaja para oficiales electos y empleados de entidades de gobierno sean considerados trabajadores, ya trabajen para el estado, la municipalidad o alguna agencia.

Esta ley por la que está trabajando el senador Andrew Gournades es importante porque la actual ley eliminó las protecciones a estos trabajadores por no considerar que hubiera una relación laboral. Es algo que, este grupo explica, eliminó los recursos para buscar justicia a quienes fueron acosados por el asambleísta Gabryzak.

Para el senador John Liu, los paquetes legislativos para cubrir fallos y deficiencias de las protecciones no son una ciencia difícil de entender sino “sentido común”. Este senador es quien está detrás del avance de otra ley que da protección a quienes hacen sonar las alarmas o descubren una situación a las autoridades (whistleblower). 

Otras iniciativas prohíben los acuerdos para mantener información privada (NDA) que requieren pagos por parte de las víctimas que con el tiempo hablan y dan publicidad a sus experiencias. La senadora Alessandra Biaggi dijo que poner precio al silencio de la víctima es muy inapropiado en casos de acoso y discriminación. La acción legislativa alcanza también a los lobistas para quienes se propone una extensión del mandato de entrenamiento en educación contra el acoso que debe ser anual.