Cómo puede ayudar la sopa de cebolla para bajar de peso más rápido

La sopa de cebolla es una magnífica adición dietética para bajar de peso. Es saciante, rica en antioxidantes, baja en calorías y diurética

La cebolla es rica en un antioxidante llamado quercetina, que tiene el poder de estimular el metabolismo y acelera la quema de grasas.
La cebolla es rica en un antioxidante llamado quercetina, que tiene el poder de estimular el metabolismo y acelera la quema de grasas.
Foto: Imagen de Bluebird Provisions en Pixabay / Pixabay

Actualmente, las opciones de remedios caseros que benefician la pérdida de peso son inmensas. De tal modo que tenemos a nuestro alcance una amplia oferta de aliados naturales: jugos, licuados, infusiones, tés y sopas, que gracias a sus ingredientes medicinales actúan como un poderoso antídoto adelgazante. 

En los últimos meses ha llamado de manera especial la atención el consumo de sopas adelgazantes. Son un magnífico aliado para acelerar la pérdida de peso, al ser ligeras, reconfortantes, digestivas y saciantes. De manera particular se han comprobado los beneficios de la sopa de cebolla, que se posiciona como una buena adición dietética para perder esos kilos extra, un poco más rápido.

Es cierto que la sopa de cebolla es considerada uno de los platillos más icónicos de la gastronomía francesa. Recientemente diversos investigadores especializados en nutrición y dietas en París, se dieron a la tarea de rastrear las elecciones de alimentos de los lugareños y rápidamente encontraron que las mujeres francesas comen mucha sopa. Según la reconocida nutricionista de origen francés Valerie Orsoni, este hallazgo es una razón clave por la que las mujeres francesas se han ganado la reputación de no engordar nunca.

Lo primero que tenemos que mencionar es que desde tiempos inmemoriales, la cebolla ha sido considerada un humilde alimento de gran sabor y personalidad, y a la vez un extraordinario medicamento natural. La cebolla (Allium cepa) pertenece a la extensa familia de las liliáceas, al igual que el ajo, con el que comparte algunas propiedades curativas.

La realidad es que la cebolla brilla por su inigualable composición nutricional. Está compuesta principalmente por agua (cerca de un 89%), por lo tanto es muy ligera, de hecho por cada 100 gramos aporta únicamente 38 calorías. Posteriormente se destaca su contenido en carbohidratos (8,6%) que es su nutriente más abundante, seguido por su aporte en fibra (1,6%), y nulo contenido en grasas. 

Sin embargo llama de manera especial la atención su contenido en vitaminas y minerales. Entre las que se encuentra una buena dosis de vitamina C (9 mg/100 g), potasio (300 mg), calcio (32 mg) y fósforo (44 mg), así como un alto porcentaje del oligoelementos  y pequeñas cantidades de azufre, bromo, cobalto, cobre, magnesio, silicio y zinc. También es muy rica en fitoquímicos, entre los que destaca un tipo de  flavonoide llamado, quercetina. Esta sustancia antioxidante, es más potente que la vitamina E y tiene propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y protectoras frente al cáncer. Además, puede ayudar a reducir los síntomas de fatiga, ansiedad y depresión. La buena noticia es que la quercetina, es una sustancia que juega un papel clave para impulsar al metabolismo y previene la acumulación de grasa.

La sopa de cebolla se asocia con grandes cualidades que potencian la pérdida de peso, entre las que se destacan los siguientes puntos.

  • Es Diurética: Una de sus propiedades más grandes bondades adelgazantes se encuentra en su poder diurético, que se asocia con su riqueza en potasio y escaso sodio. Es un alimento muy útil para combatir la retención de líquidos, , hipertensión e hinchazón.
  • Es Prebiótica: La cebolla es rica en unas sustancias llamadas fructo-oligosacáridos, que son prebióticos que estimulan el crecimiento de bacterias buenas en el intes­tino e inhiben el desarrollo de las patógenas. Se relaciona con grandes beneficios para mejorar la flora intestinal.
  • Es Digestiva: La sopa de cebolla es un grandioso aliado de la salud intestinal y previene la fermentación intestinal, la presencia de parásitos y hongos, y el estreñimiento. Beneficia la digestión y la eliminación de desechos que pueden causar sobrepeso, también alivia las digestiones pesadas y el exceso de flatulencias.
  • Es Antioxidante: La cebolla es uno de los alimentos de mayor poder antioxidante, de manera particular, la quercetina le confiere magníficas propiedades antiinflamatorias, que facilitan la pérdida de peso.
  • Es Antidiabética:  Un tesoro oculto de la cebolla, es su alto contenido en cromo, que forma parte del llamado FTG (factor de tolerancia a la glucosa), y también a la glucoquinina, que estimula el páncreas, ayuda a reducir el nivel de azúcar en la sangre. Por lo tanto no solo es un buen aliado para reducir el riesgo de padecer diabetes, al regular la glucosa en sangre también se promueve el adelgazamiento.

¿Cómo elaborar la sopa de cebolla adelgazante?

Ingredientes:

  • 4 cebollas amarillas pequeñas, en rodajas finas
  • 2 tazas de champiñones en rodajas o vegetales mixtos
  • 6 dientes de ajo machacados
  • 8 tazas de caldo de pollo bajo en sodio
  • 1 taza de trigo sarraceno seco
  • 4 cucharadas pasta de tomate
  • 2 cucharaditas de jengibre rallado
  • 1 cucharadita pimienta negra
  • 4 cucharadas aceite de oliva
  • 3 tazas de col rizada, en juliana
  • 1/3 taza de vino tinto
  • 2 cucharaditas cúrcuma en polvo
  • Jugo de limón fresco
  • Hierbas de olor frescas, al gusto
  • Modo de elaboración:

    1. En una cacerola grande a fuego medio-baje, agrega el aceite de oliva y cuando este caliente vierte las cebollas. Saltea durante 10 minutos.
    2. Posteriormente agrega la col rizada y sofríe por 5 minutos adicionales. Añade los dientes de ajo machacados y sofríe por un par de minutos.
    3. Vierte el caldo de pollo y mezcla bien todos los ingredientes. Agrega el trigo sarraceno, la pasta de tomate, los champiñones, el jengibre, la pimienta negra, el vino e incorpora todos los ingredientes. 
    4. Permite que la sopa hierva, después del primer hervor reduce el fuego a medio y cocina a fuego lento durante 15 minutos.  
    5. Finaliza agregando el polvo de raíz de cúrcuma.
    6. Sirve bien caliente, con una cucharadita de jugo de limón fresco y hierbas frescas al gusto.
    7. Se recomienda consumir libremente a lo largo del día y como un buen acompañante de la comida. Es una gran opción de cena baja en calorías.