Qué sucede en el cuerpo al comer garbanzos, según expertos nutricionistas

Una pequeña porción de garbanzos, es por mucho una de las adiciones más densas en nutrientes a cualquier comida

Los garbanzos son un tesoro nutricional, se destacan por su contenido en proteínas y fibra que benefician la salud y el adelgazamiento.
Los garbanzos son un tesoro nutricional, se destacan por su contenido en proteínas y fibra que benefician la salud y el adelgazamiento.
Foto: Imagen de Jenny Shead en Pixabay / Pixabay

Todos queremos alimentarnos de manera más saludable. Con base en ello, actualmente es muy relevante seleccionar ingredientes que se caractericen por su densidad en nutrientes. Si bien actualmente existen todo tipo de recomendaciones, las legumbres son un grupo de alimentos que no deberán de faltar en toda dieta equilibrada y terapéutica. De manera específica, se ha comprobado que los garbanzos son una magnífica adición dietética: son inmensamente versátiles, adictivos y satisfactorios. Existen muchas virtudes en tan pequeño bocado. Son la adición perfecta para colmar de nutrientes nuestras comidas cotidianas y aumentar nuestra creatividad culinaria, al integrarlos generosamente en ensaladas, sopas, salsas, bocadillos y guarniciones.

Con tales cualidades es probable que te preguntes, qué es lo que sucede en el cuerpo al comerlos. Lo primero que debes de saber es que este miembro de la familia de las leguminosas, es el símbolo perfecto de un buen equilibrio de macronutrientes, vitaminas y minerales. Si bien su composición es compleja, llama la atención su contenido en vitamina A, vitamina E, vitamina C, ácido fólico, magnesio, potasio y hierro. Además, los garbanzos contienen poderosos antioxidantes que ayudan a proteger las células de los efectos dañinos de los radicales libres, que se relacionan con diversas enfermedades crónicas. En pocas palabras, en tan solo una pequeña porción de garbanzos tendremos uno de los alimentos más densos en nutrientes. Así que si estas interesado en diseñar un estilo de vida más saludable, los garbanzos no podrán faltar. 

1. Aportan los carbohidratos correctos

Los garbanzos representan una de las mejores fuentes de carbohidratos, sobre todo los del tipo que el cuerpo anhela y requiere para funcionar óptimamente. Para mayor contexto: una simple taza de garbanzos, contiene 14,5 gramos de proteína de origen vegetal, 4 gramos de grasa, incluidos ácidos grasos poliinsaturados saludables y 40 gramos de carbohidratos. Sin lugar a dudas son una compleja fórmula nutricional, olvida de asustarte por su contenido en hidratos de carbono, recuerda que a través de las fuentes correctas ¡No son el enemigo! En el caso específico de los garbanzos, tienen la enorme virtud de complementarse con su alto contenido en fibra y su estado de carbohidratos complejos. Integrarlos en la dieta es un acierto, aportan energía de la más alta calidad y mejoran el rendimiento físico y mental. 

2. Son muy saciantes, ideales para controlar el apetito

Estos pequeños tesoros te harán olvidarte de la constante ansiedad por comer, que tanto impide la pérdida de peso. Estas legumbres solo son pequeñas de tamaño, ya que son muy poderosas al estar llenas de fibra y proteína, lo que ayuda a ralentizar la digestión. A la vez estos dos nutrientes le confieren un inmenso potencial saciante, y esto es un aspecto clave en el control del peso corporal, ya que reduce nuestro apetito. De hecho se cuenta con un estudio en el que se comprueba, que comer garbanzos hacer que se consuman menos calorías durante el día. También al integrarlos en la dieta diaria, es posible que mejoren los hábitos alimenticios y se disminuya el consumo de comida chatarra durante el día. 

3. Mejoran la digestión 

Como lo mencionamos en el primer punto, la composición nutricional de los garbanzos es muy completa. Es por ello que no podemos dejar de mencionar los beneficios que aporta su excepcional contenido en fibra, sobre todo para mejorar el proceso digestivo. Recordemos que una módica taza de garbanzos, aporta 12 gramos de fibra o lo equivalente a la mitad del valor diario recomendado según una dieta de 2,000 calorías ¡Simplemente perfecto! Teniendo en cuenta, información relevante en la que se señala que la mayoría de los estadounidenses no consumen suficiente fibra y es una cuestión que se deriva en afecciones que deterioran la salud e impiden la pérdida de peso, esta es una gran ventaja para los garbanzos. Tal como lo sugiere la dieta mediterránea considerada como la mejor opción por cuarto año consecutivo, agregar fibra en la dieta a través del consumo de verduras frescas, frijoles y legumbres es una de las mejores y más sencillas formas de apoyar la salud digestiva e intestinal. Complementario a ello se ha demostrado que la fibra, favorece el movimiento intestinal, la depuración del organismo, reduce el colesterol y el azúcar en sangre, favorece la pérdida de peso y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer ¿Te sigue pareciendo poco importante la fibra?

4. Buen equilibrio del microbioma intestinal

Se han comprobado cada vez con más fuerza la directa relación entre el microbioma intestinal y la salud del sistema digestivo e inmunológico. Lo cierto es que la también conocida como flora intestinal, es un delicado ecosistema que apoya todo tipo de funciones corporales, desde nuestro cerebro hasta nuestros intestinos, estado anímico e inclusive interviene en la calidad del sueño. Con base en ello todos los nutricionistas y médicos de cabecera, recomiendan el consumo de los probióticos y prebióticos, que se distinguen por ser uno de los componentes más importantes en toda dieta amigable con el intestino. La buena noticia es que los garbanzos son un prebiótico de primera calidad, por lo tanto su consumo no solo beneficia al sistema digestivo e intestinal, aumenta las defensas, nos protege contra enfermedades y acelera el adelgazamiento. 

5. Disminuyen el azúcar en sangre

Para las personas que viven con diabetes puede resultar complicado encontrar alimentos que sean nutritivos, saciantes y de bajo índice glucémico. Sin embargo los garbanzos pueden ser el aliado nutricional perfecto, ya que se ha descubierto que los garbanzos controlan la glucosa inmediatamente después de las comidas, además de suprimir el apetito. Los garbanzos tienen varias propiedades que pueden ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre: primero tienen un índice glucémico (IG) bastante bajo y en segundo lugar, por son una buena fuente de fibra y proteína, ambos nutrientes conocidos por su papel en la regulación del azúcar en sangre. Esto se debe a que la fibra retarda la absorción de carbohidratos, lo que promueve un aumento constante de los niveles de azúcar en sangre, en lugar de un pico. De tal modo que son un buen complemento en la dieta diabética, que también aportará otra larga lista de beneficios para un mejor control de la enfermedad. 

6. Posible hinchazón

¿El único punto bajo sobre los garbanzos? Hinchazón potencial. Sobre todo y de manera más específica en aquellas personas que presentan sensibilidad ante el consumo de legumbres o que simplemente no las procesan bien. Existen algunos casos en los que integrar garbanzos muy bruscamente en la dieta, suele ocasionarse con problemas con exceso de gases e hinchazón. Una buena recomendación para estos casos es remojarlos antes de cocinarlos, es una sencilla costumbre que puede ayudar a descomponer algunos de sus nutrientes y hacerlos más digeribles. También apuesta por integrarlos con cautela y gradualmente, ya que su contenido en fibra puede ser algo violento en algunas personas.