Hombre se habría burlado de su esposa tras asesinar a las dos hijas de ambos de Oklahoma y suicidarse

"¿Qué te parece esto?", habrían sido las palabras del atacante luego de balear a sus hijas y antes de dispararse él

Imagen ilustrativa de la escena de un crimen.
Imagen ilustrativa de la escena de un crimen.
Foto: Kat Wilcox / Pexels

David Kaser, el padre que mató a balazos a sus dos hijas adolescentes en Oklahoma mientras conversaba con su esposa por teléfono antes de suicidarse, se encontraba sin trabajo, discapacitado y confinado en su casa.

Los reportes de medios como KTUL indican que Kaser, de 56 años, llevaba más de 30 años casado con Teresa, de la misma edad, y procrearon seis hijos, incluyendo a las asesinadas Clarissa, de 19 años, y  Crystal, de 14.

La pareja fue propietaria de una empresa de máquinas expendedoras, pero vendieron el negocio hace tres años. Los Kasers administraron la empresa desde su hogar en South Walnut Creek Drive, donde este martes fueron hallados los cuerpos sin vida del hombre y sus dos hijas.

Problemas maritales entre ambos

Según la policía de Sand Springs la pareja se encontraba en un periodo bastante tenso en la relación; aunque las razones específicas para que David tomará la trágica decisión no han sido clarificadas por las autoridades.

Teresa, quien se encontraba trabajando, conversaba con David por teléfono cuando éste la emprendió contra las jóvenes.

El hombre empezó a amenazar con matar a sus hijas y suicidarse hasta que cumplió el aviso.

Le disparó a las hijas mientras hablaba por teléfono con la madre de éstas

“¿Qué te parece esto?”, habrían sido las palabras del atacante luego de balear a sus hijas y antes de dispararse él.

Los investigadores del caso indicaron que recibieron una llamada de la madre antes de la 1 p.m. en la que ésta indicó que hacía unos momentos su esposo la había llamado para amenazarla de que mataría a las hijas y posteriormente se quitaría la vida.

A raíz de la alerta de Teresa, los oficiales acudieron a la vivienda para hacer un chequeo de seguridad.

Cuando llegaron al inmueble, los agentes tocaron las puertas, golpearon las ventanas, y llamaron a los celulares de las hijas, pero no recibieron respuesta.

Los policías le requirieron a Teresa que llegara a la vivienda para poder ingresar a la misma.

Fue entonces cuando descubrieron los cuerpos sin vida de los tres, así como el arma homicida.