Cómo almacenar el pastel para extender su vida útil y mantener perfecta hasta la última rebanada

Un pastel cortado se conserva menos de tiempo que un pastel entero; congelar el pastel es la mejor manera de conservarlo a largo plazo, si lo almacenas correctamente conservará su buen sabor y textura

Cómo almacenar el pastel para extender su vida útil y mantener perfecta hasta la última rebanada
Cuando el relleno o cobertura del pastel es perecedero, debe cubrirse y refrigerarse para mantenerse fresco y que sea seguro para el consumo.
Foto: Nguyen Vinh / Pexels

Si bien no siempre necesitas refrigerar tu pastel, es óptimo hacerlo en ciertos casos, sobre todo si deseas disfrutarlo después de tres días. Almacenarlo de la manera adecuada ayudará a que conserve su sabor y textura hasta la última rebanada, y no tengas una pieza dura y seca. Congelar el pastel es la mejor manera de conservarlo a largo plazo.

¿Cuándo refrigerar un pastel?

Los pasteles generalmente se mantienen frescos durante dos o tres días a temperatura ambiente. Para ello deben tener coberturas y rellenos no perecederos, como glaseado de crema de mantequilla estadounidense, frutas secas, nueces o fondant.

Pero si la temperatura ambiente o de la cocina es muy cálida, el pastel incluye un relleno o aderezo de fruta fresca, o un glaseado de crema batida, lo ideal es refrigerarlo. Los pasteles tres leches, de queso, de mousse en capas y los que contienen crema fresca y bayas, deben refrigerarse.

Mantener un pastel sin refrigerar

Cuando el pastel no requiere refrigeración y lo comerás en los primeros tres días, debes mantenerlo cubierto para que la capa exterior no se seque. Los pasteles a base de aceite tienden a durar uno o dos días más que los de mantequilla.

Puedes colocarlo en recipiente hermético, un recipiente especial para pasteles con forma de cúpula, una caja de cartón o un tazón extra grande para mezclar y colocarlo invertido.

Pastel en refrigeración

Al refrigerar un pastel, lo ideal es envolverlo en plástico para evitar que absorba olores extraños del refrigerador y para evitar que se seque.

En el caso de un pastel helado, es recomendable que se deje enfriar sin envolver durante 15 minutos para endurecer el glaseado y posteriormente se cubra con plástico.

Cuando deseas almacenar capas de pastel para luego trabajar con ellas siempre es importante que los panes estén fríos para que no haya humedad y evitar un deterioro más rápido, “cuando el vapor queda atrapado dentro de los pasteles calientes, crea una capa pegajosa que promueve las bacterias”, comparte Insider.

Guardar pastel en capas

Foto: Daria Shevtsova/Pexels

Envuelve totalmente el pastel en plástico, debe cubrirse la parte superior, los lados y la parte inferior. Puedes usar una bolsa de plástico con cierre de cremallera u otra que logres cerrar bien. Si deseas conservar el pastel por más de una semana, es mejor congelarlo.

Guardar pastel helado

Si la cubierta y relleno del pastel no es perecedero puedes tenerlo a temperatura ambiente al menos cuatro días. El glaseado funciona como barrera protectora para el pastel, por lo que no es necesario envolverlo con plástico. Para protegerlo del polvo cúbrelo con un recipiente para pasteles o un tazón.

Cuando el relleno o cobertura del pastel son perecederos, el pastel debe cubrirse y refrigerarse para mantenerse fresco y que sea seguro para el consumo.

Guardar un pastel cortado

Un pastel cortado puede descomponerse más rápido ya que hay más superficie expuesta al aire libre y la humedad comienza a escapar. The Kitchn aconseja cubrir los bordes cortados con más glaseado para proteger el pastel de la pérdida de humedad.

Si no te es posible agregar más glaseado, envolver las rebanadas individuales es una manera de conservarlo mejor. Envuelve las rebanadas en una película adhesiva y almacena a temperatura ambiente o en el refrigerador si tiene un glaseado perecedero.

Congelar un pastel

Plástico y aluminio protegerán tu pastel de las quemaduras del congelador. Puedes envolver el pastel completo con una doble capa de envoltura de plástico y luego en una capa de papel de aluminio. Esto ayudará a que el pastel conserve su frescura y también evita que tome otros sabores del congelador.

Si el pastel está en rebanadas, envuelve cada rebanada o capa con una película adhesiva y luego con papel de aluminio. Si tienes muchas rebanadas, congela las rebanadas envueltas en una bandeja para hornear y luego transfiere a un recipiente apto para congelador.

La mayoría de los pasteles se conservan óptimamente en el congelador durante tres meses, otros como los de frutos secos, hasta un año.

Para descongelar, saca el bizcocho del congelador y transfiere al frigorífico una noche antes. El pastel requiere descongelarse lentamente para que pueda reabsorber la humedad de manera uniforme.

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