Ancianatos de Nueva York reabren sus puertas a visitantes tras crisis COVID-19

Familiares están complacidos, pero cuestionaron los motivos del gobernador Cuomo tras el fin del confinamiento

Soledad y virus: dos causas de mortalidad.
Soledad y virus: dos causas de mortalidad.
Foto: John Moore / Getty Images

Un año de restricciones de visitantes en los hogares de ancianos de Nueva York terminó ayer, cuando el gobernador Andrew Cuomo levantó la medida.

La nueva guía, que entra en vigencia de inmediato, permite las visitas en todo momento y para todos los residentes, manteniendo los protocolos de uso de mascarillas y chequeo de temperatura. También se les preguntará a los visitantes si tuvieron contacto cercano con alguien con coronavirus en los 14 días anteriores, y se les alentará a recibir una vacuna antes.

Sólo habrá excepciones para los residentes no vacunados en áreas que todavía muestras altas tasas de positividad de COVID-19 y niveles bajos de vacunación entre los ancianos, detalló New York Post.

La nueva medida reemplaza la del 23 de febrero, que requería que una instalación estuviera libre de COVID durante 14 días antes de recibir visitantes, una pregunta difícil de responder cuando muchos de los 600 ancianatos públicos del estado Nueva York continúan informando casos esporádicos entre el personal o los residentes.

“Ahora tenemos tres vacunas efectivas que están dando lugar a disminuciones significativas en los casos de COVID (…) y un sólido sistema de pruebas para el personal para limitar la propagación comunitaria al ingresar a una instalación”, dijo Cuomo. “Ahora es un momento apropiado para dar el siguiente paso y volver a conectar de manera segura a esta comunidad con sus familias”.

El anuncio se produjo durante una semana en la que las familias en duelo realizaron eventos y vigilias para honrar a los más de 15,000 residentes en hogares de ancianos y otras instalaciones para personas mayores, empleados y allegados, que murieron por el coronavirus durante el año pasado, tras la controvertida orden del 25 de marzo de 2020 del gobierno de Cuomo que requería que los ancianatos recibieran pacientes contagiados dados de alta de los hospitales.

Grupos defensores de ancianos se mostraron complacidos de que el estado finalmente esté levantando la restricción a las visitas familiares, pero cuestionaron los motivos de Cuomo tras la decisión, atrapado como ésta en varias investigaciones sobre su conducta personal y gerencia durante la pandemia.

“Estoy feliz de que el gobernador permita las visitas. Pero cuestiono el momento”, opinó Vivian Zayas, cofundadora de Voices For Seniors, luego de que su madre, Ana Martínez (78), muriese de COVID en un hospital en abril pasado después de ser transferida de un asilo de Long Island.

Zayas dijo que los residentes de los hogares de ancianos sufrieron un doble golpe: el COVID asesino y restricciones de visitas. “Están los ancianos que murieron por el aislamiento. Ese número es enorme.
(Además) Cinco o diez mil personas murieron a causa de la soledad. Se rindieron”, dijo Zayas.

“Cuomo publica noticias positivas para arropar las noticias negativas sobre sus investigaciones. El cambio de política es demasiado pequeño y demasiado tarde “.

El gobernador, quien ha negado haber actuado mal en su manejo de los hogares de ancianos durante la pandemia, dijo que el número de casos positivos en los hogares de ancianos se ha desplomado en más del 80% desde que alcanzó su punto máximo a mediados de enero durante una segunda ola de la enfermedad.