Kathryn García: “Tenemos que ser de verdad una ciudad santuario”

Promete trabajar por una reconstrucción de Nueva York justa, luchar contra el crimen sin quitar recursos al NYPD y apoyar a negocios, educación y comunidades vulnerables

Kathryn García: “Tenemos que ser de verdad una ciudad santuario”
Kathryn García, candidata a la Alcaldía de Nueva York
Foto: Edwin Martínez / Impremedia

A sus 51 años de edad, Kathryn García está enfilando cañones para convencer al electorado de que es la mejor opción que Nueva York tiene para regir los destinos de la Gran Manzana a partir de enero del 2022, y que puede hacer historia al convertirse en la primera mujer en gobernar desde la máxima jefatura de la Ciudad.

Madre de familia, casada con un latino, nacida en Brooklyn y criada en un hogar multicultural que la adoptó, Kathryn García asegura conocer de cerca las necesidades que enfrenta Nueva York y afirma que cuenta con las capacidades para poder llevar a la ciudad al otro lado. Siente que la recuperación de Nueva York es como rompecabezas que debe unirse, sin descuidar ningún frente, en donde la comunidad latina e inmigrante debe tener protecciones reales, no solo en materia de inmigración, sino de salud, vivienda, comida y educación.

En entrevista con El Diario y de cara a las elecciones primarias del 22 de junio, la antigua comisionada del Departamento de Sanidad, directora ejecutiva de NYCHA y Zar de Alimentos durante la pandemia del COVID-19, aseguró que bajo una eventual Alcaldía suya, Nueva York realmente debe convertirse en una ciudad santuario, donde tambien se recupere la seguridad, reformando a la policía y mejorando las relaciones con las comunidades.

¿Cómo decidió saltar al ruedo político desde su experiencia en agencias?
“Yo he sido una servidora pública durante los últimos 14 años, siempre sirviendo a Nueva York, sea con agua, basura o nieve. Y se volvió extraordinariamente claro para mí, entender que importa mucho quien esté sentado en esa silla en la Alcaldía para poder cumplir la misión de ese cargo, que es servir a todos los residentes de la ciudad. Yo amo a esta ciudad y siento que va a importar en este momento crucial quién esté allá, en términos de nuestra recuperación, en términos de si vamos a regresar o no como una ciudad más fuerte y sé que yo puedo hacer bien ese trabajo”.

¿Cuál es el plan que tiene para mejorar a Nueva York, de llegar a ser elegida?
“Yo creo que primero tenemos que juntarnos todos como neoyorquinos para poder tener una recuperación fuerte. Se trata de juntar todas las diferentes piezas. Asegurarnos de que el sistema de salud esté más fuerte y preparado para lo que pueda venir o no, y para enfrentar cualquier conflicto que deje esta pandemia. Tenemos que reabrir nuestra economía, pero de manera segura. Tenemos que implementar estrategias para ayudar a los pequeños negocios, pero apoyarlos de verdad. Tenemos que poner atención al sistema de educación, porque cuando uno piensa en lo que los niños han perdido en este último año y las consecuencias sociales y emocionales que ha implicado el aislamiento, no podemos tomar eso a la ligera. Es necesario que la gente se sienta bien en sus comunidades, que las calles estén limpias, que la gente se sienta segura de montar en el subway y que haya soluciones reales para los vecindarios”.

¿Y cómo abordaría las necesidades de la comunidad latina?
“Yo tengo hijos latinos, adultos y niños, y sé por lo que pasan, y creo que urge prepararlos para que puedan lograr todas sus aspiraciones y que las comunidades puedan acceder a servicios sociales. Una de las cosas que descubrí con el COVID, manejando el plan de emergencia de comida, es que no había distribución con los centros de ancianos. Había mucha demanda de comida, particularmente en El Bronx y nadie había predecido eso, porque tradicionalmente no los servíamos. Por eso tenemos que ver las nececidades que hay y remediarlas. Asegurarnos de que todos tengan acceso a comida, vivienda y educación de calidad, mientras nos reconstruimos como ciudad.

¿Y qué puede decirle a las personas indocumentadas, aunque no puedan votar?
“Les digo que tenemos que ser de verdad la ciudad santuario que decimos ser. Es necesario que las comunidades se sientan seguras y protegidas porque si no es asi no podemos crecer. Yo estoy comprometida en que no podemos permitir que ICE venga aquí a buscar gente. No tiene sentido, pues para mí la comunidad inmigrante es y ha sido y será una parte fundamental en la recuperación de la ciudad para volver más fuertes. Tenemos que apoyarlos”.

Usted es de apellido García. ¿Tiene orígenes latinos o es por su esposo?
“Estoy casada con un puertorriqueño hace más de 20 años. Desde los 25 soy García, pero mi origen es multiracial. Yo soy adoptada por una familia y tuve hermanos negros también. Soy una mujer normal que creció en la comunidad, que estudió en las escuelas públicas, por lo que conozco el sistema y elegí el reto de criar a mis hijos en esta ciudad, trabajando duro y mostrándoles lo maravillosa que es la cultura de esta ciudad”.

¿A pesar de que varias mujeres en Nueva York han conquistado espacios políticos de poder, cree que la ciudad está lista para tener a la primera mujer Alcalde?
“Creo que una de las cosas más interesantes del electorado de Nueva York es que las mujeres votan de manera abrumadora. Son más del 60% y esa es una ventaja en estas primarias. Pero al mismo tiempo y hablando con la gente, veo que los electores quieren poder confíar en que las cosas se hagan, y en la mayoría de los casos para eso no importa si se es hombre o mujer. Pero yo manejé una organización con más del 90% de hombres y fui capaz de liderarla de manera muy efectiva. Yo creo de manera parcializada, que las mujeres traen ciertas características diferentes de liderazgo que nosotros necesitamos, por ejemplo creando grupos para lograr una misión. Creo que se trata de creatividad y cómo movemos las cosas hacia adelante”.

¿Cómo manejaría la criminalidad y la policía… les quitará fondos?
“No. No se trata de quitarles fondos. Yo creo que mi experiencia realmente asegura que puedo manejar ambas cosas: la reforma en el NYPD, al igual que hacer que los neoyorquinos se sientan seguros en sus comunidades. Tenemos que asegurarnos de que el trabajo se haga. Tenemos que hacer que los policías no sean de 21 años sino mínimo de 25, que vivan en la ciudad y tenemos que trabajar en reconstruir confianza, moviendo las medidas disciplinarias con transparencia, pero no podemos permitir que la gente se sienta insegura en el metro o en las tiendas de víveres”.

¿Qué piensa de la labor de De Blasio en la pandemia?
“Fue un fracaso. Yo estaba muy decepcionada particularmente como manejó las escuelas y los negocios. Creo que un líder tiene que ser consistente y proyectarse. No es posible que le digas a los padres o a negocios un viernes que van a cerrar el lunes. En las vacunas también me sorprendió ver que no habían pensado en programas para las personas más vulnerables”.

¿Le preocupa estar a la cola de las encuestas?
“No, porque si miramos las encuestas, vemos que la persona ganadora está sin decidirse. Más del 50% de la gente espera que haya gente mejor y nosotros no hemos empezado con todo todavía. Tenemos que estar ahí, pero todavía falta mucho por hacer”.