Inmigrante latino alzó la voz contra ICE, su historia se contó en una película, fue deportado y lucha para volver a EE.UU.

Claudio Rojas llevaba casi 20 años viviendo en Estados Unidos cuando fue enviado a su país, luego de que liderara un movimiento contra 'La Migra' y su historia llegara al cine

Claudio Rojas es la historia central del documental 'Los infiltrados', de Alex Rivera y Cristina Ibarra.
Claudio Rojas es la historia central del documental 'Los infiltrados', de Alex Rivera y Cristina Ibarra.
Foto: Producción de Los Infiltrados / Cortesía

La Primera Enmienda en Estados Unidos es una de las más “sagradas” en derechos civiles, porque permite a las personas alzar la voz, pero no todos parecen tener derecho a ello, como Claudio Rojas, un inmigrante argentino que organizó un movimiento contra ‘La Migra’, su historia fue contada en un documental y fue deportado como una represalia no dicha.

“Estoy como viviendo mi muerte en vida… La ropa que tenía allá me la mandan. Los amigos te empiezan a olvidar. Tu vehículo ya hay que venderlo, porque no sabes lo que va a pasar más adelante”, compartió Rojas vía telefónica desde Buenos Aires. “Tengo dos nietos hermosos que no puedo disfrutar, un bebé de ocho meses y otro de dos años”.

Su voz se entrecorta cuando habla de los difícil que ha sido para él haber vuelto a Argentina, donde no puede encontrar trabajo, debido a las condiciones laborales por la crisis de COVID-19 y la situación previa del país.

“En Argentina las cosas cambian, cuando uno tiene una edad, es difícil conseguir un trabajo”, dice Rojas de 55 años.

Su pesadilla comenzó cuando parecía que estaba viviendo un sueño. Fue en 2012 cuando agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llegaron a su vivienda en Miami, Florida, para detenerlo. Él había salido en shorts a sacar la basura, pero terminó esposado y refundido en el Broward Transitional Center, administrado por GEO. Era la administración de Barack Obama, cuando se supone que los indocumentados no eran deportados si no tenían récord criminal, aunque casi tres millones fueron devueltos a sus países.

Rojas comenzó a preguntar a otros internos si habían cometido delitos. La mayoría le dijo que no. Su hijo mayor contactó a los miembros del National Immigrant Youth Alliance, un grupo integrado por “dreamers”, quienes antes de la creación de DACA se habían movilizado para exigir protección migratoria, pues este era el único país que conocían como hogar.

Los activistas, quienes buscaban que los agentes de ICE los detuvieran para intensificar el impacto de su movimiento estaban perdiendo cierta fuerza, porque los oficiales ya no los arrestaban. Así que dos de sus organizadores, Marco Saavedra y Viridiana Martínez, se infiltraron en el centro de retención. Marco se apoyó en Claudio para sumar a más inmigrantes a defenderse, a exigir su liberación. Algunos llevaban más de dos años detenidos sin motivo. Tuvieron éxito.

Los cineastas Alex Rivera y Cristina Ibarra, quienes habían seguido a los “dreamers” en sus protestas, documentaron el movimiento que Claudio, Marco y Viridiana protagonizaron. De ahí surgió la película Los Infiltrados (2019), que ganó el Festival de Sundance.

“(Los activistas) deciden ayudar a mi hijo”, cuenta Claudio. “Alex Rivera venía siguiendo a los activistas, porque era lo que él hacía. Entonces empieza a seguir todo el proceso de lo que pasó en 2012. Yo estuve siete meses encerrado… Se llama ‘Infiltrados’, porque se infiltró un ‘dreamer’ para ayudarme a luchar en el centro de detención”.

Claudio Rojas (derecha) ayudó en la producción de la película que cuenta su historia. Aquí con el actor Maynor Alvarado. / FOTO: CORTESÍA

Liberación y pesadilla

Tras ser liberado, ICE le ordena a Claudio volver en fechas específicas, como parte del proceso migratorio, mientras él buscaba alguna forma de obtener una protección. Sus abogados lograron presentar una petición de visa, proceso que fue aceptado ante la oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), así que no temían que hubiera algún proceso de deportación.

“Yo tenía una visita rutinaria… Cuando me presento a la supervisión se demoran como cinco horas, estuve esperando, no me atendían, entregamos los papeles, después de cinco horas abren la puerta, me llaman”, cuenta Rojas. “Entonces sale un oficial y nos dice: ‘Por orden administrativa, lo tenemos que detener’. Entonces el abogado le dice: ‘Pero él tiene una petición de visa, ¿cómo lo van a detener?’”.

Aquella vorágine que cambió la vida de Claudio y su familia ocurrió en pocos minutos. Fue detenido, sus abogados tenían un mes para lograr algún alivio, pero las autoridades acusaron que el argentino tenía “récord criminal”.

“Mis abogados se presentaron ante un juez para mi defensa, entonces el juez no pudo tomar una determinación, porque no sabía bien cuál era el sistema. El juez llama a inmigración y le dicen, con mentiras, que yo tengo récord criminal, que por eso me van a remover del país“, narra Claudio.

Recuerda que el juez cuestionó a los oficiales migratorios sobre por qué no lo habían deportado antes, después de ¡ocho años de revisión rutinaria! No hubo respuesta. ICE permite a los abogados buscar una solución, pero dieron como periodo poco menos de un mes.

“Dijeron que tomarían una acción hasta el 30 de marzo de 2019”, recuerda Claudio. “Buscaban sacarme para evitar la deportación, pero no había tiempo… El 1 de abril prepararon todo y el 2 de abril ya estaba en Argentina”.

En su país vive en la casa que había dejado 20 años atrás, la cual rentaba. Ahora alquila una parte, para sobrevivir. “Porque lo que hago es sobrevivir”, expresa. Extraña a su familia, con quien llegó a Florida como turistas, pero luego un abogado le dijo que podía obtener un permiso laboral, él inició el trámite, pasó el tiempo… y nada. Volver a su país ya no era opción viable, los hijos estaban en el colegio. Ahora están protegidos por DACA, aunque el mayor, quien se casó, está a punto de obtener la “green card”.

Castigo… ¿y retorno?

Alex Rivera, a quien entrevisto para el podcast ‘El Diario sin límites’, junto al periodista Daniel Parra, de City Limits, está convencido de que la deportación de Claudio fue una represalia de ICE bajo el gobierno de Donald Trump contra Claudio por alzar la voz, por apegarse a la Primera Enmienda. Los abogados que ayudan al argentino creen lo mismo. Él no tiene la menor duda.

“Cuando se demoran meses en deportar a una persona, lo mío lo hicieron rápidamente, tomaron represalia, nosotros llamamos eso una represalia”, expresa. “Como ellos no podían decirle al juez que me deportaban por represalia… dijeron que tenía récord criminal”.

¿Cuál era su delito, según las autoridades?, le pregunto.

“Eso nunca dijeron, que tenía récord, solamente me acusaron”, lamentó. “Viene la administración de Trump y la represalia para ellos es la constante, hay miles de casos… uno de esos soy yo”.

Durante la Administración Trump más de 20 activistas migratorios fueron detenidos y algunos deportados, según un reporte de NPR. El caso de Claudio incluso ha sido objeto de análisis por expertos en derecho que buscan responder si realmente todos en EE.UU. tienen derecho a apegarse a la Primera Enmienda. Parece que no.

“El caso de Rojas ilumina las líneas contrastantes de los precedentes disponibles para responder a la pregunta de si los inmigrantes no-ciudadanos están protegidos en los procedimientos de deportación por la Primera Enmienda”, dice el análisis “Rojas v. Moore: los inmigrantes y la Primera Enmienda”.

La batalla de Claudio podría tomar otro rumbo con la administración del presidente Joe Biden, más amigable con los inmigrantes, especialmente con quienes han vivido tantos años en el país. Claudio, activistas y sus abogados se han reunido con autoridades y esperan alguna respuesta, pero él no se confía.

“Uno mantiene la esperanza, pero tampoco me puedo ilusionar. Hay cosas que se salen de las manos”, expresa.