¿Cómo Biden declara la guerra a los “coyotes” por ganancias al cruzar a inmigrantes por la frontera?

La Operación Centinela busca atajar el paso financiero de las redes de tráfico de personas, así como mapear sus operaciones y detener a implicados

¿Cómo Biden declara la guerra a los “coyotes” por ganancias al cruzar a inmigrantes por la frontera?
Varias corporaciones, incluida la Patrulla Fronteriza, participan en nuevo operativo contra "coyotes".
Foto: Joe Raedle / Getty Images

Los primeros tres meses del gobierno del presidente Joe Biden no han sido fáciles en materia migratoria, debido a un aumento en la llegada de niños no acompañados y del cruce de personas por la frontera en forma irregular.

Aunque el arribo y retención de menores sin sus padres bajó en un 84% de marzo a abril, las autoridades se mantienen en alerta y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) lanzó una nueva estrategia para intentar detener a los “coyotes”, a quienes se les paga por cruzar a esos niños, a pesar de los riesgos que representa el viaje desde Centroamérica y, en algunos casos, aventarlos literalmente desde lo alto del muro fronterizo.

“Las organizaciones criminales transnacionales obtienen ganancias con la vida humana, con consecuencias devastadoras”, dijo el secretario Alejandro Mayorkas a finales de abril, cuando lanzó la nueva estrategia del DHS. “Con la ayuda de nuestros socios federales y extranjeros, nuestro objetivo es cortar el acceso a esas ganancias negando a estos delincuentes la capacidad de participar en viajes, comercio y finanzas en los Estados Unidos”.

La estrategia será intentar bloquear todas las facetas en la logística del tráfico de personas, considerado así por el pago que incluye, por lo que también se atacarán las transacciones financieras.

Un ejemplo del peligro que representan estas personas se documentó en las costas de San Diego, California, donde al menos tres personas murieron y 27 más resultaron heridas en el naufragio de un bote en pésimas condiciones para intentar ingresar a los EE.UU.

El nuevo esfuerzo del DHS es la Operation Sentinel (Operación Centinela), que cuenta con la coordinación de oficiales Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el Departamento de Estado, el FBI y la DEA.

“Las operaciones de contrabando continúan mintiendo y explotando a las poblaciones vulnerables para promover su empresa criminal; la salud y la seguridad de los migrantes no es prioridad en su lucrativa ambición”, dijo Troy Miller, quien realiza funciones de comisionado CBP. “Esta operación está diseñada para interrumpir todas las facetas de la red logística de estas organizaciones criminales”.

El nuevo equipo de la Operación Sentinela pretende mapear las redes de las organizaciones; identificar a sus miembros, asociados y activos, para poder llevarlos a la justicia estadounidense.

“Las organizaciones criminales transnacionales plantean peligros importantes para los migrantes, ya que no solo buscan lucrar con su explotación, sino que también tienen poca consideración por su bienestar, lo que los expone a encuentros violentos, lesiones y muerte”, indicaron las autoridades.

Agregaron que estos grupos criminales, algunos de los cuales pueden ser parte de cárteles, cometen agresiones sexuales, trata de personas y el abandono de migrantes vulnerables, incluidos los niños.

En el año fiscal 2020, la Patrulla Fronteriza localizó a 250 migrantes que murieron durante su viaje, ya que fueron abandonados por “coyotes” a quienes pagaron hasta $10,000 dólares –según un reporte de Rand Corporation– bajo la promesa de llegar a EE.UU.

Hay inmigrantes en EE.UU. que pagan a estas personas por transportar a sus hijos, pero desconocen que pueden enfrentar problemas legales y migratorios al intentar arreglar sus papeles, advirtieron abogados.