Vivir en barrios pobres afecta el desarrollo cerebral de los niños, señala estudio

Servicios de salud, alimentos nutritivos, parques bien mantenidos, contaminación y ambientes social, son determinantes

Vivir en barrios pobres afecta el desarrollo cerebral de los niños, señala estudio
Foto de archivo de Brooklyn.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Los niños que crecen en vecindarios pobres pueden sufrir efectos negativos en su desarrollo cerebral y en sus procesos neurocognoscitivos, afirma un estudio revelado este miércoles.

El análisis realizado por investigadores de la Universidad del Sur de California (USC) encontró una correlación entre los vecindarios más desaventajados -muchos de ellos latinos- y un desempeño menor en habilidades neurocognoscitivas en la adolescencia.

De igual forma, el estudio, publicado en la revista científica Jama Pediatrics, encontró que vivir en vecindarios desaventajados puede disminuir el desarrollo de la corteza cerebral.

Al comparar vecindarios de distintas ciudades y regiones del país el estudio concluyó que “la desventaja de los vecindarios es un determinante social importante de la salud física y mental en la infancia y en la adolescencia, independiente del estatus socioeconómico de la familia”.

Según señaló Daniel Hackman, líder de la investigación y profesor de la Escuela de Trabajo Social Suzanne Dworak-Peck de USC, el estudio es el primero y mayor de su tipo en comparar el efecto de los vecindarios a nivel nacional en el desarrollo neurológico de los niños.

La investigación utilizó información del Estudio del Cerebro Adolescente y Desarrollo Cognoscitivo (ABCD), realizado por USC con datos de octubre de 2016 a octubre 2018 y presentado como “el mayor estudio de largo plazo del desarrollo cerebral y la salud infantil en los EE.UU.”.

Los investigadores compararon las imágenes cerebrales de 8.598 participantes, más del 20% de ellos latinos, encontrando un menor desarrollo de masa cerebral en los residentes de vecindarios desaventajados.

Hackman señaló que algunos factores en los vecindarios desaventajados que pueden afectar el crecimiento del cerebro infantil son la falta de servicios de salud de calidad, el menor acceso a alimentos nutritivos y a parques bien mantenidos, una mayor polución ambiental y un ambiente social más estresante.

Igualmente al comparar los resultados pruebas de evaluación neurológica los analistas encontraron que el vivir en vecindarios desaventajados estaba correlacionado con resultados más bajos en las pruebas.

“Los vecindarios pueden tener diferentes niveles de oportunidades y recursos sociales y educativos que pueden impactar el desarrollo neurológico infantil”, concluyó Megan Herting, profesora del Departamento de Medicina Preventiva de la Escuela de Medicina Keck de USC y autora senior del estudio.

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