Es una bala: así juega el brasileño Emerson, nuevo fichaje del Barcelona

El brasileño Emerson se convirtió en el tercer fichaje del Barcelona en tres días. Te mostramos cómo le fue en su última temporada y qué pueden esperar de él los fanáticos culés

Emerson fue convocado por la selección de Brasil para los compromisos eliminatorios rumbo a Qatar.
Emerson fue convocado por la selección de Brasil para los compromisos eliminatorios rumbo a Qatar.
Foto: Fran Santiago / Getty Images

Este miércoles, el FC Barcelona presentó a su nueva contratación: Emerson Royal, proveniente del Betis. El lateral derecho de 22 años se convirtió en el tercer fichaje culé para la venidera temporada, tras las incorporaciones de Sergio Agüero y Eric García.

El FC Barcelona ha comunicado al Real Betis Balompié que ejerce su derecho a recuperar a Emerson Royal, que había jugado cedido las dos últimas temporadas en el equipo andaluz, a partir del 1 de julio”, dice el comunicado del Barcelona. La institución blaugrana abonará en las arcas del Betis poco más de $10 millones de dólares para adquirir todos sus derechos.

Emerson llegó al fútbol español tras jugar en el Atlético Mineiro de Brasil, en una operación a tres bandas que incluyó al Barcelona y al Betis. En dos temporadas y media con el Betis, realizó 79 apariciones, sumando 6 goles y 11 asistencias.

¿Cómo juega Emerson?

Como reza el título de este escrito, Emerson es una bala: rápido y hace daño a la hora de atacar. Además posee un gran portento físico, que acompañado de sus 1.83m lo hacen un jugador muy potente y difícil de superar en recorridos largos.

Y por supuesto, como todo buen brasileño, técnicamente es bien dotado. Maneja bien el balón y tiene la calidad para salir con balón dominado de espacios reducidos. Sus centros suelen llevar peligro. De su pie derecho solo salen misiles.

En defensa, aprovecha las condiciones físicas que tiene para imponerse sobre sus rivales. La potencia le permite barrerrse rápido y cortar el balón antes de que sus adversarios ganen el espacio.

Este año promedió 1.8 intercepciones por juego y 2.7 barridas por juego. Acertó el 81% de sus pases y ganó el 57% de sus duelos (aéreos y por bajo). Es una máquina.

El Barcelona se refuerza de buena manera para afrontar un año de redención. Culés, tienen derecho a ilusionarse.