Hasta el acceso a los parques tiene un peso racial y económico en Nueva York

En los vecindarios más pobres de NYC, los residentes tienen acceso a 21% menos espacio para parques; y la disparidad es más profunda en términos raciales (33%)

Cierres extremos en la pandemia.
Cierres extremos en la pandemia.
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Desigualdades en muchos aspectos de la vida en Nueva York quedaron expuestas durante la pandemia: una de ellos es el acceso a las áreas verdes, que se hicieron más necesarias cuando en los edificios y zonas de menor nivel socioeconómico -por los general los más habitados-, los residentes quedaron confinados, con escasas opciones de esparcimiento.

Así, de nuevo los más afectados fueron los neoyorquinos de bajos ingresos y/o personas de color. Esos grupos tienen significativamente menos espacio de parque disponible cerca de casa que los residentes de vecindarios predominantemente blancos y ricos, según los hallazgos publicados recientemente por “Trust for Public Land” (TPL), un grupo de conservación que ayuda a crear áreas verdes públicas en todo el país.

Según el reporte, en los vecindarios más pobres de NYC los residentes tienen acceso a 21% menos espacio para parques que aquellos que viven en áreas de altos ingresos. La disparidad es más profunda a lo largo de las líneas raciales: las zonas que albergan a más personas de color tienen acceso a 33% menos jardines que en las áreas de población mayoritariamente blanca.

Aún así, las brechas en el acceso en NYC fueron menos dramáticas que los promedios nacionales, destacó The New York Times. En la clasificación de las 100 ciudades más pobladas del país, Nueva York se ubicó en el puesto 11, considerando varios factores, incluida la inversión pública en parques, servicios y acceso a áreas verdes en 10 minutos a pie.

Durante los peores meses de la pandemia la red urbana de más de 2,300 parques se volvió fundamental para mantener el bienestar físico y mental de muchos neoyorquinos. Pero el análisis encontró que el tamaño promedio del parque era de 7,9 acres en vecindarios predominantemente negros, mucho menor que la media de 29,8 acres en zonas mayoritariamente blancas.

Los funcionarios de la ciudad han dicho que el acceso a los parques se ha expandido significativamente en los últimos años, con renovaciones de áreas verdes pequeñas y cambios para convertir las más grandes en anclas de la comunidad en varios vecindarios de bajos ingresos, junto con nuevos jardines en algunos complejos de viviendas públicas.

La investigación muestra además que el acceso a espacios verdes y el tiempo pasado en la naturaleza se correlacionan con resultados de salud positivos como menos estrés y obesidad, mejor respiración y menor mortalidad general. También la sana recreación y el deporte ayudan a prevenir la violencia doméstica y callejera.

Los parques además contribuyen a reducir las temperaturas de los vecindarios, que difieren marcadamente en Nueva York, particularmente en el verano.

“Cerrar la brecha de equidad en parques está contribuyendo a cerrar la brecha en los resultados de salud, en la vulnerabilidad climática y en el acceso desigual a las oportunidades económicas”, recalcó Diane Regas, presidenta y directora ejecutiva de TPL.