Reporte demuestra que práctica policial del ‘Stop and Frisk’ sigue en NYC y el 91% de afectados son de las minorías

El Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York muestra sus números y reporta que el decomiso de armas de fuego sigue en alza

Reporte demuestra que práctica policial del ‘Stop and Frisk’ sigue en NYC y el 91% de afectados son de las minorías
De todos los parados y revisados en el 2020, el 54.23% fueron negros.
Foto: AFP / Getty Images

La conclusión de un reporte de la Sociedad de Ayuda Legal de Nueva York es tajante: la práctica policial de ‘Stop and Frisk’ (parar y revisar) que por décadas ha afectado a comunidades de color, tomó un nuevo aire en el 2020, en cuanto a su acción “desproporcionada contra los grupos minoritarios de la ciudad”.

Según datos publicados recientemente, aproximadamente el 91% de los procedimientos de detención y registro informados el año pasado, involucraron a neoyorquinos negros e hispanos. Esto parece ser un ligero aumento con respecto al 2018 y 2019, según los datos que se derivan de las estadísticas divulgadas por el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD).

Los neoyorquinos afroamericanos fueron sometidos a la mayoría de las revisiones en un 56.23%, a pesar de representar menos de una cuarta parte de la población de la ciudad de Nueva York. Los residentes de la Gran Manzana a quienes oficiales del NYPD caracterizaron como ‘hispanos blancos’ (Latinx) fueron sometidos al 21.48% de todas las paradas reportadas.

“La verdad es que no ha cambiado lo suficiente la forma en que la Policía de Nueva York interactúa con los neoyorquinos de color, en los vecindarios más pobres, aunque que el Alcalde afirma haber terminado con las paradas y registros”, dijo Molly Griffard, vocero de ‘The Legal Aid Society’.

El experto legal argumenta que el método de parar y registrar, todavía se lleva a cabo de manera “racialmente discriminatoria” y que sigue siendo muy ineficaz para promover la seguridad pública.

En contraste, los neoyorquinos blancos que representan aproximadamente el 42.7% de la población de la ciudad de Nueva York, solo comprendieron el 8.97% de los procedimientos de ‘Stop and Frisk’ realizados en el 2020.

Los más vigilados

Además, el reporte de la Sociedad de Ayuda Legal detalla que la mayoría de estas paradas tuvieron lugar en recintos ubicados en comunidades de color fuertemente vigiladas, incluida la Comisaría 75 que sirve a los vecindarios del este de Brooklyn de East New York y Cypress Hill; la Comisaría 23 en East Harlem y la 43 que opera en la sección sureste del Bronx. También las unidades policiales 40 y 52 que sirven al Condado de la Salsa.

Lo que sí es claro es que el número de revisiones reportadas oficialmente se redujo de 13,459 en 2019 a 9,544 en 2020.

“Esta disminución probablemente se atribuya a la pandemia global y es probable que el número total de procedimientos de detención informados por el NYPD, sea significativamente menor que el número total de paradas que realmente ocurren”, consideró Griffard.

NYPD: Detenciones se han reducido

La sargento Jessica McRoie, portavoz de la Uniformada reaccionó advirtiendo que durante  los últimos ocho años, las paradas y revisiones a personas en las calles de la ciudad de Nueva York han estado bajo escrutinio departamental y análisis externo por parte de un monitor federal.

“Continuamos reduciendo drásticamente el número de encuentros en los que se detiene e interroga desde 2011, una tendencia que continúa en el primer trimestre de 2021. Al mismo tiempo el NYPD ha realizado un número récord de arrestos con armas de fuego”, destacó.

McRorie reportó que este año los arrestos por armas de fuego hasta mayo aumentaron a 1,917 en comparación con 1,497 en el mismo período hace un año, un alza de más del 28%.

“Con sus innovadores paradigmas de aplicación de la ley, nuestros oficiales seguirán utilizando su enfoque impulsado por la inteligencia para centrarse en áreas que experimentan una violencia desproporcionada y garantizar el tipo de vigilancia constitucional y libre de prejuicios que es fundamental para generar confianza en la comunidad. Y mantener la seguridad pública”, concluyó.