Vacunarse o pruebas de COVID-19 será una condición “no negociable” para los trabajadores de hospitales de NYC

A partir del 2 de agosto la Ciudad pisa el "primer escalón" de una "escalera" que podría imponer políticas más drásticas para alentar la inyección contra el coronavirus, cuando la variante Delta sigue escalando en la Gran Manzana

Vacunarse o pruebas de COVID-19 será una condición “no negociable” para los trabajadores de hospitales de NYC
Algunos hispanos consultados como el ecuatoriano Angel Tirado, coinciden en que se debe poner "mano dura"
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

Hasta ahora las autoridades de Salud de la Ciudad de Nueva York habían evitado imponer cierto carácter de obligatoriedad de la vacunación contra COVID-19, pero el avance de la variante Delta, la amenaza de una tercera ‘ola’ de casos y el ‘enfriamiento’ de la cantidad de inmunizados, está forzando políticas para llevar la inyección a millones de neoyorquinos. Este miércoles, ya se anunció la primera estrategia dirigida a un sector clave: los trabajadores de la salud.

A partir del 2 de agosto, se requerirá un comprobante de vacunación o pruebas COVID-19 semanales, para todos los empleados de los 11 hospitales públicos administrados por la Corporación de Hospitales (NYC Health + Hospitals) y todos los centros del Departamento de Salud de Higiene Mental de la Ciudad (DOHMH). El sistema de atención de salud pública más grande del país.

La estrategia denominada ‘Seguridad de COVID-19’ fue detallada por el alcalde Bill de Blasio este miércoles y se considera el primer paso para promover la inoculación, más allá de campañas de motivación y otros incentivos, aunque todavía no se acerca a la orden de las autoridades de ciudades como San Francisco, en California, en donde la fuerza laboral del Gobierno municipal fue obligada a vacunarse para poder ofrecer sus servicios.

“Este requisito de seguridad para trabajadores de la salud garantizará que nuestros hospitales y entornos clínicos estén a salvo del COVID-19 y puedan seguir prestando servicios a todos los neoyorquinos. Recordemos que la vacuna es la clave para vencer del todo esta pandemia“, manifestó el Alcalde.

La medida impacta a más de 42,000 empleados hospitalarios de la ciudad de Nueva York (Foto: F. Martínez)

Un condición no negociable

La política que entra en vigencia en 12 días, exige que todos los empleados sanitarios municipales muestren de manera obligatoria su comprobante de vacunación, sino lo tienen, deberán presentar una prueba semanal de coronavirus negativa como condición “no negociable” para presentarse en su área de trabajo.

Esta medida tendrá impacto en por lo menos el 10% de los 300,000 empleados de la Ciudad y se adelanta en un momento en que en los últimos siete días, la tasa de positividad de COVID-19 trepó al 1.8%, cuando por semanas se mantenía aplastada por debajo del 1%.

El Dr. Mitchell Katz, presidente del NYC Health + Hospitals, dejó claro que aunque no se trata de un “mandato” de vacunación, si motivará a muchos empleados a tomar decisiones más razonadas.

“Lo más fácil para nuestros trabajadores será vacunarse. Te vacunas una vez y listo has terminado. De lo contrario deberás mostrar resultados negativos de COVID-19 semanales. Creo que algunas personas pueden decir de inmediato: ¡está bien, vamos a vacunarnos!“, explicó Katz.

De acuerdo con las cifras del DOHMH, todavía hay más de dos millones de adultos que viven en la Gran Manzana, que aún no han recibido una dosis de ninguna vacuna contra el coronavirus.

Otras tendencias apuntan a que por lo menos el 40% del personal hospitalario ha tenido resistencia a recibir un pinchazo de cualquiera de las vacunas disponibles, siendo un grupo de alta prioridad desde que se inició la estrategia de inmunización el pasado 15 de diciembre.

“Se viene un revulú”

En medio del anuncio de este nuevo intento en lograr una tasa de inmunidad elevada en la ciudad de Nueva York, el comisionado de DOHMH, Dr. Dave A. Chokshi, insistió que el camino hacia la recuperación pasa por la vacunación.

“Si está vacunado, prácticamente todas las actividades son más seguras, esta sigue siendo la medida más importante que podemos tomar para interactuar de manera segura con el público y nuestro entorno laboral”, acotó.

Una enfermera puertorriqueña del Hospital Elmhurst en Queens, quien vivió la pesadilla de la pandemia en ese centro de salud en la primavera de 2020, contó a El Diario sin revelar su identidad, que muchos de sus compañeros, incluyendo médicos, hasta “hoy en la mañana decían que jamás se pondrán esa vacuna”.

La profesional de la salud quien se inoculó desde enero, asegura que los “mitos y las especulaciones” alrededor de los nuevos fármacos siguen teniendo mucha fuerza. Y todo se agrava, cuando médicos que son “hombres de ciencia” divulgan opiniones negativas alrededor de las vacunas.

“Aquí hay mucho respeto a la individualidad y temor a las demandas. Pero te digo se viene un revulú (un problema grande) porque hay médicos y enfermeras que se refieren a esto como si fuera un veneno. Que si causan infertilidad, que si te mueres a los dos años. ¡Tantas cosas que escuchas! Y la dicen incluso en frente de los pacientes”, compartió la profesional de salud.

Siete meses después que se aplicó una dosis de Pfizer a la primera enfermera en Nueva York, la tasa de vacunación entre los trabajadores del sistema de hospitales públicos de la ciudad de Nueva York está ligeramente por debajo del promedio de la ciudad del total de adultos inmunizados.

De acuerdo con versiones citadas por ‘The New York Times (TNYT)’ algunos de los sindicatos más grandes que representan a los trabajadores de la salud han declarado públicamente su oposición a eventuales requisitos de vacunación obligatoria.

La nueva política anunciada por la Ciudad está más vinculada con una acción de pruebas obligatorias, que una política de vacunación obligatoria. De acuerdo con expertos en salud pública parece diseñada para evitar litigios o peleas con los sindicatos.

Aun el 40% del personal de salud de los hospitales públicos de NYC faltan por vacunarse. (Foto: AFP-Getty Images)

Todo dependerá de la variante Delta

A juicio de Denis Nash, profesor de epidemiología en CUNY una prueba a la semana es “mejor que nada”, pero refirió que “las pruebas más frecuentes siempre son mejores cuando hay mucha transmisión comunitaria. Y es posible que tengamos esa situación entre las personas no vacunadas en el otoño“, refirió a TNYT.

Algunos portavoces de la Ciudad aseguran que se trata de una estrategia que significará una primera “prueba” para quienes trabajan en hospitales, pero que todo indica podría ser un enfoque que pueda expandirse a otros empleados municipales , incluyendo los oficiales de policía, maestros y trabajadores administrativos de las diferentes agencias.

“Si no vemos que los números de vacunación aumentan. Vamos a presionar en otras direcciones. Lo que está muy claro es que haremos cada vez más, si vemos que la variante Delta sigue presentando tal peligro para nosotros”, adelantó el alcalde De Blasio.

¡Pongan mano dura!

El inmigrante ecuatoriano Angel Tirado caminaba este miércoles en los alrededores del Hospital Elmhurst en Corona, recordando que meses anteriores fue una verdadera “zona de guerra”, por la gran cantidad de enfermos graves y muertos que sacaban de ese centro de salud. Hoy califica como “absurdo” que estando disponible una protección, hay gente que inclusive “estudiada” se oponga a la ciencia.

“Me vacuné apenas abrieron las citas para las personas de la tercera edad. Y aquí estoy. Mientras en otros países los mismos médicos están casi arrodillados por una vacuna, aquí tienen que dar hasta premios para que la gente se la ponga. Creo que el gobierno tiene que ser más mano dura, porque no es un asunto personal, es la salud de todos”, reaccionó el jubilado.

Lo mismo estima una trabajadora de limpieza de origen salvadoreño, de 50 años, que ofrece sus servicios en el Hospital Elmhurst: “Es algo muy personal, pero los mismos que se oponen a la vacuna deben analizar que ahora hay menos muertes. Y eso no viene de la nada. Llegará el momento en que se deberá obligar por ley. Yo que soy una mejor que limpia, casi ignorante, puedo darme cuenta de esto”.

Vacunas e infectados en NYC:

  • 42,244 personas del sistema de hospitales públicos, Salud y Hospitales deberán a partir del 2 de agosto mostrar cada ocho días una prueba negativa de COVID-19 sino tienen a la mano su certificado de vacunación.
  • 11 grandes hospitales administra la Ciudad de Nueva York así como decenas de clínicas comunitarias y hogares de ancianos.
  • 4.9 millones de neoyorquinos han recibido al menos una dosis de la vacuna
  • 58% de los residentes de la Gran Manzana se han inyectado.
  • 100,000 dosis se han administrado desde sitios de vacunación móviles y 280,000 administradas a domicilio.
  • $80,000 en bonos por recomendación a organizaciones comunitarias ha asignado la Alcaldía de Nueva York para promover la vacuna.
  • 108 pacientes admitidos en salas de emergencia de NYC en los últimos 7 días móviles promedio por complicaciones con COVID-19.
  • 597 casos promedios  diarios de la infección viral confirmados en el informe de este martes.