Pescador estuvo perdido durante 17 días; logró sobrevivir gracias a este objeto que guardó en su bolsillo durante 40 años

Harry Burleigh debió alimentarse de insectos y finalmente fue rescatado; en lo más difícil de su odisea, la nieve lo sorprendió

Harry Burleigh debió alimentarse de lo que tenía a mano y así logró esperar hasta que fue rescatado.
Harry Burleigh debió alimentarse de lo que tenía a mano y así logró esperar hasta que fue rescatado.
Foto: Shutterstock

Harry Burleigh es un hombre de 69 años que jamás imaginó que una simple salida de pesca se convertiría en una experiencia sin igual, en un punto de inflexión. Tras probar suerte con su caña, el hombre se desorientó en el regreso y se perdió durante 17 días. Gracias a un antiguo elemento que conservaba desde hacía 4 décadas logró salvar su vida.

Harry tomó su auto y se dirigió a la entrada habitual del bosque, alejada unos metros de la autopista 138. Al descender se dirigió con su caña a la zona conocida como los Twin Lakes (Lagos Mellizos). Después de haber permanecido varia horas pescando, decidió volver, pero no pudo: algo sucedió en el camino que hizo que se desorientara. Y así comenzó su odisea.

Al no regresar a su casa esa noche, su mujer Stacy se preocupó y se puso en contacto con un grupo de búsqueda de personas Roseburg. A través del grupo de Facebook los contactó, explicó la situación y pidió que si alguien andaba por lo senderos prestara atención para ver si podía ayudarlo.

En paralelo, Burleigh, que no había planeado permanecer en el lugar más que unas horas, se encontraba a la deriva, a la intemperie, sin agua ni víveres. Pero a medida fueron pasando las horas y el camino no lo conducía a ningún lugar, supo que debería pasar la noche debajo de un tronco.

Dada la amplitud térmica, a la mañana siguiente la nieve lo sorprendió en el lugar. Mientras tanto un operativo que involucró a 100 voluntarios se ponía en marcha en esa zona cercana a la costa.

Como publica el sitio KGW8, el 8 de mayo, 2 días después de la desaparición, encontraron el auto estacionado en el comienzo de un sendero inferior. Pero no había rastros de Harry.

Durante su estadía en medio de la naturaleza, Burleigh hizo de todo para sobrevivir. Gracias a una antigua lupa que le habían obsequiado hace 40 años pudo hacer fuego para no morir de hipotermia. En lo que a alimentación se refiere recurrió a una dieta de lo más variada: un escorpión, termitas, un cangrejo de río y hasta un caracol de enorme tamaño. Tomó agua de los árboles y las hojas y, en el peor momento, debió tomar su propia orina.

Cuando las esperanzas parecían desvanecerse, ocurrió un milagro para Burleigh. El 16 de mayo, 8 días después de su llegada a ese bosque de 3000 kilómetros cuadrados, los rescatistas encontraron un refugio y por los accesorios de pesca supieron que el hombre que buscaban habría estado allí.

Tras unas horas de espera, los rescatistas le dejaron una serie de suministro y un cartel con instrucciones tan claras como concisas. “Harry, espera acá. Busca el bolso con comida (en el otro lado)”, se podía leer en una papel pegado con cinta.

Finalmente, al otro día los rescatistas dieron con Harry. El hombre se encontraba en buenas condiciones, pero si bien podía caminar manifestaba algunos dolores en el cuerpo. Lo trasladaron en helicóptero a un hospital cercano donde lo evaluaron.

Burleigh estuvo 2 semanas internado: había perdido 15 kilos y estaba muy deshidratado. Luego fueron algunas semanas extra las que debió continuar haciendo reposo en su casa. Pero como quería dar testimonio de lo vivido organizó una conferencia de prensa.

Ante distintos medios regionales y nacionales que siguieron la evolución de la noticia, Harry contó que lamentaba no haber podido comunicarse con su familia, ni haberse preparado como correspondía. Sin embargo, lejos de acobardarse por lo que sufrió aseguró que regresaría. “Quiero volver a ese lugar”, concluyó.

Te interesa:

Perros cuidan a niño autista que se perdió en Florida

Niño se va de su casa y sobrevive en el bosque comiendo serpientes y peces