“Soy un monstruo”, policía argentino confiesa haber abusado de su hijastra por 8 años

”Voy a estar preso como 30 años por una aberración", habría indicado el sospechoso a la madre de la menor a través de un intercambio telefónico

Una manifestación en Panamá contra el abuso sexual de menores.
Una manifestación en Panamá contra el abuso sexual de menores.
Foto: Luis Acosta / AFP / Getty Images

Claudio Estigarribia, el policía argentino acusado de abusar sexualmente de su hijastra durante ocho años o desde que la menor tenía 7, se entregó a las autoridades este miércoles.

Reportes de medios en ese país indican que Estigarribia se entregó en la Delegación de la Policía Federal Argentina de Pinamar para ponerse a disposición de la justicia.

El policía, de 40 años, había sido denunciado por la víctima y la madre de esta hacía unos días. Actualmente, la menor tiene 15 años.

La denuncia fue presentada el 16 de agosto en la Comisaría de la Mujer de General Madariaga.

Estigarribia escapó de la zona y se mantuvo prófugo.

Antes de huir, el hombre intentó camuflar su aspecto por lo que se rapó la cabeza.

Además, estrelló su celular contra una pared, dejó una nota escrita a mano en la que pedía que lo perdonaran, y le confesó todo a un vecino, que también se presentó como testigo.

Al día siguiente de haber escapado, el acusado se comunicó telefónicamente con su esposa y dijo que estaba en el Oeste y que había llegado “a dedo” cerca de Chivilcoy, pero la pesquisa de las autoridades apunta a que se encontraba en un locutorio de la ciudad de Mercedes.

”Voy a estar preso como 30 años por una aberración. Soy un monstruo”, aseguró el hombre a la mujer en esa comunicación según citado por Página 12.

Para tratar de dar con el paradero del sospechoso, se presentó una orden internacional de captura.

Estigarribia está acusado de abuso sexual quíntuplemente agravado por tratarse de una menor. Las acusaciones se agravan, entre otras cosas, por los ataques haber sido reiterados o gravemente ultrajantes por su duración en el tiempo, por ser el encargado de su guarda y educación y por la relación de convivencia con la víctima.

Tras formalizarse su detención, el argentino se negó a declarar ante el fiscal Walter Mércuri, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 8 de Madariaga, reportó el mismo medio.

Los ataques comenzaron cuando la víctima tenía 7 años y se extendieron hasta los 15.

El último abuso lo habría perpetrado el mismo día en que se hizo la denuncia y justo antes de que la joven le contara la situación a su madre.

Las agresiones se habrían reportado cuando la madre se retiraba de la vivienda familiar para ocuparse de sus tareas como policía en la Comisaría de Pinamar.