Una puma salvaje: la insólita mascota que vivía en un apartamento en Nueva York

La cachorra felina de 11 meses y 80 libras fue sacada de una vivienda en El Bronx donde la tenían como mascota y enviada a un santuario de animales en Arkansas

El Zoológico del Bronx participó en el rescate de la puma cachorra.
El Zoológico del Bronx participó en el rescate de la puma cachorra.
Foto: GOOGLE MAPS

Una puma salvaje de 11 meses y 80 libras fue sacada de un apartamento en El Bronx (NYC) donde la tenían como mascota y enviada a Arkansas para comenzar una nueva vida en un santuario de animales, anunciaron las autoridades el lunes.

La puma cachorra, llamada Sasha, fue rescatada la semana pasada gracias a un esfuerzo conjunto del Zoológico del Bronx, el Departamento de Policía de Nueva York, la Sociedad Protectora de Animales y el Departamento de Conservación Ambiental del estado de Nueva York.

La felina fue examinada en el Zoológico del Bronx durante el fin de semana antes de ser enviada al santuario de Turpentine Creek para su cuidado de por vida, informó The New York Times. Según un portavoz de la policía, el dueño no identificado de Sasha estuvo presente durante su traslado y el caso sigue bajo investigación. No hubo más información disponible sobre cómo el animal a ese apartamento en El Bronx, la ubicación exacta ni cuánto tiempo estuvo allí.

“Esta puma tiene relativamente suerte de que sus dueños reconocieran que un gato salvaje no es apto para vivir en un apartamento o en ningún entorno doméstico”, comentó Kelly Donithan, directora de respuesta ante desastres de animales de Human Society, en un comunicado.

“Las lágrimas del dueño y los chirridos nerviosos de la puma mientras la retiramos revelan dolorosamente a las muchas víctimas de este horrendo comercio y el mito de que los animales salvajes pertenecen a cualquier parte menos a la naturaleza”, agregó.

No se encontraron enfermedades ni lesiones durante el examen médico de la cachorra, dijo Emily McCormack, curadora de animales de Turpentine Creek. Se realizará un examen completo una vez que Sasha llegue al santuario de Arkansas.

Los neoyorquinos han enfrentado las peligrosas consecuencias de tratar a los grandes felinos y otros animales salvajes exóticos como mascotas en el pasado: Ming, un tigre de 425 libras, y un caimán llamado Al fueron sacados de un apartamento NYCHA en Harlem en 2003.

Ming fue descubierto después de que atacara a su dueño, Antoine Yates, quien originalmente les dijo a los trabajadores del hospital que había sido mordido por un pit bull. Pero los médicos se mostraron escépticos por el tamaño de la mordedura y se comunicaron con la policía. Al final, ese animal pasó sus últimos 15 años en un santuario en Ohio luego de ser rescatado, y allí murió en 2019, acotó New York Post.

McCormack pidió leyes más estrictas que prohíban la cría y posesión de grandes felinos por parte de propietarios privados. “Estos grandes felinos todavía están en manos privadas y se venden como mascotas. Es una gran preocupación para la seguridad pública tener estos animales en un entorno urbano”.