La Ciudad demanda al sindicato de oficiales de Rikers Island por ‘incitar’ el absentismo de personal

La querella legal asegura que “el sindicato y su liderazgo habían incitado una campaña coordinada de absentismo a lo largo de este año, lo que llevó a una fuerte degradación en la calidad de vida en la cárcel”

Rikers Island, la mayor cárcel de NYC.
Rikers Island, la mayor cárcel de NYC.
Foto: AFP / Getty Images



La crisis que se vive en la cárcel de Rikers Island volvió a convertirse en el centro del debate sobre la reforma judicial la semana pasada, luego que una docena de legisladores visitó la prisión y catalogó las condiciones de ‘infernales e inhumanas’. Pero ahora el nuevo capítulo de esta polémica lo escribió este martes el alcalde Bill de Blasio, al anunciar que la Ciudad demandó al sindicato que representa a los oficiales de correccionales por ‘incitar’ y permitir que muchos empleados estén ‘abusando’ de los días de enfermedad y falten a sus trabajos.

El Alcalde explicó que la Asociación de Benevolencia de Oficiales de Correccionales (COBA), supuestamente ha incentivado el ausentismo del personal lo que está conllevando a que empeore la crisis interna en la prisión más grande de la ciudad, al carecerse de los empleados necesarios para controlar a los internos y obligando a que algunos oficiales tengan que hacer turnos dobles o triples, provocando que estén atendiendo sus labores en condiciones de cansancio extremo.

“Sabemos que debido al COVID se provocaron una serie de problemas y nuestra responsabilidad es resolver cada uno de esos problemas”, dijo el mandatario, especificando que uno de esos retos es restablecer la falta de personal, “y eso lo solucionaremos trayendo más personal, incluyendo ayuda del NYPD, empleados privados, lo que sea que tengamos que hacer”.

“Y reconocemos que la mayoría de los oficiales de Rikers Island trabajan muy duro, y están haciendo las cosas correctas en beneficio de sus compañeros y los detenidos, pero hay otros que no están acudiendo a sus trabajos, no por estar enfermos, sino porque deciden no ir y punto, y eso está provocando grandes problemas a sus otros compañeros y a toda la gente de la ciudad de Nueva York”, afirmó De Blasio.

Y a esos oficiales que se ‘excusan’ en los días de enfermedad para faltar al trabajo el Alcalde les envió un mensaje directo: “Eso no lo vamos a tolerar, porque si no tenemos el personal suficiente no podremos resolver los problemas allí. Y déjenme ser muy claro, vamos a combatir esa práctica de las llamadas falsas de reportarse enfermos. Quien llame enfermo y en realidad no lo esté, será suspendido y perderá su paga”.

La Ciudad responsabiliza de esta situación sobre todo a COBA, unión a la que acusan de provocar esta crisis de escasez de personal al no hacer cumplir las leyes estatales entre sus miembros, las cuales establecen que los sindicatos no deben estimular bajo ningún concepto el que los trabajadores no vayan a trabajar.

Esta demanda legal de la Ciudad es muy clara y no está dirigida a los trabajadores de manera individual, sino a los líderes del sindicato que son los que están causando gran parte de este problema. El mensaje es claro: los líderes deben poner un alto a estimular, provocar, instigar, incentivar o perdonar una ausencia masiva de empleados o que trabajen de manera más lenta”.

11 muertos en Rikers

La acción legal fue presentada por la Administración De Blasio en la Corte Suprema del Estado en Manhattan, apenas un día después que se reportara la muerte de otro preso en Rikers el domingo, lo que eleva a 11 el número total de personas que han muerto en esa cárcel este año bajo la custodia del Departamento de Corrección de la Ciudad (DOC).

“No hay una explicación plausible para este aumento dramático en todos los ámbitos que no sea un esfuerzo concertado por parte de los oficiales penitenciarios para participar en una desaceleración laboral ilegal a través del ausentismo masivo”, indican los documentos de la demanda presentados en la corte.

Además, en un comunicado, el jefe de la División de Trabajo del Departamento Legal de la Ciudad Eric Eichenholtz indicó que si bien “la mayoría de los miembros del personal del Departamento de Corrección se habían presentado a trabajar, el sindicato había estado alentando o aprobando activamente a otros a abandonar a sus compañeros oficiales”.

La demanda pide al tribunal que impida que el sindicato y su liderazgo convoquen un huelga o contribuyan a una huelga de cualquier tipo, y solicitan que se establezcan daños monetarios punitivos contra la unión y su liderazgo si no cumplen.

En respuesta, el sindicato indicó en un comunicado: “Esta demanda sin mérito acusa falsamente a COBA de alentar a nuestros miembros a realizar una acción laboral y no venir a trabajar “.

El presidente del sindicato Benny Boscio Jr. calificó la demanda como frívola y infundada, e hizo un llamado “a todos los sindicatos en Nueva York y a cualquier persona que apoye a los trabajadores esenciales para que le digan al alcalde De Blasio que deje de presionar a los sindicatos y empiece a hacer nuestras cárceles más seguras hoy para todos “.

Datos del DOC detallan que en el 2019 hubo un promedio de 645 ausencias por enfermedad por mes, mientras que en el 2020 fueron unas 773, algo que contrasta con la exagerada alza que se ha visto de 2,304 ausencias por mes este año.

Piden acción de la Corte Federal

Mientras la Ciudad y el sindicato se enfrentan sobre la crisis en Rikers Island, la organización de defensores ‘The Legal Aid Society’, presentó este martes una carta en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos solicitando una acción judicial para proteger a las personas del daño extraordinario que enfrentan debido al colapso de las operaciones básicas en las cárceles de la ciudad. Ese alivio judicial podría incluir, según la carta, liberaciones ordenadas por la corte o límites de admisión para frenar la crisis humanitaria en las cárceles.

“Cuando los funcionarios electos realizaron un recorrido de emergencia por varias instalaciones del DOC el 13 de septiembre de 2021, informaron haber observado a personas confinadas en espacios cubiertos de excrementos, basura, cucarachas y comida en descomposición. Un senador estatal informó haber presenciado un intento de suicidio. Algunos legisladores describieron decenas de personas sin máscaras apiñadas en celdas con inodoros desbordados, sin poder ver a sus abogados porque aún no han sido registrados, y unidades en las que la gente estaba detenida en duchas y haciendo sus necesidades en bolsas de plástico”, indicó la carta.

Según la misiva, el monitor federal nombrado para Rikers ya emitió dos informes especiales, uno el 24 de agosto de 2021 y otro el 2 de septiembre de 2021, en los cuales describió las condiciones de emergencia en las cárceles. Además, el testimonio jurado de funcionarios de la Ciudad en una audiencia pública del Concejo Municipal el pasado 15 de septiembre confirmó que las cárceles no son seguras.

“Está claro que nuestros clientes están en peligro cada momento que están bajo la custodia del DOC, y estamos utilizando todas las herramientas que tenemos para abordar los daños que enfrentan. Debemos liberarlos ahora y debemos hacer todo lo posible para abordar los riesgos de quienes permanecen tras los muros de la cárcel “, indicó Tina Luongo, jefa de Defensa Criminal de ‘The Legal Aid Society’.

Rikers Island en cifras

  • 6,000 presos hay actualmente en promedio en ese penal
  • 8,400 guardias hay actualmente, pero ante la falta de presentarse a trabajar de muchos, gran parte del personal debe doblar turnos y hasta triplicarlos
  • 645 ausencias por días de enfermedad se reportaron por mes en 2019.
  • 773 en 2020.
  • 2,304 por mes se han reportado en lo que va de este año.
  • 7% ha sido la reducción de personal penitenciario desde 2014
  • 11 presos han muerto en Rikers en el último año.
  • 5 de los reclusos muertos han sido reportados como actos suicidas