En un año cruento para las cárceles de NYC congresistas presionan al Concejo Municipal para que prohíba por ley el confinamiento solitario

En una carta pública la delegación neoyorquina de la Cámara de Representantes exhorta al presidente del Concejo a "pulsar el botón" para pasar la ley 2173

La dominicana Melania Brown perdió a su hermana en un procedimiento de castigo en Rikers Island. Ahora presiona para que levanten estos castigos.
La dominicana Melania Brown perdió a su hermana en un procedimiento de castigo en Rikers Island. Ahora presiona para que levanten estos castigos.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

Al clamor y las movilizaciones que se iniciaron desde hace décadas para que se ponga punto final al confinamiento solitario en centros de reclusión en la ciudad de Nueva York, una práctica que como está debidamente documentada   ha causado la muerte de centenares de privados de libertad, se unió este martes toda la delegación neoyorquina en la Cámara Representantes.

Los congresistas neoyorquinos, en una amplia misiva pública, instaron al presidente del Concejo Municipal Corey Johnson, a que antes de que finalice el 2021, “pulse el botón” que eliminaría el método de castigo calificado como una  “forma de tortura”, simplemente llamando a votación el anteproyecto de Ley 2173 que prohibiría por completo esta práctica en la Gran Manzana.

La comisión del Capitolio liderada por el congresista de origen dominicano Adriano Espaillat, llamó a los legisladores locales a borrar de la historia de la ciudad esta “práctica medieval”.

“No hay mejor momento que hoy para  transformar el sistema de justicia de nuestra nación. El Concejo Municipal tiene una oportunidad histórica de liderar en el país la sustitución de estos castigos por otras alternativas, para garantizar la seguridad y la equidad racial”, destaca Espaillat.

La medida que solo espera por la convocatoria a votación y que cuenta hasta ahora con la intención mayoritaria de aprobación por la cámara, prohibiría aislar por completo entre 20 o 24 horas diarias a reos que han cometido actos violentos o han faltado a reglas disciplinarias en los entornos penitenciarios.

“Rehabilitación no represalías”

En la exhortación que tuvo como destinatario al líder del Concejo Municipal, los congresistas destacaron con “letras mayúsculas” que el confinamiento solitario es solo una de las “facetas inhumanas y racistas de este sistema”.

El texto de la carta recordó que los negros constituyen el 18% de la población de Nueva York, pero representan el 48% de la población en las cárceles estatales. Además que el 60% de la población actualmente se encuentra de alguna forma en aislamiento en Nueva York.

“Pongamos fin a este método tortuoso y mortal. Creemos que la aprobación de esta ley puede ayudar a que nuestro sistema legal se centre en la rehabilitación y no en represalias”, subraya la misiva firmada entre otros legisladores por la bancada de origen hispano Nydia Velázquez, Alejandra Ocasio-Cortés y Ritchie Torres.

Fuentes del Concejo admitieron a El Diario que aunque hay una amplia mayoría dispuesta a aprobar el anteproyecto, su “implementación real”, en los 150 días luego de su aprobación, se vería “muy complicada” por el déficit de personal de seguridad que se registran en la cárcel de Rikers Island, en Queens, las más grande y superpoblada de Nueva York.

“Se están ajustando algunos tiempos. Hay un consenso absoluto que es lo correcto. Pero hay algunos aspectos técnicos que hay que revisar. Es bastante probable que en cuestión de días se llame a votación”, reveló un portavoz de manera extraoficial.

El mismo Corey Jhonson quien ha recibido una avalancha de presiones y protestas al fragor de los últimos días del 2021, ha declinado hasta ahora comentar sobre algún cronograma de votación de este anteproyecto.

Los defensores de la población penitenciarias tienen un balance: a pesar de la ley estatal que prohíbe estos castigos se siguen aplicando en la Gran Manzana. (Foto: AFP-Getty Images)

Esperando solo la votación final

Las acciones en contra de estos castigos tomaron más alto perfil tras la muerte en Rikers Island el pasado 7 de junio del 2019 de Layleen Polanco, una mujer transexual de origen hispano de 27 años.

Con base a informes forenses, Polanco murió como consecuencia de un ataque de epilepsia, luego de ser encerrada e incomunicada a pesar de las objeciones mostradas por un médico y de las convulsiones que había sufrido anteriormente.

La joven había sido trasladada a Rikers tras ser acusada de delitos menores por no haber pagado una fianza de 500 dólares.

Desde ese momento,  Melania Brown, activista y hermana de esta víctima del confinamiento solitario, se unió a una intensa cruzada por eliminar estos castigos.

“Aprecio que nuestros legisladores federales apoyen el esfuerzo para terminar con esta pesadilla. Ya tenemos una supermayoría de miembros del Concejo Municipal de nuestro lado. Es hora que el presidente Johnson llame a votación. El confinamiento solitario me robó a mi hermanita y también ha torturado y asesinado a muchos otros neoyorquinos”, expresó la activista.

Organizaciones civiles aseguran que aunque las autoridades de la Ciudad prometieron poner fin a esta práctica en este otoño, la realidad es que el Departamento de Corrección de la Ciudad (DOC) continúa utilizando el aislamiento con “varios nombres”.

Aunque en el pasado periodo de sesiones en la Asamblea Estatal se aprobó la Ley Halt que prohíbe los encierros en espacios oscuros y reducidos por más de 15 días consecutivos, los defensores de la población carcelaria han explicado que en la ciudad de Nueva York se sigue imponiendo esta acción, pero con otras denominaciones.

Durante años, el alcalde Bill de Blasio juró poner fin al confinamiento solitario, incluso invocando el nombre de Layleen Polanco, prometiendo acabar con esta forma de castigo sustituyéndola con la implementación del Sistema de Responsabilidad de Gestión de Riesgos (RMAS). 

“Al inicio de esta Administración había alrededor de 600 detenidos en segregación punitiva. Hoy, hay 68. Este cronograma revisado, que se hizo necesario por la escasez de personal, no cambia nuestra misión fundamental: poner fin a esta práctica para fines de este año y forjar un sistema de justicia más seguro y humano”, explicó a medios locales Mitch Schwartz, representante de la oficina del Alcalde.

En tiempos de pandemia todo ha resultado más cuesta arriba para la población penitenciaria y ha convertido en las cárceles en sitios “infernales” de acuerdo con varios reportes de la Asamblea Estatal, familiares de internos y coaliciones de Derechos Humanos.

Una de las tantas razones esgrimidas por las autoridades está vinculada a la crisis pandémica, la falta de personal de seguridad y médico en baja.

La otra cara

Pero en esta dinámica, los oficiales correccionales también tienen una posición clara.

“Tenemos que tener un mecanismo para poder segregar a los reclusos que son violentos con los oficiales penitenciarios y con los reclusos no violentos ¿Cuándo se darán cuenta los legisladores de que los oficiales correccionales necesitan protección? Las reformas no pueden ser unilaterales”, ha expuesto insistentemente en las últimas semanas Benny Boscio, presidente de la Asociación Benevolente de Oficiales Correccionales.

El líder sindical argumenta que los oficiales deben usar el confinamiento solitario para castigar a los detenidos rebeldes en Rikers Island, de lo contrario, su equipo estará cada vez más en riesgo.

“¿Qué debería pasar con los reclusos que atacan a oficiales correccionales sin ningún motivo? Esta es nuestra realidad todos los días”, compartió en su cuenta twitter.

Año cruento para cárceles de NYC

En medio de las presiones para que pase esta ley, en paralelo surgen nuevos reportes que dan cuenta que al cierre de 2021 los niveles de  violencia en las cárceles de la Gran Manzana se encuentran en un “nivel histórico”, una conclusión derivada de un monitor independiente designado por la corte después que la organización la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid) y un fiscal federal iniciaron una demanda para abordar el flagelo de la fuerza excesiva.

Así lo ratifica Mary Lynne Werlwas, Directora del Proyecto de Derechos de los Prisioneros en Legal Aid, quien destacó que “este informe respalda lo que seguimos escuchando de los encarcelados, que los oficiales penitenciarios recurren al abuso y la brutalidad como algo natural, lo que hace que incluso las estadías breves bajo custodia sean traumáticas”.

El reporte indica que los datos sobre el uso de la fuerza, las peleas, los apuñalamientos y los cortes entre personas bajo custodia y las agresiones al personal revelan que 2021 ha sido el año más cruento desde que entró en vigor este tipo de investigaciones en el 2016.

¿Qué lograría la ley local contra el confinamiento solitario en las cárceles?

  • El anteproyecto de ley 2173 fue presentado por el concejal de Queens, Daniel Dromm hace un año.
  • La nueva norma exige a los oficiales penitenciarios aislar a los presos, pero solo durante cuatro horas diarias, actualmente los castigos se pueden extender por días completos.
  • La propuesta permite que la Ciudad mantenga a los internos en otros tipos de “viviendas” menos restrictivas. 
  • Los reos en estas viviendas restrictivas podrían dejar sus celdas durante 10 horas al día. 
  • Actualmente en unidades de vivienda similares en Rikers, esos reclusos abandonan sus celdas durante siete horas.
  • 2021: más sangre en las cárceles

    • 10 instalaciones penitenciarias administra la Ciudad de Nueva York, ocho de las cuales están ubicadas en Rikers Island, además de dos salas de prisiones de los hospitales Bellevue y Elmhurst.
    • 14 personas han muerto en las cárceles de la ciudad de Nueva York, incluidas cinco que se han suicidado.
    • 3 veces mayor es el uso de la fuerza en estos centros penales desde que un monitor independiente reporta anualmente la violencia.
    • 38 incidentes que involucraron lesiones graves entre enero y junio de 2016 en comparación con 239 en el mismo periodo en 2021.
    • 23% de la población carcelaria de Nueva York es de origen hispano de acuerdo con las tendencias de los últimos 5 años.