Robert Sarver debe ser expulsado de la NBA

Me solidarizo con la comunidad afroamericana, con los líderes de derechos civiles y con los activistas que están haciendo un trabajo importante para crear un cambio significativo dentro de la NBA y las ligas deportivas de nuestra nación, creando espacios acogedores e inspiradores para todos

El propietario de Phoenix Suns y Mercury, Robert Sarver, presente en el segundo juego de las Finales de la WNBA de 2021.
El propietario de Phoenix Suns y Mercury, Robert Sarver, presente en el segundo juego de las Finales de la WNBA de 2021.
Foto: Christian Petersen / Getty Images

Robert Sarver, el propietario mayoritario del equipo de básquetbol de la NBA Phoenix Suns, está bajo investigación de esa asociación luego de que se conocieran datos sobre su comportamiento abusivo, racista y misógino que duró años. 

Una investigación de ESPN hizó públicas las revelaciones de decenas de jugadores, entrenadores, personal administrativo, ejecutivos de otros equipos y hasta los mismos familiares de los jugadores, que denunciaron los insultos racistas y conversaciones inapropiadas sobre sexo y otros asuntos personales privados, por parte de Sarver. Estos fueron pronunciados a menudo frente al equipo o al personal de los Suns.

Las acusaciones de abuso han sido bien documentadas, y fueron corroboradas por el testimonio de los testigos, lo que sugiere que los hallazgos de la investigación en curso confirmarán en efecto los relatos descritos en ESPN. 

Desafortunadamente, la investigación de la NBA ya ha durado casi casi seis meses, mucho más allá del receso del Juego de Estrellas, que era el objetivo inicial declarado por la NBA para que la investigación se completara y emitiera sus conclusiones. Ahora, estamos a solo un par de semanas de la postemporada y los Phoenix Suns son el mejor equipo de la liga. La NBA ha brindado poca información sobre el porqué los investigadores están tardando tanto en llegar a una conclusión. No obstante, mientras tanto han permitido a Robert Sarver  continuar en su puesto sin consecuencias por sus acciones. De hecho, si no fuera por los líderes de derechos civiles que se unieron este mes a la campaña para exigir a la NBA que proceda, esta historia probablemente aún estaría inactiva incluso hoy.

Debemos continuar destacando esta historia y exigir que la investigación se complete con la debida diligencia. Se abordaron problemas similares con otros propietarios de la NBA en un tiempo récord en comparación con Sarver; no debemos dejar que esto languidezca y tratar estos reclamos con menos seriedad o severidad.

Es impensable que en nuestros días, una historia como esta pueda desvanecerse tan rápidamente en la atención del público. Quizás nos hemos vuelto demasiado cómodos, confiando en que personas famosas y líderes del movimiento de derechos civiles alcen la voz para que el público o los medios presten atención a lo que sucede en nuestros estadios, lugares de trabajo y patios traseros. Y si bien agradezco el interés renovado que estos líderes han manifestado, creo que cada uno de nosotros puede y debe asumir la responsabilidad de denunciar las expresiones de odio ni bien las veamos, y no ceder hasta que se haya logrado la justicia.

También estoy consternada porque nos hemos involucrado en una discusión prolongada sobre los méritos del comportamiento inaceptable del Sr. Sarver. Estoy profundamente conectada con la experiencia afroamericana en Estados Unidos, habiendo crecido en una comunidad multirracial, multiétnica y predominantemente de bajos ingresos donde presencié las manifestaciones de anti-negritud de primera mano. Me convertí en una activista comprometida con la liberación, y he profundizado en las formas en que la explotación y la exclusión han forjado divisiones dentro de las comunidades negras y latinas y las instituciones protegidas, y aquellos en el poder, un patrón que Robert Sarver está replicando dentro de la organización de los Phoenix Suns.

Me solidarizo con la comunidad afroamericana, con los líderes de derechos civiles y con los activistas que están haciendo un trabajo importante para crear un cambio significativo dentro de la NBA y las ligas deportivas de nuestra nación, creando espacios acogedores e inspiradores para todos. 

Sin embargo, este problema es más grande que solo mi voz. La comunidad Latinx debe luchar por la justicia y denunciar el comportamiento misógino y contra los afroamericanos, concentrándose en las voces de las personas negras, las mujeres y otras personas directamente afectadas por el abuso de Robert Sarver. Debemos bregar por la rendición de cuentas en las ligas deportivas, así como en los lugares de trabajo y en los espacios comunitarios, aumentando así la colaboración entre diferentes grupos de personas y llevando a un cambio significativo a nivel nacional.

A lo largo de mi trabajo, y durante cada uno de los eventos que dirijo, yo brindo a todos los involucrados elementos claros y procesables para que cada persona tenga la oportunidad de contribuir, de la manera que le sea más accesible y en su estado actual. 

Mi llamado de hoy tiene dos aspectos: a Adam Silver, el comisionado de la NBA: pida la remoción inmediata de Robert Sarver de la organización y desarrollar una política de tolerancia cero para el abuso y la mala conducta de los propietarios. Y a  la base de fanáticos de los Phoenix Suns, los residentes de Phoenix y los fanáticos en general de la NBA y los estadounidenses de todo el país: exijan algo mejor y háganle saber a la NBA que este comportamiento no será tolerado.

Carmen Pérez es directora ejecutiva de The Gathering for Justice y copresidenta nacional de la Marcha de Mujeres en Washington.