Día de las Madres en NYC marcado por una galopante inflación y una leve recuperación de industrias “dormidas” por la pandemia

De acuerdo con un informe del Contralor Brad Lander, la Gran Manzana ha recuperado 35,000 plazas de trabajo. Los sectores por definición "más empleadores" de hispanos muestran signos alentadores

La comerciante poblana Mariela Vivar se muestra optimista con la recuperación de la Ciudad pese a los altos precios.
La comerciante poblana Mariela Vivar se muestra optimista con la recuperación de la Ciudad pese a los altos precios.
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

Las familias hispanas de la ciudad de Nueva York celebrarán la tradición del Día de las Madres este 2022, sin mayores restricciones pandémicas, sin límites en el número de clientes en los restaurantes, pero esta vez sorteando otros límites: una histórica alza de precios.

En paralelo, reportes oficiales apuntan a que actividades vitales para la ciudad que se mantenían “dormidas”, como la industria del entretenimiento, la vida nocturna y el sector turístico, empezaron a despertar del letargo. En esta fórmula, se incluye también la recuperación de miles plazas de empleo.

Luego de la semana de San Valentín, estos días de primavera se convierten en la segunda temporada comercial del año, en donde los comerciantes de todos los sectores tienen expectativas de equilibrar sus cuentas, luego de un largo periodo de cierres y temores a las reuniones.

Tal es el caso de la comerciante y madre mexicana, Mariela Vivar, quien tiene la esperanza que este fin de semana repunten las ventas de sus artesanías, blusas artesanales y arreglos especiales preparados especialmente para esta ocasión.

“Ya tendremos este año una celebración normal. Ya incluso las escuelas retomaron sus fiestas por el día de la madre. Todo está más caro en todas partes, pero nuestra comunidad siempre trata de esforzarse por tener un detalle. Estamos optimistas de que vamos a progresar”, dijo la inmigrante poblana en un puesto ambulante en Jackson Heights.

Casi a la par del puesto de Mariela, la ecuatoriana María Vásquez miraba algunos detalles en una vitrina. En lo personal, decidió que por lo menos por esta semana, no puede gastar un centavo más.

“Recibí el cheque de mi trabajo, pagué la renta y me quedará solo para comer hasta la próxima semana. Mi hija me dio unas flores que preparó con su maestra. Y para mi eso es más que suficiente. Nada de restaurantes, ni comidas especiales este año ¡No se puede!”, comentó María.

Los índices inflacionarios siguen reaccionando al aumento en los precios de la gasolina impactados por la invasión rusa a Ucrania el pasado 24 de febrero. Ya antes, se había oficializado una escalada del 7.5% de los precios en el último año, el registro más alto en cuatro décadas, debido a las interrupciones en las cadenas de suministro.

En Queens muchos solo miraron las vitrinas, pues comentan que ante la escalada de los precios no hay “espacio” para gastos extras. (Foto: F. Martínez)

El panorama del Contralor

Pero aunque la mayoría de las familias acusan un escenario abismal de subida de precios de alimentos y renta inmobiliaria en los primeros meses de 2022, el Contralor de la Ciudad de Nueva York, Brad Lander en su informe de Perspectivas Económicas y Fiscales publicado este mes de mayo, concluye que el índice inflacionario en la Gran Manzana todavía “se mantiene 2.4 puntos porcentuales por debajo del promedio nacional de 8.5%”.

Hasta marzo de 2022, los precios en los cinco condados de la ciudad de Nueva York crecieron un 6.1%, el nivel más alto desde febrero de 1991, pero todavía por debajo de otras ciudades.

Más plazas de empleo

Además, el mismo informe, destaca que el sector privado ganó 35,000 nuevos empleos en la ciudad de Nueva York en marzo de 2022. 

“Esta es una mejora de los 29,000 puestos de trabajo sumados en febrero y la pérdida de 6,000 plazas de empleo en enero”, describe el reporte del contralor.

Las cuentas oficiales derivadas de cruces con el Departamento de Trabajo del Estado de Nueva York precisan que la tasa de desempleo de la ciudad se redujo al 6.1 % en marzo, viniendo de un 6.6 % de febrero. Aunque se mantiene muy por encima de la de todo el país, cuya tasa se mantuvo 3.6 % en marzo.

En el caso muy específico de los residentes hispanos de la Gran Manzana, la reducción de la desocupación bajó a 6.6 %, en comparación con el 4.8 % de los neoyorquinos blancos y asiáticos.

Los análisis concluyen que en todos los cinco condados de la ciudad de Nueva York, se experimenta una disminución constante de la desocupación laboral. Y todos se encuentran en sus tasas de desempleo más bajas desde marzo de 2020.

El Bronx muestra los niveles de desocupación más elevados, incluso en todo el estado.

La familia Bermúdez al frente del restaurante Los Cafetales en la ‘Rooselvet’ ve el futuro de Nueva York con “positivismo”. (Foto: F. Martínez)

Restaurantes se recuperan levemente

Los datos de OpenTable, citados en el reporte del contralor Brander, muestran que las reservas en restaurantes de la ciudad de Nueva York, para la semana que terminó el 28 de abril, han bajado un 39% con respecto a los niveles previos a la pandemia. Esto revela una recuperación sustancial desde principios de enero, cuando se desplomaron hasta un 81%.

“Excluyendo los restaurantes que han cerrado, los comensales sentados en los restaurantes abiertos para reservas continúan creciendo y alcanzaron el 88 % de los niveles previos a la pandemia en abril de 2022, en comparación con abril de 2019”, puntualiza.

A pesar de las complicaciones financieras, que están tratando de superar miles de pequeños comerciantes, especialmente los restaurantes, que sobrevivieron a la pandemia, algunos mantienen el optimismo hacia el futuro.

Por ejemplo, los propietarios del restaurante de comida colombiana Los Cafetales, ubicado en la Avenida Roosevelt de Queens, una de las localidades más castigadas por el cierre de negocios, cuentan que “sí tienen esperanza”, que el día de las madres puedan lograr elevar sus ventas, con sus platillos especiales diseñados para esta celebración de gran valor para las familias latinas.

“Somos uno de los pocos restaurantes pequeños que sobrevivimos en esta área. Desde la semana pasada decoramos el local para las madres. Diseñamos un menú especial y todo lo estamos viendo con mucho positivismo. No queda más que trabajar y apostar a Nueva York”, dijo la colombiana Carolina Bermúdez, gerente de Cafetales.

Esta misma emoción no la comparte el mesero peruano, Vicente Díaz, con 25 años en el sector de restaurantes en el eje Jackson Heights – Corona: “El mes pasado me cortaron las horas. Las propinas están por el suelo. Este año ha sido fatal. La gente no sale como antes. Especialmente en estos barrios con tantos desempleo y en donde ha aumentado tanto la renta”.

Desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020, la industria de los restaurantes y la vida nocturna ha recibido un tremendo golpe, con 4,500 negocios cerrados permanentemente solo en la ciudad. Se calcula que uno de cada cinco trabajadores de la Gran Manzana en esta industria son inmigrantes latinos.

Todas las energías puestas en el verano

Otra fuente empleadora de las comunidades hispanas también está encendiendo sus motores, con base a datos oficiales mostrados por el contralor neoyorquino.

“Luego de una fuerte caída en la demanda hotelera, provocada por la ola de ómicron del COVID-19, la ocupación de habitaciones en marzo también se recuperó, alcanzando los 2,59 millones de unidades, pero aún por debajo del máximo de diciembre de 2,68 millones de habitaciones. Y muy por debajo de los máximos previos a la pandemia de más de 3,5 millones”, apunta el informe.

La Ciudad pone todas sus energías en que el próximo verano regresen millones de turistas y se reactive una maquinaria económica que se ha mantenido dormida.

El año pasado investigadores de City University of New York (CUNY) encuestaron a 1,000 residentes de la ciudad y encontraron que el 41% de los hispanos dijeron que ellos o alguien más en su hogar, habían perdido su trabajo desde que empezaron las restricciones pandémicas.

“En la mayoría de las familias de la comunidad hispana hay un miembro que está en trabajos de servicios como restaurantes u hoteles“, dijo Scott Ratzan, un académico de CUNY

Se estima que uno de cada cinco trabajadores del área de limpieza, bartenders, doorman, camareros y demás servicios en los hoteles en la ciudad de Nueva York, también son de origen hispano.

En este sentido el camarero dominicano, Sandino López, quien volvió el pasado mes de abril a trabajar en un hotel de lujo en Manhattan, comparte que “todo va abriendo pero muy lento”.

“Ya no viajan los ejecutivos de las grandes corporaciones como antes. Están viniendo un poco más de turistas, pero nada se compara cuando Nueva York era Nueva York antes de la pandemia. Igual lo que ganes se va casi todo en renta“, señaló el isleño.

La observación personal de Sandino, tiene mucho que ver con algunos cálculos de la industria hotelera, que apuntan a que “los días de gloria” de la ocupación de habitaciones en la Gran Manzana está muy lejos de volver.

Un informe de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento argumenta que se prevé que los ingresos por viajes de negocios este año estarán un 55% más bajos si se compara con el 2019.

Estas proyecciones se producen después de que los hoteles perdieron un estimado de $108 mil millones en ingresos por viajes de negocios durante 2020 y 2021 combinados.

¿En qué se va el dinero de los neoyorquinos?

  • Las ponderaciones del informe divulgado en mayo del contralor Lander, concluyen que los hogares del área metropolitana de Nueva York, gastan una mayor parte de sus presupuestos en vivienda, pero menos en transporte, en relación con el resto del país:
  • 37.5% del ingreso del promedio de los neoyorquinos, va dirigido al pago de alquileres inmobiliarios. Mientras que en todo el país es de 32.9 %.
  • 17.4 % de la canasta de bienes y servicios del país se invierte en transporte, pero solo el 13.0% en NYC, debido al mayor uso del transporte público en el área.
  • 23 por ciento los ingresos se destinan a comida y productos de consumo básico.
  • $3,000 es el valor promedio de renta de unidades de vivienda en marzo, un 20% más alta que las rentas medianas en marzo de 2021, superando el pico previo a la pandemia, para alcanzar su nivel más alto de la historia.