“No hay manera segura de drogarse”: Florida rechaza campaña del Departamento de Salud de Nueva York

"No hay una forma 'segura' de abusar del fentanilo y estos anuncios no 'empoderan' a los usuarios; podrían matarlos", criticó fuertemente la fiscal general de Florida sobre una polémica campaña lanzada en NYC

Polémica campaña publicitaria en NYC.
Polémica campaña publicitaria en NYC.
Foto: NYC Health / Cortesía

“Es inconcebible que el alcalde de Nueva York y el Departamento de Salud (de NYC) estén empoderando a las personas para que abusen de las drogas” durante una “crisis nacional de opiáceos”, criticó la fiscal general del estado Florida, Ashley Moody.

Desde el lanzamiento reciente de una polémica campaña en el transporte público de NYC con “consejos” para consumir fentanilo “de manera segura”, algunos políticos locales y autoridades en Florida se han pronunciado en contra, calificándola de contraproducente e irresponsable.

“La controvertida campaña publicitaria del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York les dice a los drogadictos que no se avergüencen de sus hábitos de drogas”, resumió New York Post. Los críticos dicen que ese es un mensaje mortal e imprudente.

“Estoy asombrada de lo lejos que se han descarrilado los líderes de la ciudad de Nueva York. NO sigas sus consejos imprudentes”

Ashley Moody, fiscal general del estado Florida

La fiscal Moody usó una copia de uno de los anuncios publicados en el Metro de Nueva York para criticarlos en Twitter la semana pasada. “No hay una forma ‘segura’ de abusar del fentanilo y estos anuncios no ’empoderan’ a los usuarios; podrían matarlos”, escribió. “Estoy asombrada de lo lejos que se han descarrilado los líderes de la ciudad de Nueva York. NO sigas sus consejos imprudentes”.

El fentanilo fue la principal causa de muerte entre los estadounidenses de 18 a 45 años en 2020, según un análisis de la organización “Families Against Fentanyl” (FAF).

Moody también criticó al alcalde Adams por continuar con la campaña de concientización pública “Hablemos de fentanilo”, lanzada por primera vez por su antecesor Bill de Blasio. “Los recursos para quienes luchan deben ser proporcionados por profesionales médicos capacitados, no por políticos y organizaciones que brindan consejos peligrosos y potencialmente mortales”, dijo la fiscal en declaraciones posteriores al New York Post.

Previamente el Departamento de Salud de Florida también había criticado a su contraparte de Nueva York, en un mensaje en Twitter el 27 de mayo.

La campaña publicitaria original funcionó inicialmente con poca reacción durante aproximadamente un mes, del 13 de diciembre al 16 de enero. Luego se relanzó el 9 de mayo con una distribución más amplia que esta vez incluyó trenes subterráneos, paradas de autobús, periódicos, medios digitales y redes sociales.

La ciudad admitió que estaba gastando $750,000 dólares en la segunda ola de anuncios, pero afirmó el viernes que no podía proporcionar de inmediato los costos totales de la campaña.

Joseph Borelli, líder de la minoría republicana en Concejo Municipal, quiere respuestas. “Cada dólar que se gastó en estos anuncios tontos podría haberse destinado a otra cama en un centro de recuperación [de adicción a las drogas] u otra sesión de asesoramiento en el Departamento de Salud de la ciudad”, afirmó.

El portavoz del Departamento de Salud de NYC, Patrick Gallahue, defendió la nueva campaña, diciendo que refleja el enfoque de “reducción de daños” adoptado en San Francisco (California), alegando que “eliminar el estigma es una parte fundamental de la salud pública”.

En uno de los casos recientes más dramáticos en Nueva York sobre consumo de fentanilo, una nieta bebé del célebre autor Paul Auster murió tras ingerir suficiente droga para “dejar inconsciente a un adulto”, denunció una fiscal en Brooklyn. El padre de la niña falleció también, tras ser acusado por el homicidio.