NYC hace malabares buscando opciones de refugios y cupos en escuelas para inmigrantes enviados desde Texas

Este viernes llegaron al centro de Manhattan 78 nuevos solicitantes de asilo, casi en su totalidad venezolanos, algunos con el desafío de no tener identificación válida para aplicar al sistema de ayuda social

El camino a recorrer para los recién llegados a la Gran Manzana que aspiran un albergue e integrarse a la ciudad es muy complicado
El camino a recorrer para los recién llegados a la Gran Manzana que aspiran un albergue e integrarse a la ciudad es muy complicado
Foto: Fernando Martínez / Impremedia

El viernes en la madrugada llegaron a la terminal de Port Authority en el corazón de Manhattan otros dos autobuses con 78 inmigrantes enviados desde Texas, de los cuales 15 eran niños. Un flujo que parece no tendrá pausas en lo inmediato y adiciona preocupaciones ante un sistema de albergues que está colapsado y un distrito escolar con recortes presupuestarios que está analizando cómo incorporar a los recién llegados.

En este sentido, organizaciones sin fines de lucro y defensoras de los derechos de los inmigrantes siguen reportando que el sistema de acogida, registro y acceso a servicios de estos inmigrantes, se perfila cada día más “complicado y lento” para una Ciudad para la cual esta crisis le estalló de sorpresa.

El activista venezolano Robert González confirma que la gran mayoría de los inmigrantes son solicitantes de asilo que se entregaron a las autoridades migratorias en la frontera sur del país y llegan a la Gran Manzana con un ‘Parole’, (Permiso de permanencia temporal), lo cual implica que en muchos casos no cuentan con una identificación válida emitida por su país.

“La Ciudad apenas está tratando de entender cómo tratar este tema. Las diferentes agencias no tienen cultura para admitir casos de solicitantes de asilo, que en el caso de los venezolanos, tiene sus particularidades. Muchos no cuentan con un documento que certifique ni siquiera de dónde vienen”, explicó el activista.

González recordó que el consulado de Venezuela en Nueva York está inoperativo. Y eso entraña otra calamidad para esta comunidad, a la cual se le complica obtener una licencia consular que le permita por lo menos identificarse ante la Ciudad.

El sistema de acogida de la Ciudad de Nueva York, conocido como PATH, requiere que quien solicite un espacio para pernoctar provisionalmente pueda demostrar de dónde viene. Un paso que incluso resulta muy complicado para un grupo de venezolanos.

“Tuvimos un incidente con una joven embarazada que tuvo grandes trabas para ser admitida en un refugio por esta razón. Además hay que reforzar información útil a nuestros connacionales: Deben entender que este proceso es lento y complicado. Que Nueva York es una ciudad muy difícil”, remarcó González.

DSS: Estamos optimizando los procedimientos

Ante la presión de organizaciones de derechos civiles el Departamento de Servicios Sociales de la Ciudad de Nueva York (DSS) la agencia que se encarga de administrar los centros para personas sin hogar, indicó a medios locales que están “respondiendo a la necesidad imprevista de servicios de refugio a una velocidad extraordinaria”.

En un comunicado expusieron que están proporcionando a sus equipos recursos adicionales: “Estamos sumando intérpretes de habla hispana, y orientación para abordar las circunstancias únicas de los solicitantes de asilo recién llegados que necesitan refugio”.

Un portavoz de DSS aseguró que el departamento está analizando cómo cambiar el proceso de admisión para atender específicamente a los solicitantes de asilo.

Algunas organizaciones han destacado que cerca del 90% de los más de 4,000 inmigrantes que siguen llegando desde la frontera sur, son venezolanos y cerca de 1,500 han requerido asistencia de emergencia, porque no cuentan con contactos familiares en la Gran Manzana.

Uno de los inmigrantes, un joven de 22 años, dijo a El Diario que llegó solo hace dos semanas apenas con una constancia de las autoridades migratorias, un documento que no fue válido para solicitar un refugio.

“En mi caso por mi situación no cuento con pasaporte. Porque fue retenido. No es fácil, porque además tienes que compartir espacios con enfermos mentales y gente agresiva. Esto es una pesadilla peor, que caminar meses para llegar aquí”, compartió quien asegura haber caminado 2,500 millas para llegar a la frontera sur de Estados Unidos.

Otro recién llegado venezolano que fue trasladado desde San Antonio, Texas, asegura que el proceso que en su caso empezó desde hace meses, es muy complicado y angustiante: “Yo le diría a mis paisanos que nunca hagan esto con niños, es un riesgo muy grande“.

Asimismo, coaliciones como la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid) aseveran que están “preocupados de que esta Administración no nos haya proporcionado un plan sobre cómo aumentarán la capacidad de los refugios“.

El Departamento de Servicios Sociales de la Ciudad de Nueva York asegura que está analizando procedimientos para agilizar algunas peticiones ante una “sorpresiva” demanda de albergues. (Foto: F. Martínez)

La Ciudad busca nuevos refugios

El gobierno municipal sigue teniendo grandes problemas para alojar a ciento de solicitantes de asilo que empezaron a llegar desde el pasado mes de junio.

Líderes electos aseguran que la falta de coordinación entre los funcionarios federales en la frontera sur y los gobiernos de Texas y Arizona impide que la ciudad calcule cuántas personas puede esperar.

“Es bastante alarmante para mí: ¿cómo podemos cumplir con nuestro mandato legal de dar refugios temporal cuando la cantidad de personas es tan impredecible? No hay ninguna colaboración con Texas o Arizona que nos permita medir dónde terminará exactamente este número”, consideró a la publicación City&State, la concejal Diana Ayala, quien preside el Comité de Bienestar General.

El Concejo Municipal recientemente comenzó a celebrar reuniones semanales debido a que la crisis de solicitantes de asilo ha empeorado.

En las últimas semanas, el gobierno municipal abrió 11 refugios temporales en hoteles, muchos de los cuales se habían contratado con la ciudad para proporcionar espacio cuando se cerraron los refugios para personas sin hogar para evitar la propagación de COVID-19. 

Fuentes de la Ciudad aseguran que siguen presionando por más recursos del gobierno federal para atender esta crisis.

El hecho de que estos inmigrantes lleguen a Nueva York en autobuses, enviados por la gobernación de Texas, era hasta hace poco una información “extraoficial”, que recientemente fue confirmada por el mismo mandatario texano, Greg Abbot, quien admitió en un comunicado que está enviando a grupos de inmigrantes a Nueva York y Washington D.C, consideradas ‘ciudades santuario’, respondiendo a lo que califica como una “política de fronteras abiertas de la administración del presidente Joe Biden que está avasallando a las comunidades de su estado”.

El reto del año escolar

Miles de niños se encuentran entre los migrantes que continúan llegando a Nueva York en autobús, lo cual impone otra presión al gobierno municipal para que realicen ajustes con el comienzo del periodo escolar 2022-2023 el próximo ocho de septiembre.

En un momento en que el sistema educativo de la ciudad ya enfrenta millones de dólares en recortes presupuestarios, las escuelas ahora tendrán la tarea de equipar las aulas con suficientes maestros que hablen español, para satisfacer las necesidades de los nuevos estudiantes.

En este sentido, el canciller del Departamento de Educación, David Banks, se preparaba para detallar un plan para integrar a cientos de los nuevos estudiantes en planteles públicos cuando las clases comiencen el 8 de septiembre.

El propio alcalde Eric Adams aseguró que “se están coordinando para asegurarse de que estos niños puedan tener una transición sin problemas, porque queremos asegurarnos de que no haya interrupciones en su educación”.

Asimismo, el Defensor del Pueblo, Jumaane Williams formó parte de la comitiva de recibimiento del último grupo de solicitantes de asilo que arribó a Port Authority, en donde constató que ante la gran presencia de niños era importante revisar la integración de los menores al sistema educativo.

Es preocupante, debemos trabajar en conjunto para garantizar esta integración en nuestras escuelas”, concluyó.

Crece el apoyo comunitario

Al igual que Caridades Católicas NY y la Sociedad de Ayuda Legal, decenas de organizaciones con una larga tradición en la Gran Manzana siguen sumando su apoyo a miles de familias que buscan integrarse a la ciudad.

Tal es el caso, del centro laboral La Colmena, con sede en Staten Island, la cual recibió este viernes a 50 de estos nuevos inmigrantes recién llegados a la ciudad de Nueva York para ofrecerle apoyo con formación laboral gratis en carpintería y Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA).

“Nuestra forma integral de ayudar a estos solicitantes de asilo, es decirle que tienen una comunidad. Estamos ofreciéndole herramientas de certificaciones para simplificarle su camino al trabajo”, dijo Yesenia Mata, directora de La Colmena.

La líder comunitaria rechazó una vez más el discurso antiinmigrante de algunos líderes electos republicanos de Staten Island.

“Aquí son bienvenidos”, subrayó.

De igual manera, la activista comunitaria informó que se realizarán clínicas comunitarias en la sede de esa organización, con la presencia de asesores legales, para que estas personas tengan información general para atender sus casos de asilo.

La primera reunión informativa se realizará este sábado a las 2 p.m de la tarde en el 88 Canal Street de Staten Island. 

Números “no claros” de una crisis:

  • 0.18 por ciento es la tasa de vacantes a partir de este miércoles en el sistema de refugios de la Ciudad de Nueva York y ha estado por debajo del uno por ciento desde el pasado 3 de junio, de acuerdo con algunos datos no oficiales.
  • 12% sería la sobrepoblación en estos refugios de acuerdo con la denuncia de algunas organizaciones que defienden a las personas sin techo.
  • 4,000 personas en total habrían sido trasladados en los últimos tres meses en autobuses desde Texas.
  • 6,500 inmigrantes podría ser el número real de recién llegados a NY, tomando en cuenta que muchos son recibidos por familiares y amigos. En principio, no requieren contacto con las agencias de servicios sociales.