Elecciones: se acaba el tiempo y la diferencia

Protagonizaremos una especie de referendo que mediría cómo serán los comicios presidenciales de los Estados Unidos. 

Kathy Hochul espera continuar en el cargo de gobernadora de Nueva York.
Kathy Hochul espera continuar en el cargo de gobernadora de Nueva York.
Foto: Cortesía / NY Governor Office

En apenas algo más de dos semanas, en las elecciones de mitaca o medio término del 8 de noviembre, renovaremos el Congreso en Washington D.C. y protagonizaremos una especie de referendo que mediría cómo serán los comicios presidenciales de los Estados Unidos. 

También en esa fecha definiremos el futuro que queremos para el estado de New York, justo cuando las encuestas confirman que los dos candidatos de los principales partidos tradicionales que buscan ganar la gobernación estrechan el margen de favoritismo electoral, es decir que cada voto cuenta y tenemos en las manos el futuro de millones de inmigrantes que llevan años esperando por una reforma migratoria, junto con la suerte de los recién llegados solicitantes de asilo que acaban de estrenar hogar temporal en las carpas de Randall’s Island, frente a Manhattan y quienes necesitan un estado santuario para vivir.

Y es mejor que los ciudadanos vayamos a votar, pues las consecuencias de estas elecciones tendrán ecos prolongados, ya que si a los republicanos les va bien alentarían a Donald Trump a postularse buscando esta vez lograr el segundo mandato que le arrebató en las urnas el presidente Joe Biden, aunque insista en que él no perdió.

Y también está en juego la reelección de la gobernadora Kathy Hochul, quien se juega sus restos en una prueba de fuego decisiva, porque necesita ganar y ser elegida, para confirmar que como mujer puede quedarse en el cargo que heredó tras la renuncia de Andrew Cuomo, en medio del escándalo por supuesto acoso. 

Si lo logra, la señora Hochul pasaría a la historia como la primera dama elegida democráticamente para gobernar nuestro estado. Pero no será tan fácil; pues su rival republicano sigue avanzando y según reciente encuesta de Quinnipiac University, su retador, Lee Zeldin le pisa los talones, es decir se acerca peligrosamente con apenas cuatro puntos de diferencia en el índice de favoritismo, pese a que la mitad de los electores responde que votaría por ella, mientras un 46% favorecería al rival republicano. 

La diferencia es muy corta, por eso llegó la hora para que los latinos actuemos decisivamente en el juego de la política neoyorquina, hagamos la tarea y votemos para definir el futuro de nuestro estado. 

Pensemos si es bueno un cambio de caballo en medio del río revuelto en que navegan los indocumentados, que serían arrastrados al vacío si no pueden continuar con su proceso para ubicarse en la Gran Manzana. Votemos a conciencia para decidir  si queremos un nuevo mandato o apoyamos el continuismo. La decisión debe ser a conciencia ¡vamos a las urnas! 

Sofía Villa es la autora y escribe esta columna a título personal. Sus opiniones no representan a Televisa-Univision Inc donde trabaja como Writer/Producer.