Comisionado de Transporte de NYC: ‘No hay calles pa’ tanto carro’

Ydanis Rodríguez habló con medios étnicos, y aseguró que aunque los dueños de vehículos enfrentan cada vez nuevos retos, al tener que compartir las vías con ciclistas y peatones, la Ciudad no se echará para atrás en sus proyectos y los invitó a repensar la compra de vehículos

Comisionado de Transporte de NYC Ydanis Rodríguez defiende transformación de calles para cambiar cultura del carro
Comisionado de Transporte de NYC Ydanis Rodríguez defiende transformación de calles para cambiar cultura del carro
Foto: Edwin Martínez / Impremedia

Por décadas Nueva York fue la ciudad que nunca dormía, la de los grandes rascacielos y también la de los taxis y carros que aparecían en la imagen que el mundo tenía sobre la Gran Manzana moviéndose rápido por calles bien cuidadas y libres. Pero desde hace varios años, uno de los grandes cambios que ha venido desarrollándose en los cinco condados tiene que ver con la transformación de las carreteras y vías. Ya no son de uso exclusivo de los automotores.

Los vehículos que se movilizan por la Gran Manzana, ahora tienen que compartir las más de 300 millas cuadradas que encierran a Nueva York, con carriles específicos para uso de bicicletas, líneas de uso exclusivo de autobuses y hasta calles cerradas para que los peatones puedan usar el espacio público en eventos y actividades al aire libre.

Las novedades, que comenzaron a implementarse en la Administración Municipal anterior a paso acelerado y que han continuado en lo que va del 2022, ha hecho que dueños y usuarios de carros “peguen el grito en el cielo”. Al tener menos espacio para circular, han aumentado sus dolores de cabeza a la hora de conseguir sitios donde estacionar y denuncian perder mucho tiempo en trancones interminables que son pan de cada día.

El dolor de los chóferes contrasta con el respiro de miles de neoyorquinos que han optado por usar la bicicleta o los llamados “Scooters” como medio para moverse por las calles de la ciudad, quienes siguen levantando su voz para que se creen más líneas protegidas, a fin de que puedan transitar de manera más segura, evitando muertes por atropellamientos, que no cesan de ocurrir en diferentes puntos de la ciudad.

Y en medio del panorama de caras largas de los dueños de vehículos, que además se quejan de que la velocidad máxima se haya reducido a 25 millas por hora, medida que han tenido que respetar ante el auge de cámaras con detectores de velocidad instaladas a lo largo y ancho de Nueva York, el Departamento de Transporte (DOT) de la Ciudad les envió un mensaje claro: las vías se seguirán compartiendo con bicicletas y peatones, cada vez más.

Así lo recalcó el comisionado del DOT, Ydanis Rodríguez, en un encuentro que sostuvo con medios étnicos y comunitarios, donde defendió las obras y proyectos que adelanta la Administración del alcalde Eric Adams a fin de cambiar la cultura del carro, como único dueño de las calles.

De manera directa, el funcionario de origen dominicano hizo un llamado a que quienes estén pensando en adquirir carros para rodar en la Gran Manzana, lo piensen dos veces antes de hacerlo, al tiempo que le recomendó a quienes ya los usan y se quejan por haber perdido espacio víal que se relajen, porque la Ciudad seguirá adelante quitando más parte de las vías para ciclistas y peatones.

“Vamos a ser claros. En la ciudad de Nueva York no hay ‘cama pa’ tanta gente’. (No hay calles pa tanto carro) No tenemos carreteras para tantos carros y entonces, cuando planificas las cosas para la Ciudad, hay que planificarlas pensando en la mayoría, y el concepto es que las carreteras no son solo de los carros. No son de un solo grupo, son de todos”, dijo el exconcejal neoyorquino, advirtiendo que los grupos de menos recursos necesitan tener también derecho a usar el espacio víal con biciletas o caminando.

“La realidad también es que muchas veces las comunidades de menos recursos económico son donde menos se planificó en el pasado. Pero esta administración está comprometida para que la Ciudad de Nueva York sea una ciudad donde se continúe reimaginando el uso de los espacios públicos“, comentó Rodríguez, quien dio un consejo que a muchos no les cae bien.

La mayoría de los neoyorquinos no tiene carro. La mayoría camina, usa autobuses, usa trenes, usa bicicletas. En el pasado uno entraba a un tráfico grande, y uno no sabía qué hacer. Uno se cansaba mirando de lado a lado. (Entonces qué hay que hacer ahora): Pongan Joaquín Sabina, pongan Pablo Milanés, pongan una canción buena y disfruten de la música, porque la razón por la que tenemos tanto tráfico, es porque no hay mucha tierra en Nueva York, y somos muchos en la ciudad, más 48 millones de turistas que llegan cada año, después del COVID”,dijo el funcionario insistiendo en que ese panorama no cambiará.

“En nuestros países, para ir de punta a punta, uno lo hace en 8 horas. Aquí en Nueva York, uno lo hace en dos horas. En los lugares de nosotros tenemos 45 mil millas. Aquí somos 8.6 millones de personas, pero estamos en solo 350 millas cuadradas. No hay tierra pa’tanta gente“, agregó Ydanis.

El funcionario aseguró que entiende la frustración de muchos conductores, pues dijo que él mismo sufre en carne propia la problemática de la falta de espacio en las calles de la Gran Manzana, pero incluso así, manifestó que no es posible que se siga fomentando la idea de que los derechos de los dueños de automóviles están por encima de los de los peatones y ciclistas.

“Yo cuando no soy Comisionado y soy chófer con mi auto personal, si tengo que buscar parqueo en Dyckman street (en el Alto Manhattan), tengo que buscar desde las 8 de la noche hasta las 12. A mí no me tienen que decir (lo difícil que es), porque yo vivo la experiencia, vivo la realidad que vive la gente que tiene carro“, aseveró el demócrata lanzando una dura advertencia.

Creo que la gente antes de comprar un carro debe saber en lo que se están metiendo. Y tienen que saber en que ciudad están, porque, de nuevo, si están viviendo en Rhode Island, pueden dejar el carro ahí y el estacionamiento no va a ser un problema, pero esto es Nueva York y aquí no tenemos suficiente espacio”, afirmó el político latino.

El Comisionado Rodríguez aseguró que adquirir un vehículo en la Gran Manzana no puede ser un asunto de lujo porque a la larga los propietarios van a sufrir dolores de cabeza.

“Si alguien vive en Queens o Brooklyn, donde hay tantos desiertos de transporte y se tiene que caminar hasta 15 cuadras desde la casa hasta la estación de tren más cercana, donde no tienen buses ni trenes buenos, yo los entiendo si quieren un carro, pero si viven en un sitio donde tienen una estación de tren a dos o tres calles y compran un carro para estacionarlo la semana entera, como un lujo, mi consejo es que lo piensen mejor. No tenemos mucho espacio“, agregó el funcionario de la Administración Municipal.

En su conversación con la prensa, el jefe del Departamento de Transporte de la Ciudad, también destacó que gracias a los cambios que sobre el uso de espacios víales, como el rediseño de intersecciones, donde ocurrían la mayoría de las muertes de ciclistas y peatones por atropellamientos, se ha visto mejoras y reducción de choques y fatalidades.

Sin embargo, Ydanis insistió en que la Ciudad seguirá promoviendo proyectos de líneas protegidas y educación para que los conductores respeten la velocidad máxima, a fin de que no haya más tragedias que lamentar.

Asimismo acotó que por cuestiones de salud, recurrir a la bicicleta como medio de transporte, tiene repercusiones positivas, por lo que desde su oficina seguirá promoviendo que las calles se compartan más y que Nueva York se vuelva cada vez menos dependiente de los automóviles.

No podemos seguir siendo una cultura de los carros, una sociedad del carro. Y especialmente a nuestra comunidad trabajadora e inmigrante les digo que debemos pensar en que el presente y el futuro de Nueva York es hacer de la ciudad un sitio donde se camine más y por eso esta administración está haciendo inversiones que en el pasado no se hicieron en nuestros barrios, como en El Bronx, para que nuestra gente pueda caminar segura o manejar bicicletas”, dijo el Comisionado. “No voy a ser testigo y miembro de la Administración sin que tengamos la conversación del beneficio de caminar y de usar bicileta, porque media hora de uso diario alarga la vida seis años. Vamos a seguir defendiendo la idea de compartir las calles, porque no solo pertenecen a quienes tienen carro. Las calles pertenecen a todos: a peatones y ciclistas también”.