Robo de identidad: otros peligros
Aunque en la abrumadora mayoría de los casos los datos estarán protegidos, cada tanto algún hacker supera las protecciones digitales y se adueña de los datos de miles o de millones de personas
Vivimos en un mundo en el que se nos pide constantemente datos personales para cualquier trámite u operación que hagamos por teléfono o en línea. Crédito: Shutterstock
En la columna de la semana pasada les comenté que nuestra Hispanic Federation ofrece periódicamente presentaciones en línea, o webinars, sobre un problema que afecta gravemente a muchas y muchos integrantes de nuestra comunidad: el robo de identidad. Y les dije que esas presentaciones han estado a cargo de Rosario Méndez. Ella es abogada de la Oficina de Protección de los Consumidores, una dependencia de la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos.
La funcionaria tiene algo que decir sobre una forma de robo de identidad muy acorde con esta época, ya que el 18 de abril vence el plazo para presentar las declaraciones impositivas. “Además del robo de los números de las tarjetas de crédito, del Seguro Social, y del uso de la identidad robada para solicitar préstamos, también existe el robo de identidad impositiva. Ese delito consiste en que alguien presenta una declaración de impuestos de otra persona, y se queda con el reembolso que no le corresponde”.
Por otra parte, si algún malhechor obtiene el número de Seguro Social de otra persona, puede usarlo para trabajar y cobrar, y el IRS hará responsable a la víctima del pago de impuestos por esos ingresos que nunca recibió.
“Las madres y los padres también deben proteger los números de Seguro Social de sus hijos”, advierte Rosario Méndez, “porque hay estafadores que se apropian de esos números y los usan para cometer sus fechorías”.
Vivimos en un mundo en el que se nos pide constantemente datos personales para cualquier trámite u operación que hagamos por teléfono o en línea. Y aunque en la abrumadora mayoría de los casos esos datos estarán protegidos, cada tanto algún hacker supera las protecciones digitales y se adueña de los datos de miles o de millones de personas. Rara vez se usa esa información para cometer otras estafas, pero con que nos toque una vez es suficiente para amargarnos la vida.
“Hay varias datos que debemos proteger especialmente, y sólo dárselos a personas o instituciones en las que confiamos absolutamente”, termina diciendo Rosario Méndez. “Por ejemplo, el número de Seguro Social; las tarjetas de Medicaid, Medicare o algún otro seguro médico”.
Finalmente, si reciben correos electrónicos u mensajes de texto en los que les pide que pulsen un botón para completar datos o por cualquier otra razón, no lo hagan. Si no conocen al remitente, ignoren el mensaje. Y si lo conocen, pónganse en contacto con el mismo para verificar que el mensaje y el pedido son auténticos. Hoy en día, esa es una manera de obtener acceso a sus computadoras o teléfonos, y a toda la información que puedan contener.
Si necesitan denunciar casos de robo de identidad u obtener información sobre ese tema, visiten www.robodeidentidad.gov.
En el Estado de Nueva York pueden visitar el sitio de la Oficina de Servicios a las víctimas, en http://www.ovs.ny.gov
Y si quieren más información sobre la Hispanic Federation y sus organizaciones, pueden visitar www.hispanicfederation.org.
¡Celebren con nosotros nuestro 33er aniversario, y hasta la columna próxima!
Frankie Miranda es el presidente de la Hispanic Federation