No dejes que los estafadores arruinen la temporada de regreso a clases
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Los estudiantes y jóvenes de hoy son verdaderos nativos digitales: crecieron en línea y aprendieron a moverse en espacios digitales como parte normal de la vida diaria. Al hacer la transición a la universidad, recurren a plataformas digitales y redes sociales para todo, desde buscar departamento y empleo hasta comprar, hacer operaciones bancarias y hablar con amigos.
Sin embargo, esa familiaridad puede generar una falsa sensación de seguridad, haciendo que los jóvenes sean víctimas de fraudes y estafas como las personas mayores. Según el Internet Crime Report del FBI, los estadounidenses de 20 a 29 años reportaron más de 500 millones de dólares en pérdidas por delitos en internet en 2025.
Además, los estafadores se están volviendo cada vez más sofisticados, incluso con el uso de inteligencia artificial (IA). Conocer las estafas más comunes puede ayudarte a ti y a tus hijos a evitar caer.
Estafas comunes dirigidas a estudiantes (y a las familias que los apoyan)
Estafas de compras en línea y en marketplaces
Ya sea que tu estudiante esté amueblando un apartamento, comprando libros de texto, o que tú le estés ayudando a pagar lo esencial, las ofertas en línea y los mercados de segunda mano pueden ayudarte a ahorrar dinero, pero también crean más oportunidades para los estafadores.
Cuando posible, compra en comercios oficiales y de confianza. Revisa bien la dirección web (URL) para detectar errores ortográficos u otras señales de alerta y confirma que el sitio use https://. Desconfía de ofertas “demasiado buenas para ser verdad”. Evita hacer clic en enlaces de correos o mensajes de texto no solicitados, incluyendo los falsos avisos de “entrega fallida”, que pueden llevarte a páginas fraudulentas o a descargar malware.
Antes de comprar, revisa las reseñas y calificaciones del vendedor. Si la compra es local, acuerda el encuentro en un lugar público y seguro, e inspecciona el artículo antes de pagar.
Estafas de empleo
Con el regreso a clases, muchos estudiantes buscan trabajos de medio tiempo o prácticas profesionales. Los estafadores suelen publicar ofertas falsas con sueldos muy altos, horarios flexibles o trabajos “desde cualquier lugar”.
Si tu hijo recibe una oferta de trabajo por mensaje de texto, correo electrónico o mensaje directo, hay que tener cuidado, especialmente si nunca solicitó trabajar en esa empresa. Anímalo a usar bolsas de empleo reconocidas y a postularse directamente en el sitio oficial de la empresa.
Y atención: si el supuesto “empleador” pide dinero por adelantado para capacitación, equipo, verificación de antecedentes o “cuotas de solicitud”, es una gran señal de alerta. Las empresas legítimas no te cobran por conseguir un trabajo, y tampoco te envían dinero para luego pedirte que devuelvas una parte.
Estafas de alquiler y Vivienda
Los estafadores saben que la vivienda para estudiantes está muy demandada. A menudo publican anuncios falsos de departamentos o copian anuncios reales para engañar a posibles inquilinos (o a sus familias) y lograr que envíen dinero como depósito.
Precios de renta inusualmente bajos deben ser una señal de alerta. Usa una búsqueda inversa de imágenes para ver si las fotos de la propiedad aparecen en otro sitio web o en otra ubicación.
Verifica la dirección, lee reseñas en línea de la empresa administradora y, si es posible, agenda una visita antes de firmar el contrato o enviar un depósito.
El impacto de la IA
La IA ha vuelto las estafas más creíbles. Los estafadores pueden clonar voces y crear videos falsos (deepfakes), además de correos, textos, sitios web y apps que parecen reales. Pueden hacerse pasar por familiares, empleadores, bancos, autoridades, empresas de mensajería o marcas conocidas para que envíes dinero o compartas información personal.
Cómo protegerte (y proteger a tus hijos)
Estos hábitos pueden reducir el riesgo:
- Comparte menos información personal en internet y, cuando puedas, mantén tus perfiles en redes sociales como privados. Así limitas lo que los estafadores pueden usar para atacarte, adivinar preguntas de seguridad o intentar entrar a cuentas financieras.
- Usa métodos de pago más protegidos, como tarjetas de crédito o débito. Trata los pagos entre personas (por ejemplo, Zelle) como si fueran efectivo: recuperarlos puede ser difícil.
- No confíes en el identificador de llamadas. Los números se pueden falsificar (spoofing). Si una llamada exige acción inmediata o dice que hay un problema con una cuenta, cuelga y vuelve a llamar usando un número verificado. Los bancos nunca te pedirán información de tu cuenta, no te dirán que transfieras dinero para “protegerlo” ni te presionarán para actuar al momento.
- No abras enlaces inesperados ni descargues archivos adjuntos de mensajes sorpresa. Y evita hacer compras o entrar a tu banca desde Wi‑Fi público.
- Sobre todo: baja el ritmo y verifica. Los estafadores se aprovechan de la urgencia para forzar decisiones rápidas.
En resumen
Los estudiantes (y sus familias) pueden ser un blanco fácil. Desconfía de ofertas no solicitadas, verifica antes de pagar o compartir información personal y frena cuando algo se sienta apresurado. Estos hábitos pueden ayudar a proteger tu dinero, tu identidad y la tranquilidad de tu familia durante todo el año escolar.
Para ayudar a los consumidores a adelantarse a amenazas comunes y emergentes, Chase organiza más de 1,000 talleres gratuitos al año en todo el país sobre prevención de fraudes y estafas. Este septiembre, Chase ofrecerá un taller para estudiantes de Monroe Community College enfocado en reconocer estafas y proteger su dinero e información personal durante el regreso a clases.
Para más consejos de salud financiera, visita chase.com/scamproof.
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