Plan de inversión social de Biden de $1.75 billones enfrenta trabas para su aprobación en el Senado
Los demócratas buscarán darle paso al paquete a través del mecanismo legislativo conocido como reconciliación, que permite aprobar un proyecto de ley con mayoría simple de 50 votos; algunos demócratas conservadores en el Senado no favorecen el "Build Back Better" que impulsa la Administración Biden
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Los demócratas en la Cámara de Representantes celebran la aprobación del plan de inversión social de Biden. Crédito: Anna Moneymaker | Getty Images
WASHINGTON – La Cámara de Representantes aprobó este viernes el ambicioso plan de gasto social del presidente estadounidense, Joe Biden, que pasa ahora al Senado, donde enfrenta un futuro incierto dada la estrecha mayoría de los demócratas en esa cámara.
La votación se saldó con 220 votos a favor y 213 en contra, todos los legisladores republicanos más un demócrata expresaron su rechazo.
El paquete social, bautizado en inglés como “Build Back Better” (“Reconstruir mejor”), está valorado en $1.75 billones de dólares y ampliaría los programas sociales dirigidos a menores y ancianos, además de dedicar $550,000 millones a la lucha contra la crisis climática en EE.UU.
Dura batalla en el Senado para aprobación del plan
El plan pasa ahora al Senado donde se espera que sea sometido a consideración en diciembre.
Los demócratas buscarán sacar adelante esa notable reforma social a través de una fórmula legislativa conocida como reconciliación, que permite aprobar un proyecto de ley con mayoría simple de 50 votos, justo los que tienen en el Senado, por lo que no pueden permitirse ni una sola deserción en su bancada.
Biden redujo el volumen del plan inicial, cifrado en $3.5 billones de dólares, para tratar de atraer al sector moderado de los demócratas, que ha expresado preocupación porque elevaría el ya abultado déficit del país.
Este plan social es una de las prioridades del mandatario, quien recientemente logró que el Congreso aprobase otra de sus promesas clave, un programa de modernización de las infraestructura de EEUU país por valor de $1.2 billones de dólares.