La nueva amenaza de nicotina que enfrentan los jóvenes este ciclo escolar
Con el inicio del nuevo ciclo escolar, expertos en salud alertan sobre el peligro que representan los nuevos vapeadores de sabores y las bolsas de nicotina
La mayoría de los adolescentes consideran que el vape es menos nocivo que fumar tabaco convencional, lo cual es un completo error. Crédito: Tony Dejak | AP
A medida que los estudiantes regresan a clases a principios de septiembre, una cosa es constante: los cigarrillos electrónicos siguen siendo cada vez más comunes entre los estudiantes de secundaria y preparatoria. Es más, los defensores de la salud están cada vez más preocupados por el peligro que los cigarrillos electrónicos representan para los jóvenes — alertando a padres, educadores y cuidadores sobre la situación y las precauciones que deben tomar.
Aunque a nivel nacional y estatal se han logrado avances para frenar el aumento del uso de vapeadores y de la nicotina entre la juventud, ahora se observa un retroceso con las recientes decisiones de la FDA. Esto incluye la autorización de cigarrillos electrónicos con sabores a frutas por primera vez, permitiendo que ciertos productos no autorizados sigan a la venta bajo la discreción regulatoria — lo cual, según los expertos en salud, podría poner en riesgo el progreso actual.
De acuerdo con el Programa de Defensa de la Juventud de La Campaña para Niños Libres de Tabaco, la cifra de estudiantes en la escuela intermedia y secundaria (middle school y high school) que siguen consumiendo productos de tabaco alcanza más de 2 millones. Es más, los cigarrillos electrónicos se mantienen como el producto de tabaco preferido por los jóvenes — atraídos por la variedad de opciones — con el 90% de los usuarios de este grupo eligiendo productos con sabor. Y las consecuencias son severas, ya que contienen niveles extremos de nicotina, con algunos productos equivalentes a hasta 2000 cigarrillos tradicionales.
El efecto en la salud es significativo. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la mayoría de los cigarrillos electrónicos contienen un alto porcentaje de nicotina y se consideran un sustituto adictivo que puede dañar partes importantes de los adolescentes, afectando, por ejemplo, la atención, el aprendizaje, el estado de ánimo y la salud en general.
Nicolás Suárez, director asociado de Alianzas Estratégicas e Incidencia Juvenil de Campaign for Tobacco-Free Kids, explica por qué los vapeadores se han vuelto tan populares entre los jóvenes. Para él, la responsabilidad no cae en los jóvenes, sino en los productos mismos: “La mayoría de la culpa cae en los cigarrillos electrónicos, que son el producto más utilizado entre los jóvenes, y en las bolsas de nicotina como Zyn.” Es mas, según Suárez todo se reduce al mercado y el sabor es solo el punto de partida. “Son atraídos a los [jóvenes] por sus sabores a dulce y frutas, con empaques coloridos y cuentan con un gran mercadeo en las redes sociales”, dice. “Y son altamente adictivos. Contienen mucha nicotina, como nunca hemos visto”.
Y no se trata de una coincidencia, sino de una estrategia deliberada por parte de las tabacaleras, señala Suárez. “[Las industrias tabacaleras están] promocionando estos productos hacia los jóvenes con intención. Porque ellos saben que los jóvenes son ‘replacement smokers’ — entonces eso significa que los jóvenes, cuando ellos empiezan a fumar — por la nicotina — se quedan fumando y van a fumar por el resto de sus vidas”, explica. “Eso es lo que la industria está buscando”.
Como resultado, esta estrategia funciona porque muchos jóvenes no comprenden todo lo que están consumiendo. Los sabores, el empaque y el mercado en redes sociales hacen que estos productos parezcan inofensivos. Cuando se habla de productos con sabores “ indica y se ve que los jóvenes usan esos productos porque piensan — porque está saborizado — que no [son] peligrosos, o no hay tanto riesgo como usar un cigarrillo tradicional, pero en realidad se sabe que es el [opuesto]”, dice Suárez. En realidad, “la nicotina es una droga adictiva y puede afectar el desarrollo del cerebro del adolescente”, esto incluye “preparar el cerebro para desarrollar adicciones de otras sustancias”.
Por eso las nuevas decisiones de la FDA resultan tan preocupantes porque ponen en riesgo el progreso que han logrado para reducir el uso de tabaco entre los jóvenes. “Por primera vez, la FDA autorizó la venta de cigarrillos electrónicos con sabores a fruta y esto contradice la clave de evidencia científica [de] que los sabores — específicamente esos sabores frutales — atraen a los niños en primer lugar. Los productos con sabores fueron uno de los principales factores que impulsaron la crisis de vapeo juvenil”, explica Suárez. “Además, la FDA también emite una nueva política que permite que algunos cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina sean comercializados sin la revisión científica y la autorización previa que exige la ley. Esta política viola la ley federal”. Esto significa que los estudiantes se enfrentarán a un entorno escolar con una mayor oferta de productos diseñados para atraerlos, lo que eleva el riesgo de adicción y pone en peligro los avances logrados en la salud pública juvenil.
Ante este panorama, Suárez insiste en la importancia de adoptar medidas para proteger a los jóvenes. Las escuelas, dice, son un buen punto de partida, pero no son suficientes por sí solas: “Las escuelas sí son efectivas para educar a los niños y los jóvenes sobre los riesgos. Pero también las escuelas necesitan herramientas que traten el vapeo juvenil como un problema de salud, no simplemente como un problema disciplinario”.
Para Suárez la solución requiere dos frentes: regulación y educación. “Necesitamos una fuente de regulación para los cigarrillos electrónicos, por parte de la FDA, para sacar del mercado los productos ilegales y evitar que productos diseñados para atraer a los niños lleguen al mercado en primer lugar”, afirma. “Segundo, debemos continuar con campañas efectivas de educación pública y medios que informen a los jóvenes, padres y educadores sobre los riesgos de estos productos”.
A esto se suma el respaldo institucional, si realmente queremos generar un cambio: “Es fundamental que el gobierno federal y los estados también continúen apoyando económicamente estos esfuerzos”, agrega Suárez.
Mientras se esperan futuras implementaciones de políticas públicas, los padres también pueden ayudar desde el hogar. Con el inicio del próximo año escolar, Suárez recomienda a los padres tener conversaciones honestas y frecuentes con sus hijos: “Para los padres es importante tener esas conversaciones en la casa, honestas y francas”, dice. “Los jóvenes hoy en día valoran una conversación abierta, y esas conversaciones cortas y frecuentes pueden ser hasta más efectivas que una sola conversación larga”.
Como una última alternativa para los jóvenes que están vapeando y quieren dejarlo, Suárez les recomienda ? y a todos ? visitar el sitio web exprogram.com, una iniciativa de Truth Initiative creada junto con la Clínica Mayo que ofrece planes personalizados y acceso a una comunidad de apoyo.