Estado de alerta en Trípoli

Trípoli/EFE – Las autoridades rebeldes han decretado el estado de alerta máxima en Trípoli tras los enfrentamientos de ayer entre supuestos combatientes gadafistas y milicianos rebeldes en el barrio de Abu Salim, en los que murieron tres personas y más de 50 personas fueron detenidas.

Así lo anunció ayer en una rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión Suprema de Seguridad para la Protección de Trípoli, Abdel Razak al Orad, que insistió en que la situación en la capital está bajo control.

“Los rebeldes pudieron cercarlos en el barrio Naser en la zona de Abu Salim y después de evacuar a los ciudadanos por su seguridad detuvieron a 27 personas, cuatro de ellas de nacionalidad subsahariana”, dijo el responsable de seguridad, que explicó que dos gadafistas y un rebelde murieron en los tiroteos.

Asimismo, agregó que otros 30 combatientes leales al coronel Muamar El Gadafi resultaron heridos en el enfrentamiento, el mayor ocurrido en la capital desde que el pasado 23 de agosto los rebeldes se hicieron con el control de Trípoli.

El responsable también instó a los milicianos y fuerzas de seguridad a que trataran correctamente a los detenidos y advirtió de que las personas que no entreguen sus armas serán consideradas terroristas.

“Los restos de las brigadas (de Gadafi) deben entregar sus armas inmediatamente y quien no cumpla con esto será considerado terrorista y se le tratará sobre esta base”, dijo el responsable, que calificó lo sucedido de “acción terrorista para extender el miedo, el caos y la inestabilidad en Trípoli”.

Además, explicó que los asaltantes, que comenzaron su ataque tras la oración del mediodía, habían repartido ayer panfletos en los que instaban a la movilización.

El presidente del consejo militar de Tripoli, Abdel Hakim Belhach, que también compareció ante los periodistas advirtió de que cualquier intento de “atemorizar a los habitantes de Trípoli” será respondido con “toda fuerza y determinación”.

Belhach, que no indicó la vigencia del estado de alerta, insistió al igual que Orad, en que “la situación de seguridad de la capital está totalmente bajo control”.