Mariano Rivera, guiado por la mano de Dios

NUEVA YORK – Mariano Rivera es un hombre de fe.

El lanzador panameño de los Yankees fijó el lunes el nuevo récord de salvamentos en las Grandes Ligas (602), y aunque dijo que se sentía incómodo de tener que hablar de su hazaña, durante las entrevistas no paraba de dar gracias a Dios.

Es a Dios a quien atribuye su talento, su éxito y su permanencia en las Grandes Ligas por tantos años.

“Doy gracias a Dios por darme esta oportunidad”, indicó el lanzador panameño, luego de convertirse en líder absoluto en salvamentos de las Mayores. Tras la victoria de los Yankees ayer por 4-2 sobre los Rays de Tampa Bay, en el primero de la doble cartelera, el pitcher panameño subió esa cifra a 603 y acumula 44 en la actual temporada.

“Gracias a Dios, porque si hubiera sido sólo por mí no podría haber logrado ésto”, manifestó Rivera en la conferencia de prensa del lunes, a la que asistió acompañado por sus tres hijos: Mariano Jr., de 17 años; Jafet, de 14; y, Jaziel, de 8.

“Mi habilidad no hubiera sido suficiente para lograr lo que he logrado. Lo he conseguido por la misericordia de Dios; esa es la única razón por la que estamos aquí, ofreciendo esta entrevista”, aseveró Rivera, uno de los jugadores claves en los cinco campeonatos de Serie Mundial ganados por los Yankees desde 1996 hasta el 2009.

“Lo he venido haciendo durante 15 años”, dijo sobre su carrera con los Yankees, el único equipo que ha defendido.

“Repito, es una bendición, nunca pensé jugar por tantos años y establecer un récord, pero es por la misericordia de Dios”, reiteró.

“Este momento que estoy viviendo es un logro especial y llevará un lugar especial en mi corazón, en mi hogar”, indicó Mariano Rivera, quien destacó el aporte de los beisbolistas hispanos.

“Para nosotros los latinoamericanos es un logro aún más especial porque estamos aquí dando lo mejor de nosotros para que nosotros los latinoamericanos tengamos buena representación en el mejor béisbol del mundo. Yo le doy gracias a Dios por eso… le doy gracias a Dios por lo que estamos haciendo, no solamente yo sino todos los muchachos latinoamericanos que están en Grandes Ligas”, acotó.

Además de salvar juegos de los Yankees; Mariano Rivera también está en proceso de salvar una centenaria iglesia que había empezado a caerse en New Rochelle, Nueva York.

La misma servirá para su iglesia, “Refugio de Esperanza”, que predica la palabra de Dios en español.

Llevado por su fe, el taponero de los ‘Bombarderos’ de El Bronx cubrirá los gastos que demande la restauración de la edificación construida en 1907 y que -según reportes- habría servido a una iglesia presbiteriana, pero que por años ha sido propiedad del condado Westchester, pero ha estado abandonada.

Una vez que se completen las reparaciones -que costarían alrededor de tres millones de dólares y que cubrirá el pelotero- la congregación de Rivera ocupará el edificio que la municipalidad de New Rochelle decidió vender por un dólar.

Sin duda alguna, además de ser un excelente taponero, Mariano Rivera es un buen cristiano. Y en el futuro, cuando se retire del béisbol -aunque dice no sabe cuándo llegará ese día- quiere convertirse en un buen pastor, como su esposa Clara.

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