Videla a nuevo juicio por delitos

Buenos Aires/EFE – Los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez se enfrentan de nuevo a la Justicia argentina por los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar (1976-1983).

El exgeneral Menéndez, que acumula seis condenas a prisión perpetua, y otros cinco acusados afrontan desde ayer un juicio en la provincia de San Juan, oeste argentino, por los delitos contra 60 víctimas del régimen, precisó el Centro de Información Judicial (CIJ).

Además de Menéndez, el represor que mayor cantidad de sentencias acumula, están en el banquillo los acusados Jorge Antonio Olivera, Orlando Martel, Alejandro Manuel Lazo, Daniel Gómez y Horacio Julio Nieto.

El tribunal prevé contar con la declaración de alrededor de 130 testigos durante el proceso, en el que Menéndez participará a través de videoconferencia desde Córdoba, donde permanece detenido.

Menéndez, exjefe del Tercer Cuerpo del Ejército, fue también procesado en julio pasado como “partícipe necesario” de violaciones sexuales cometidas en un centro clandestino de detención de la provincia argentina de Tucumán (norte) durante la dictadura militar.

El exgeneral, de 83 años, sufrió a finales de mayo un infarto agudo de miocardio que llevó a su hospitalización y le permitió ser apartado de un juicio que afrontaba en la provincia de Salta (norte).

Paralelamente, en la ciudad de Rosario, el dictador Jorge Rafael Videla sumó un nuevo procesamiento por delitos de lesa humanidad cometidos en perjuicio de 27 víctimas durante el régimen, indicó el CIJ.

El juez Marcelo Bailaque procesó al expresidente de facto, de 86 años, y a otros once imputados por los crímenes cometidos durante la dictadura, que dejó un saldo de 30.000 desaparecidos, según coinciden el Gobierno argentino y organismos humanitarios.

El exmilitar, el primero de los cuatro presidentes de la última dictadura, fue condenado en diciembre pasado a prisión perpetua por un tribunal de Córdoba (centro del país) que le juzgó por el fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976.

La derogación de las llamadas “leyes del perdón” en 2003 abrió paso a la reactivación de las causas por delitos perpetrados en la dictadura.