Encurtidos con sello hispano marcan territorio

Los Ángeles/EFE – A sus 29 años, Emiliana Puyana es la dueña de un negocio de encurtidos de hortalizas, vegetales y frutas orgánicas que simbolizan el talento y la valentía de una hispana que se atreve a sazonar el éxito con su propia receta.

Graduada de chef en el año 2002 en el Culinary Institute of America, en Nueva York, y con la experiencia profesional que adquirió trabajando durante siete años en las cocinas de reconocidos restaurantes de San Francisco, como La Folie, Campton Place y Salt House, Puyana decidió, hace casi dos años, que era el momento de continuar sola.

“Siempre había querido tener mi propio negocio de comida. Yo nací en Nueva York, pero mis padres son venezolanos, entonces viví en Venezuela desde los 5 a los 15 años y durante ese tiempo me enamoré de la cocina en mi hogar, aprendiendo de mi padre. A los 13 años ya sabía que lo que yo quería hacer en la vida era cocinar”, dijo.

Amante de la buena comida y con la habilidad para preparar increíbles recetas, esta joven empresaria dedicó tiempo para pensar en cual sería el producto que le permitiría ofrecer algo diferente al mercado.

“Viviendo en Estados Unidos desde los 15 años, para mí los ‘pickles’ o encurtidos son parte absoluta de mi día a día, así como lo son para millones de personas que viven en este país, pero siempre los he hecho con un toque muy personal, los preparaba para mi familia y amigos que iban a mi casa y de pronto comenzaron a pedirme que los hiciera para vender”, relató.

Lo novedoso de sus productos, Jarred SF Brine, radica en varios aspectos, entre ellos, la utilización de ingredientes orgánicos que varían según la estación del año.

“Yo intento ofrecer un producto sabroso y distinto, por ejemplo, durante el verano hacemos ‘pickles’ con la concha de la sandía, en otra temporada hago hongos macerados con soya, vinagre de jerez y jengibre, o eneldo con un vinagre de vino blanco, o una mezcla para Bloody Mary, básicamente, dependiendo de la temporada voy cambiando el producto”, destacó.

Así surgen entre 12 y 15 diferentes tipos encurtidos para cada estación del año.

Por lo novedoso de sus productos, que se pueden comer solos o formar parte de un plato más elaborado, Puyana se ha esmerado en ofrecer también a sus clientes una selección bastante generosa de sus recetas.

Están disponibles al momento de comprar sus encurtidos y también en su portal electrónico http://www.jarredsf.com y no descarta a futuro publicar su propio libro de cocina.

Para hacer posible su proyecto, dijo, le ha resultado fundamental el apoyo que le ha dado la organización no lucrativa “La Cocina”, ubicada en San Francisco y que ayuda sobre todo a mujeres hispanas a empezar sus empresas relacionadas con la comida, enseñándoles los aspectos de negocios como finanzas, producción y mercadeo.

“Para mí ha sido fundamental este respaldo y espero seguir con más fuerzas cada día para demostrar que se pueden lograr muchas cosas cuando se unen las buenas voluntades, el trabajo, la dedicación y el compromiso por hacer algo de excelente calidad”, resaltó.

Jarred SF Brine, se creó hace solo año y medio, tiempo dedicado a construir las bases del negocio.

Por el momento solamente se venden en el área de la bahía de San Francisco, pero para responder a la demanda de los paladares ya se están gestionando los permisos para distribuirlos a nivel estatal y luego en todo el país.

“Mis recetas son trabajadas con mucha dedicación, y mezclan lo que yo soy, una neoyorquina venezolana, con bastante experiencia en comida francesa y asiática. Siempre trato de resaltar mi sello hispano con sabor, creatividad y trabajo”, concluyó.