Senador intenta reparar agravio a boricuas

Washington/EFE – El senador republicano de Florida, Marco Rubio, intenta controlar el daño que aparentemente ha causado su bloqueo inicial de la confirmación de la puertorriqueña Mari Carmen Aponte como embajadora de EEUU en El Salvador, aseguró ayer el diario “Roll Call”.

El pasado 12 de diciembre, los republicanos, entre ellos Rubio, bloquearon una medida para proceder al voto de confirmación de Aponte, que ocupa el cargo de forma interina hasta fin de mes.

Cinco días después, y en un cambio de 180 grados, Rubio notificó al Departamento de Estado que ya no se oponía al nombramiento de Aponte, después de lograr un acuerdo para condenar enérgicamente el presunto fraude electoral en Nicaragua.

Pero el Senado se encuentra en receso navideño y reanudará la sesión legislativa el próximo 23 de enero. Rubio ha dado garantías de que conseguirá los votos de sus correligionarios para confirmar a Aponte.

El Senado, bajo control demócrata, necesitará 60 votos para aprobar una medida que limite el debate sobre el nombramiento de Aponte y permita su voto de confirmación.

En declaraciones al diario “Roll Call”, un portavoz de Rubio, que no fue identificado, sugirió que la culpa la tiene el líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, porque “se negó a programar el voto” pese a que Rubio “logró asegurar los votos necesarios de los republicanos”.

Pero un asesor de la mayoría demócrata en el Senado aseguró al diario que, bajo los reglamentos parlamentarios, a la Cámara Alta sólo le queda una segunda y última oportunidad para votar sobre Aponte y los demócratas no pueden correr ese riesgo sin tener los votos afianzados.

Consultado sobre el artículo del diario, Alex Burgos, otro portavoz de la oficina de Rubio, dijo ayer a Efe que, en el fondo, lo que hay ahora es una “guerra de palabras entre nuestra oficina y la Casa Blanca y el líder de la mayoría” demócrata del Senado.

Burgos envió a continuación una cronología de los hechos, desde que Rubio se opuso a Aponte para exigir un cambio en la política exterior de EEUU hacia América Latina, hasta el pasado día 19, cuando el senador dijo haber asegurado los votos para su confirmación.

Al parecer, la oposición de Rubio al voto de confirmación de Aponte, una abogada puertorriqueña, ha sentado mal entre la comunidad boricua en el centro de Florida, que constituye un bloque electoral con creciente importancia en ese estado.

Aponte fue inicialmente propuesta por el presidente Barack Obama en diciembre de 2009, pero su nominación fue bloqueada entonces por el senador republicano Jim DeMint en marzo de 2010.

DeMint ayudó a Rubio a ganar el escaño por Florida y se ha convertido en su principal mentor y aliado, señaló el diario.

El bloqueo republicano se debió a la relación sentimental que Aponte mantuvo con el cubano-estadounidense Roberto Tamayo, acusado de tener vínculos con los servicios de inteligencia de Cuba en Estados Unidos.

No han surgido pruebas de conducta irregular por parte de Aponte pero la mayoría de los senadores republicanos, entre ellos DeMint y Rubio, se opusieron a Aponte porque consideraban que no han recibido suficiente información sobre su historial y sus presuntos vínculos con los servicios de inteligencia cubanos en la década de 1990.

Obama posteriormente la designó embajadora de forma interina durante un receso legislativo en agosto de 2010, entre otros nombramientos.

Ante la situación actual, el escenario más probable es que Aponte deje el cargo el próximo 31 de diciembre, y Obama tenga que nombrar a otro embajador para El Salvador.