Soledad HicianoDirectora EjecutivaAsociacion Comunal de Dominicanos Progresistas

Soledad es originaria de la República Dominicana y emigró a Estados Unidos para encontrarse con sus padres a la edad de ocho años. Desde niña vivió sumergida en el servicio comunitario viendo el ejemplo de sus progenitores.

“Mis padres son activistas comunitarios destacados, de mucha conciencia cívica y fue lo que le heredaron a sus hijos. Siendo la mayor de tres, fui definitivamente la más influenciada”, reconoce.

“Ellos fueron los fundadores de la Asociación Comunal de Dominicanos Progresistas (ACDP), la cual se concibió en sus inicios como un movimiento cívico que tenia la intención de informar y ayudar sobre todo en trámites legales de ciudadanía y demás, a la creciente comunidad hispana de Washington Heights en los años 80, explica.

La Asociación, que tiene como misión promover el desarrollo integral de los residentes del Alto Manhattan, El Bronx, y la ciudad de Nueva York, significa más que una labor para Soledad. “ACDP es algo personal para mi, soy producto de ella, y tengo la responsabilidad de llevar la agencia a su máximo esplendor bajo mi dirección”, dice Soledad entusiasmada.

“En términos de educación existe una necesidad importante entre nuestros jóvenes, y los estamos perdiendo. Hay un gran número, entre los 16 y 24 años de edad, según las estadísticas que manejamos, que no están asistiendo a las escuelas, y están desorientados. Por esa razón, tenemos talleres con los cuales queremos informar, motivar, y dar la mano a nuestra juventud, y así ayudarles a cambiar la falsa percepción que tienen de ellos mismos”, comenta sobre su trabajo.

“Lo difícil de manejar una institución sin fines de lucro, es que por el hecho de perder recursos hemos tenido que recortar programas altamente necesarios para nuestra creciente comunidad”, indica sobre uno de los mayores retos de su trabajo.

Soledad es una dedicada defensora de la educación y jugó un papel determinante en la fundación de la Amber Charter School, en la que participa como miembro de su junta directiva. Tiene tres hijas que la llenan de satisfacción, y un sólido matrimonio de 28 años.

“Si hay algo que me gusta hacer y me relaja es ver películas, me encanta el cine!”, señala sobre lo que le gusta hacer en su tiempo libre.

“Mi mensaje para nuestros jóvenes es que nunca es tarde, existen las posibilidades, solo hay que buscar la orientación para perseguir y hacer sus metas realidad”, asegura sonriente.