A comer limpio

A comer limpio
Terry Walters promueve el comer alimentos poco procesados.
Foto: cortesia

Nueva York-Todos sabemos lo que significa comer saludable, pero quizás usted no haya escuchado sobre el nuevo movimiento que promueve el comer limpio (clean eating), es decir, el ingerir alimentos poco procesados para lograr una mayor nutrición.

Una de las precursoras de este movimiento, Terry Walters, autora de los librosClean Start’ y ‘Clean Food’, nos explicó que los ‘alimentos limpios’ son aquellos que necesitamos más en nuestra dieta, como los granos enteros, los vegetales, las legumbres y las fuentes de proteínas no animales, tales como nueces y semillas, todos alimentos muy nutritivos.

“Comer limpio varía dependiendo de cada persona. Para algunos se trata de renunciar a ingredientes artificiales, para otros el eliminar alimentos procesados y para otros puede significar ir directamente a una granja a comprar sus comidas. La idea es obtener el conocimiento necesario para tomar decisiones inteligentes y tener los instrumentos para crear comidas saludables y deliciosas para nuestra familia, con un mínimo esfuerzo”, señaló Walters.

Comer limpio ofrece muchos beneficios para nuestra salud. Según sus seguidores, mientras más limpio se coma, más limpio será nuestro organismo y mejor su funcionamiento.

“No solo se notará en nuestro peso corporal sino que también se logran uñas más fuertes, cabello más brillante y una piel más hermosa”, asegura Walters.

A continuación le presentamos los consejos necesarios para comenzar una dieta limpia que ofrece Walters en sus libros:

1. Coma alimentos con todos los colores del arcoíris y con los cinco sabores, dulce, ácido, salado, amargo y picante.

2. No se reprima de las comidas que adora. Simplemente enfóquese en incluir alimentos limpios en su dieta, uno a la vez. Los cambios lentos se mantienen más.

3. Aprenda todo lo que pueda sobre el tema leyendo, preguntando y compartiendo su experiencia con otros, para poder tomar buenas decisiones, de una en una.

4. Si no puede cambiar nada de lo que come, cambie la manera como lo come. Siéntese a la hora de comer, respire profundamente tres veces antes del primer bocado, coma lentamente y emplee todos sus sentidos, y mastique, mastique, mastique.

5. Comparta su jornada y encuentre ‘alimento’ en cada cosa que haga, de manera que pueda disfrutar de sus comidas solo como lo que son, comida.

6. Haga cambios lentamente, de manera que los alimentos dañinos pasen a un segundo plano. Cambios lentos ofrecen resultados duraderos.

7. Hágalo divertido. Elija una comida limpia cada semana y al final del año, habrá incluido 26 alimentos limpios en su dieta.