Padre boricua lucha para frenar Stop & Frisk

Tras la detención de sus hijos, enseña a protegerse de los excesos policiales

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Padre boricua lucha para frenar Stop & Frisk
José La Salle distribuirá 100,000 botones en su lucha contra Stop & Frisk, un programa del que su hijastro Alvin Cruz fue víctima.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Manhattan.- Por casualidad José La Salle, boricua de 42 años, se asomó a la ventana de su apartamento en El Barrio, cuando un grupo de policías detenían e interrogaban a su hijo José, de 22, a su regreso de clases. Cuando intervino, el enardecido padre fue sometido contra una pared. Poco después, los agentes se disculparon diciendo que el joven cuadraba con el perfil de un sospechoso.

El hecho trajo a su memoria sus encuentros amargos con la policía, incluso cuando caminaba de regreso a casa con la leche de su bebé. “Para quien crece en El Barrio esos instantes se vuelven parte de tu cultura”, dice este empleado público quien es padre de dos hijos y padrastro de otros cuatro.

Una semana después, su hijastro Alvin Cruz, de 16, fue parado en la esquina de la calle 116 y la avenida Park.

“Me dijeron que fue sospechoso que yo volteara a mirarlos” cuando la patrulla policial circulaba a su lado, cuenta el estudiante de la secundaria Bowling Green, cuya experiencia se muestra en el documental Stop & Frisk, presentado el miércoles pasado en la Universidad de Nueva York.

Tras el primer suceso, La Salle entrenó a sus hijos para grabar con sus Ipods cuando vivieran una situación similar. En el audio de Alvin, se escucha claramente a los funcionarios gritar y llamarlo “mook” (ignorante, bueno para nada) y otros epítetos.

“Los agentes me reconocieron y sabían que yo había estado en Explorers”, un programa comunitario de jóvenes del Departamento de Policía (NYPD). Pero eso no los frenó.

En la Comisaría 25 no les prestaron atención. También lo reportaron a la Junta de Revisión de Demandas Civiles de NYPD y el caso ahora está en manos de abogados. Sin embargo, supieron que los agentes fueron suspendidos del patrullaje temporalmente.

La experiencia de Alvin fue inspiración para la campaña “Stop Stop & Frisk” (Paren Stop & Frisk), que La Salle ideó contra los abusos del programa de seguridad Stop & Frisk de NYPD. Este plan ha sido calificado por organizaciones como la Unión de Libertades Civiles como racista, porque afecta principalmente a hispanos y afroamericanos.

Más de 50,000 botones con la frase Stop & Frisk, encerrada en un círculo rojo como en una señal de prohibido el paso, se han repartido en la ciudad. Al hacerlo, este boricua conversa con la gente sobre la importancia de denunciar los excesos policiales.

“Es una manera de mostrar tu rechazo sin siquiera hablar”, dijo quien espera repartir otros 50,000 en los próximos meses.

También participa en patrullajes comunitarios en El Barrio, Jamaica y Brownsville, en los que también enseña cómo grabar y tomar fotos de acciones policiales con el teléfono.

“Mi familia tiene miedo de que algo malo me pase, pero yo espero que lo que estoy haciendo ayude a resolver el caso de Alvin”.