Combate esas libras de más con frío

Mujeres y hombres están bajando tallas de una nueva manera: Congelando la grasa
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Combate esas libras de más con frío
El Dr. Javier Zelaya recomienda el tratamiento para quienes desean reducir grasa localizada en áreas pequeñas.
Foto: cortesia

Nueva York – ¿Ha notado los hoyos que se les hacen en los cachetes a los niños cuando chupan helado por largo tiempo? Ese simple acto fue la base para que científicos de Harvard crearan un aparato que está ayudando a muchos a perder grasa corporal de una manera sencilla: congelándola.

El método, conocido como CoolSculpting (Esculpido con frío), congela la grasa con el uso de una máquina, sin bisturí, ni agujas, ni laser, y con el paso de los días, esa grasa se va derritiendo y luego desaparece.

“Se coloca el aparato en el área que se quiere tratar y se deja puesto por una hora. Al fin de la hora se desconecta y se puede notar que el tejido de la piel y la grasa están congelados. Luego masajeamos el área y el paciente sale cómodo y puede resumir sus actividades diarias inmediatamente “, explica el Dr. Javier Zelaya, quien ofrece el tratamiento en la clínica SkinWorks Dermatology & Medspa, en Manhattan y Brooklyn.

Varias pacientes han definido la sensación producida por la máquina como una “molestia”, parecida a la que se siente durante una mamografía, pero aseguran no causa dolor. La piel es absorbida por una especie de copa alargada plástica que transmite el frío. Luego del tratamiento, señala el Dr. Zelaya, las personas no van a sentir ninguna sensación extraña mientras la grasa se va derritiendo.

El CoolSculpting está siendo muy bien recibido por aquellas personas que quieren eliminar la grasa concentrada en zonas específicas del cuerpo, ya que el método no logra grandes pérdidas de peso sino más bien la reducción de esos bultos que se forman generalmente en el estómago, la cintura, la cadera y la espalda.

“No es para bajar peso, es para que la persona se sienta más cómoda en su ropa. Tampoco es que al hacerse el tratamiento la persona va a descuidar su dieta o dejar de hacer ejercicios. Es un complemento”, agregó el Dr. Zelaya.

Los resultados generalmente se pueden notar a partir de un mes, asegura el especialista, y a los tres meses se espera ver el resultado final. Dependiendo del área tratada, una sola sesión puede ser suficiente para alcanzar los resultados deseados, ya que la grasa de la zona se reduce en un 20%.

“Antes del tratamiento no me sentía bien, no me gustaba como se me veía la ropa. Tenía varios kilos de más que no lograba perder haciendo ejercicios”, recuerda Alba Carrera, de El Bronx, quien descubrió el procedimiento viendo un programa de televisión. “Aunque suene tonto, no me sentía así de bien desde los 18 años. Ahora me pongo un traje de baño y corro en la playa”.

El precio del tratamiento varía de acuerdo al número de áreas a tratar, pero según el Dr. Zelaya, en Nueva York una sesión puede costar $700, para las zonas pequeñas, como la parte inferior del abdomen, y $1,200 para las más grandes, como el estómago.

Zeltiq, la compañía distribuidora de la máquina usada para el procedimiento, con sede en California, quiere asegurarse de que el tratamiento sea hecho por especialistas, y según el Dr. Zelaya, solamente ofrecen el aparato a consultorios médicos y no a cosmetólogos o salones spa.

“Queremos que los pacientes se vayan satisfechos”, concluye el médico.

Entonces, si le gusta la idea de atacar “fríamente” esos cauchitos rebeldes, aquí tiene esta nueva alternativa.

El método CoolSculpting fue aprobado por la Administración Federal de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, en inglés).