Una cuestión de orgullo

Una cuestión de orgullo
José Delgado
Foto: CAROLINA LEDEZMA

Nueva York – Más allá de la música y las grandes estrellas, el Desfile Puertorriqueño en Nueva York es un ritual al ser boricua que muchos no se perderían llueve o truene.

Una gran cantidad de puertorriqueños, algunos con más de medio siglo en la ciudad, lo consideran una cita inolvidable para gritar al mundo que su pueblo y cultura están por encima de todo.

“Es un evento que simboliza nuestra dignidad”, dijo José Delgado, de 66 años, exhibiendo sus brazos tatuados con banderas y próceres independentistas boricuas.

Con espíritu patriota a flor de piel, cuenta que nunca ha faltado a la celebración de calle. “Este día me gusta enseñar aún más lo orgulloso que estoy de mi patria”, exclamó este jefe de banquetes retirado que sirvió a los expresidentes Ronald Reagan y Jimmy Carter.

A su lado, Cheo Medina, de 63, lo secundó: “Para mí el desfile es por encima de todo el momento de mostrar que nuestros valores e idioma no los perderemos por nada”, manifestó el músico de El Barrio, quien ha tocado con grandes de la salsa como Eddie Palmieri.