FARC ataca con morteros a población

Al menos siete heridos en enfrentamientos de militares con rebeldes en Colombia
FARC ataca con morteros a población
Un miembro del ejército patrulla Jambaló, luego de la toma de una base militar por parte de un grupo de indígenas y nuevos ataques con bombas de las (FARC).
Foto: CHRISTIAN ESCOBAR MORA / EFE

BOGOTA/AP – Al menos siete personas resultaron heridas y 30 casas dañadas por morteros artesanales en una nueva incursión de la guerrilla en un poblado del suroeste de Colombia, indicaron las autoridades.

Tras ataques intermitentes registrados desde el 6 de julio en poblados como Toribío y Jambaló, en el norte del departamento de Cauca, el nuevo ataque comenzó el miércoles por la noche y se extendió hasta la madrugada siguiente en Corinto, cercano a los otros dos pueblos.

“Lo grave no es sólo el ataque sino que llevamos tiempo pidiendo (a las autoridades) que revalúen su estrategia militar porque la guerrilla le tira a ellos y pagamos nosotros” los civiles, dijo ayer Oscar Quintero, alcalde de Corinto, un poblado habitado por afrodescendientes, indígenas nasa y mestizos.

Dijo que el ataque se conoció tarde porque la atención se ha centrado en Toribío, donde debido a los hostigamientos de la guerrilla y las exigencias de la mayoría de la población de retirar a la fuerza pública, el presidente Juan Manuel Santos acudió el miércoles para una reunión de gabinete al final de la cual rechazó la evacuación de militares y policías.

El alcalde de Corinto dijo que las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) históricamente han dominado la zona del norte de Cauca porque es un corredor geográfico clave para moverse hacia otras regiones del suroeste del país y hacia la cordillera central, donde los rebeldes han tenido uno de sus santuarios.

El comando policial fue destruido en un ataque de las FARC en julio del año pasado y aún no ha sido reparado, dijo Quintero.

El alcalde aseguró que a diferencia de Toribío y Jambaló, donde la mayoría indígena de ambos poblados ha acudido a encontrarse con la fuerza pública y guerrilleros de base para pedirles que se vayan de la zona, en Corinto aún la población no ha decidido si sigue la misma táctica.