Antes de comprar tu póliza de seguros…

Para una familia, tener un seguro de vida es una de las medidas más inteligentes y provechosas que puede tomar el jefe del hogar

Para una familia, tener una póliza de seguro de vida es una de las medidas más inteligentes y provechosas que pueden tomar. Sus beneficios pueden ser enormes en las circunstancias más impredecibles y lo mejor es que pueden asegurar el bienestar de los que quedan cuando muere la persona que trae a la casa los ingresos. Pero antes de tomar la excelente decisión de comprar una póliza de seguro de vida, hay que dar ciertos pasos de cautela para que esa estrategia de futuro salga lo mejor posible.

Primero, garantiza la estabilidad financiera de la empresa aseguradora? donde quieres adquirir la póliza, pues es importante que te asegures de que la empresa estará disponible en el momento en que tu familia necesite hacer un reclamo. Selecciona una compañía firme y estable financieramente acudiendo a empresas que se dedican a analizar y calificar el desempeño de las compañías aseguradoras. Seleccione empresas que tengan buena calificación emitida por al menos dos de las cuatro principales empresas que califican a las aseguradoras, que son: A.M. Best, Fitch, Moody’s y Standard and Poor’s. El sitio web del I.I.I. (Institute of Insurance Information) también ofrece más recomendaciones sobre cómo seleccionar una empresa aseguradora.

Segundo, considera si te conviene participar en el seguro de vida de grupo patrocinado por tu empleador, aunque tengas que pagar algo por este beneficio. Como casi siempre los empleadores subsidian parte del seguro de grupo, este resultaría menos costoso que obtener un seguro de vida individual; además, te dan la facilidad de que ese costo se deduce automáticamente del cheque salarial. Compara los programas ofrecidos por tu empleador con opciones individuales, ya las ventajas del seguro de grupo dependen de tu edad o estado de salud.

Ten en cuenta esto antes de decidirte: si obtienes un seguro de grupo por más de $50,000, el IRS (Internal Revenue Service) determinará cuánto cuesta proveerte del seguro por encima de los $50,000 y te impondrá un impuesto sobre ese costo.

Finalmente, compra el seguro de vida cuando disfrutes de buena salud, pues las personas mayores y las que no tengan una salud óptima pagarán precios mucho más altos. Por eso es preferible que adquieras tus seguros cuando seas joven, aunque en ese momento no tengas dependientes. Pregunta sobre las diferentes tarifas y, de ser necesario, haz cambios de estilos de vida que sean más saludables: dejar de fumar, mantener un peso saludable y hacer ejercicios con regularidad, por ejemplo.

Y para cuando ya te decidas a comprar una póliza y hayas optado por una compañías específica, el I.I.I. tiene tres breves consejos finales:

Pide varias cotizaciones pero no bases tu decisión sólo en el precio, sino considera otros componentes adicionales, como por ejemplo la porción de dinero acumulado como ahorro en una póliza de seguros permanente en lugar de una póliza de seguros a término más económica.

Busca descuentos en las primas, pues la mayoría de las compañías tienen tarifas que ofrecen descuentos por cantidades específicas (por ejemplo, una póliza de $250,000 de cobertura, puede resultar menos costosa que una de cobertura de $200,000).

Cerciórate de que no pagas en exceso por el financiamiento de la póliza. Aunque varios pagos al año pueden ser más fáciles de afrontar, también incrementa el costo total de la póliza