Veteranos latinos en dura realidad

Luego de servir en campo de batalla viven el desafío de reintegrarse a la familia
Veteranos latinos en dura realidad
César Fernández, veterano que sirvió en la Guardia Nacional por ochos años, destacó que EE.UU. debe otorgar a los indocumentados un estatus migratorio legal al momento de enlistarse en las Fuerzas Armadas.
Foto: ZAIRA CORTES / EDLP

NUEVA YORK – Para el veterano de la guerra de Vietnam, Edwin Nieves, el proceso más tortuoso fue reintegrarse a su familia y su vecindario luego de servir más de un año en el campo de batalla. El excombatiente de ascendencia puertorriqueña recuerda que abandonó su vida tranquila en El Barrio para enlistarse a los 20 años.

“Fue duro regresar y ser discriminado por servir en una guerra que desató la indignación de miles, y al mismo tiempo ser discriminado por mis raíces latinas”, apuntó.

El veterano, que ahora trabaja en una organización no lucrativa en East Harlem, destacó que el estrés postguerra es un fantasma que aún lo persigue. Parte de su vida cotidiana es encarar una deficiente coordinación en sus movimientos, que le hace difícil tareas tan simples como escribir o tomar una taza de café.

Para Nieves, de 62 años, el mayor desafío es vencer un burocrático proceso para conseguir servicios de salud.

“Es triste ver hombres que conocí en servicio, que sufren estrés postcombate y deambulan en las calles sin cuidado médico, abandonados a su suerte”, enfatizó Nieves. “Creo que los encargados de ofrecernos el apoyo que necesitamos han fallado pese a sus esfuerzos”.

El veterano fue enérgico al comentar que los ex soldados latinos que sirvieron en el campo de batalla requieren mayor atención en cuidado de la salud mental y emocional.

“Nunca se es la misma persona cuando regresas de una guerra. Es realmente duro para la familia y para el soldado volver a una vida normal”, acotó.

César Fernández, veterano que sirvió en Oklahoma a la Guardia Nacional por ochos años, destacó que el gobierno estadounidense debe otorgar a los soldados no ciudadanos un estatus migratorio legal al momento de enlistarse en las Fuerzas Armadas.

“Por qué a un hombre fiero, que peleó por una patria que es suya en el corazón, se le da una Green Card cuando muere en batalla y no en vida, en el momento que se integra al Ejército”, expresó Fernández, de ascendencia dominicana.

El ahora abogado, quien se enlistó en la Guardia Nacional en 1996, comentó que su decisión de servir fue en parte motivada por las facilidades del programa GI BILL, que financia educación a veteranos.

El residente de East Harlem opinó que los fondos GI BILL (más de 56 mil dólares por 36 meses en educación universitaria) podrían ser insuficientes para algunos veteranos, en especial aquellos que enfrentan desempleo o problemas de salud.

“Yo me eduqué gracias a este programa y debe ser una propiedad mantenerlo sin recortes”, dijo Fernández desde su oficina de abogado.