Haga su testamento y evite los enredos

Haga su testamento y evite los enredos
La muerte de el "Macho" Camacho es un claro ejemplo de lo que podría ocurrirle si no deja un testamento a los deudos.
Foto: EDLP Humberto Arellano

Nueva York — Se calcula que en nuestra comunidad hispana, de los trámites y líos judiciales relacionados con herencias, nueve de cada diez tienen origen en la ausencia de un testamento.

Este solo hecho debería servir de campanazo de alerta para nuestra gente y animarla a preparar debidamente su última voluntad. Lamentablemente no ocurre así y ello resulta en todo tipo de complicaciones, juicios, y en ocasiones hasta la pérdida de los bienes que deja el difunto.

Y ese fue otro campanazo que tampoco escuchó el recientemente fallecido boxeador Héctor “Macho” Camacho y que ha desembocado en desavenencias entre sus familiares y las mujeres que aseguran ser su pareja.

¿A qué se debe la renuencia de los latinos a preparar un testamento?

La abogada Raysa Castillo, presidente del bufete Castillo y Asociados, identifica a grandes rasgos cinco mitos arraigados en nuestra comunidad.

Trae mala suerte; seguro que al día siguiente me muero. Los testamentos son para los ricos. Todos saben lo que yo quiero el día que me muera. Resulta demasiado costoso. No habrá problemas; toda mi familia se lleva muy bien.

Por supuesto son todos conceptos erróneos, empezando por el hecho de que un testamento cuesta en promedio entre $500 y $750, y que muchas personas que se consideran “pobres” resultan ser propietarias de un pequeño apartamento, de un terrenito en su país natal, ahorros o un seguro de vida, objetos de relativo valor o que pueden ser valiosos para sus herederos.

“Además, un testamento abarca mucho más que los bienes materiales”, enfatiza Castillo.

¨También se debe especificar si se desconecta o no a la persona en un momento dado, si se donan los órganos o no, qué hacer con el cuerpo, quién toma las decisiones pertinentes y en ciertos casos quién queda con la custodia de los hijos. ¡Entre muchas otras cosas!”.

De modo que no espere hasta último momento. ¡Haga su testamento cuanto antes!