La muerte vuelve a reinar en la frontera

Muy elevado el número de indocumentados que perdieron la vida en el 2012 en Arizona

La muerte vuelve a reinar en la frontera
Familiares y amigos de Carlos R. Lamadrid piden justicia durante una marcha celebrada en la ciudad fronteriza de Douglas, al cumplirse el primer aniversario de su muerte a manos de un agente de la Patrulla Fronteriza en el sur de Arizona.
Foto: EFE

Tucson/EFE — La violencia en la frontera con México y la muerte de inmigrantes indocumentados a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza marcaron una vez más la dinámica de la frontera de Arizona en este año que termina.

Una de esas muertes ocurrió el pasado 10 de octubre, cuando José Antonio Elena Rodríguez, de dieciséis años de edad y quien se encontraba en el lado mexicano, murió después de que un agente fronterizo le disparara.

Según la agencia federal, los oficiales fronterizos se defendían de un ataque con piedras después que varios individuos abandonaran la droga que transportaban y huyeran a territorio mexicano.

Menos de dos meses después, el pasado 3 de diciembre, Margarito López Morales, un joven guatemalteco de 19 años, también murió a manos de un agente fronterizo cerca de la población de Sasabe, en Arizona.

Dos días después, otro inmigrante indocumentado fue baleado por un oficial de la Patrulla Fronteriza cerca de la población de Gila Bend.

Todos estos casos se encuentran bajo investigación y tanto familiares como activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos esperan conocer más detalles sobre ellos.

“Es nuestro deber llamar la atención sobre lo que está pasando en la frontera de Arizona y exigir justicia para todas las víctimas”, dijo Kat Rodríguez, representante de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.

De acuerdo con cifras de esta organización, en los últimos dos años han fallecido al menos 19 inmigrantes indocumentados a manos de agentes fronterizos en la frontera de Arizona con México.

“Estas son 19 personas que han muerto. Este es un problema muy grave que está ocurriendo en nuestra frontera. Llevamos muchos años exigiendo que una agencia independiente investigue estos casos y otras acusaciones de abusos”, dijo la activista, quien lamentó que en muchas ocasiones estas investigaciones se demoren durante años y muy raramente se presenten cargos.

En su opinión, “cuando un agente fronterizo mata a un migrante, no nos quieren dar ningún tipo de información, ni siquiera el nombre del oficial o si aún continua trabajando en la frontera”.

Indicó que en algunos casos los agentes fronterizos implicados solamente son enviados a un sector diferente para que continúen allí con su trabajo.

“Nosotros pagamos nuestros impuestos y por consecuencia el salario de los agentes fronterizos, por lo que considero que tenemos el derecho de saber qué es lo que está pasando”, enfatizó la activista.

De acuerdo a cifras de la Coalición de Derechos Humanos, en el año fiscal 2012, que finalizó el pasado 30 de octubre, fallecieron 179 inmigrantes indocumentados en su intento de cruzar la frontera de Arizona. En el ejercicio 2011 esa cifra fue de 192 y en el de 2010 de 250.

Las cifras oficiales del año fiscal 2012 aún no han sido dadas a conocer por la Patrulla Fronteriza.