Usa la tarjeta en tu beneficio

Compra lo más que puedas con ellas y siempre deja un balance en tu saldo para que puedan cobrarte un interés mensual

Como todo negocio que quiere ganar dinero, las tarjetas de crédito hacen lo que tenga que hacer, dentro de la ley, para que tú creas que te son indispensables, las solicites, compres lo más que puedas con ellas e, idealmente, siempre dejes un balance en tu saldo para que puedan cobrarte un interés mensual.

Aunque las leyes de la reforma financiera que entró en vigor hace dos años proporcionan más protección que antes al usuario de tarjetas de crédito, hay que pensar que ellas están ahí para hacer dinero y no para cuidarnos el bolsillo. Eso, es tarea nuestra…

Las tarjetas también te brindan la enorme ventaja de establecer un crédito y te ayudan a adquirir ciertos productos que necesitas cuando todavía no has cobrado tu sueldo. La cuestión es que tú pongas tanto interés en usar la tarjeta en tu beneficio, como el empeño que pone la tarjeta en usarte a beneficio de ella… La clave, en pocas palabras es escoger la tarjeta adecuada y liquidarla mensualmente para no tener que pagar interés.

Las tarjetas, en su afán porque las uses, también te ofrecen incentivos que pudieran serte muy útiles, como son millas aéreas por dólares gastados, reembolsos de hasta 5% de lo que consumas, descuentos, puntos para cambiar por productos o servicios, y hasta dinero en efectivo o aplicados al saldo de la cuenta. Mediante un buen uso del crédito plástico puedes obtener beneficios que te ahorren muchísimo cuando quieras volar, siempre y cuando no acabes pagando más que lo que consigues.

Todos estos programas pueden ser fantásticos, siempre y cuando no permitas que el interés que pagues por un saldo arrastrado de mes a mes llegue a ser, al cabo del año, mayor que los beneficios que recibes con el plan. No está en nada que te reembolsen a fin de año $250 o mucho más, o que te den gratis un pasaje aéreo de $300, si acabarás pagando más de esas cantidades en interés por lo que debes.

Para evitarlo, nunca selecciones una tarjeta solo por esos beneficios, si no planeas evitar al máximo los intereses. Si una tarjeta te ofrece un programa que te gusta, asegúrate de que tenga un interés o APR bien bajo, que no te cobre cuotas anuales, que ofrezca un período de gracia de acuerdo a lo establecido por la nueva ley, que calcule los intereses en dos ciclos, un método que cuenta los saldos de los dos meses pasados para calcular los intereses mensuales. Además, asegúrate de que sus incentivos de millas, puntos, descuentos o reembolsos no se venzan, o se venzan de aquí a varios años.

No está de más que preguntes qué pasa con tus puntos si te atrasas en un pago, si cancelas la tarjeta o es cancelada por cualquier motivo, o si el titular fallece. Y de nuevo, lo más importante: una tarjeta pagada a fin de mes, es la mejor garantía de que le sacarás el máximo a sus incentivos.