El Bronx es el albergue de los refugios en NYC

Actualmente existen 239 albergues en la Ciudad, de los cuales 79 están en El Bronx

Según el reporte de los 370 refugios, 148 están en zonas pobres de El Bronx.
Según el reporte de los 370 refugios, 148 están en zonas pobres de El Bronx.
Foto: EDLP / Zaira Cortés

Nueva York — Vecindarios pobres de El Bronx tienen el mayor número de refugios para desamparados en los cinco condados, según un reporte de la Oficina del Contralor de la Ciudad, que pone en mesa de discusión la falta de consulta pública para la apertura de estos centros.

El análisis pone en relieve una importante disparidad en los vecindarios con mayor número de refugios. De los 370 en toda la ciudad, 148 están en zonas pobres y de clase trabajadora en el oeste de El Bronx, de esta cifra, 31 se sitúan en la comunidad de Grand Concourse. El informe señala como fuente de las cifras el DHS y datan de 2011.

En contraste, el área de Riverdale, con una mayoría de residentes de clase media, no tiene un refugio establecido, según el documento.

Heather J. Janik, portavoz del Departamento de Servicios a los Desamparados (DHS), debatió las cifras que presenta el reporte de la Oficina del Contralor. Destacó que actualmente existen 239 albergues en la ciudad, de los cuales 79 están en El Bronx. De esta cifra, siete son refugios para adultos solteros, nueve para familias adultas y 63 para familias con niños. La vocera indicó que el 40% de las familias con niños que solicitan refugio en la ciudad provienen de El Bronx.

El informe, destaca las políticas confusas del (DHS), enfatizando que desde hace años los refugios no se someten al Proceso Uniforme de Revisión del Uso de Terreno (ULURP).

Según lo establece la Sección 197-c del Mandato de la Ciudad, el proceso de ULURP requiere que aquellas aplicaciones que afecten el uso del terreno se sometan a la revisión pública, incluyendo la participación del Departamento de Planificación de la Ciudad, las Juntas Comunitarias, entre otros funcionarios y departamentos.

“Es obligatorio que exista una completa transparencia y participación comunitaria en el proceso de colocación, pero no está sucediendo”, dijo el contralor John C. Liu. “La concentración de refugios en zonas de bajo ingreso las condenaría permanentemente a la pobreza”.

Augusto Flores, un residente de Hunts Point, un vecindario con 19 refugios, comentó que la comunidad tiene la obligación moral de ayudar a los menos afortunados, pero imperan los estigmas respecto a los desamparados.

“Sé que son personas que lo perdieron todo, pero vienen de otros vecindarios. No me siento seguro, un albergue no es un vecino que las personas quieran cerca”, dijo el trabajador de la construcción.

Por otro lado, Jorge Sánchez, residente de Fordham, una comunidad con 22 refugios, dijo no tener tiempo para atender una audiencia pública en relación con los albergues.

“Trabajo en una tienda todo el día y mi único día libre no lo dedicaré para dar mi opinión, no tiene sentido si de todos modos no lo tomarán en cuenta”, apuntó el mexicano.

Jack Ryan, vocero de la Oficina del Contralor, destacó que no todos los refugios tienen que seguir el Proceso de Participación Equitativa, pero impera una falta de vigilancia y seguimiento para equilibrar las necesidades de albergues.

De acuerdo a la portavoz del DHS, desde el 2002 se mantiene abierta una solicitud de propuesta para satisfacer las necesidades de refugio, según el mandato de derecho a vivienda. Los proveedores presentan proyectos para ser evaluados, proceso que dura cerca de un año y medio y que el reporte de la Oficina del Contralor califica de demasiado tiempo.

Janik destacó que parte de los requisitos es la notificación y aprobación de las Juntas Comunales, entre otros funcionarios electos y agencias, pero el informe destaca que se trata de una cortesía y no de un requisito.

José Rodríguez, gerente de distrito de la Junta Comunal 4, que incluye a la comunidad de Concourse, comentó que en el pasado intentó recalcar en vano los mismos puntos que menciona el reporte.

“No hemos aprobado la apertura de estos refugios. La notificación, emplazamiento y el Proceso de Participación Equitativa es una farsa”, apuntó. “Tiene que haber un debate abierto sobre esta cuestión y la forma en cómo la ciudad responde”.

Rodríguez dijo que DHS notifica a la Junta Comunal de un proyecto de refugio de dos semanas a un mes de anticipación, tiempo insuficiente para lograr un conceso público efectivo. Destacó que los albergues sólo ofrecen beneficios a los desamparados, pero no a la comunidad.