Vino a Washington el Espíritu de la Verdad

Los líderes demócratas y republicanos han utilizado el tema de la inmigración para lograr fines netamente políticos. Cuando la conveniencia política lo ha dictado, se muestran capaces de cambiar sus posiciones. Ninguno de estos líderes se ha dirigido a la verdad del problema.

Lo único que pedimos es que el gobierno acepte la responsabilidad por la situación que ellos y prácticamente la nación entera crearon durante los últimos 20 años. Deseaban mano de obra barata, y la consiguieron. Pasando fronteras prácticamente abiertas, habíamos encontrado una bienvenida. Trabajamos duro por salarios miserables y sin protecciones.

Pagamos impuestos proporcionalmente más que otros trabajadores porque no nos atrevíamos a pedir al gobierno que regresara el dinero que nos debía. Hemos organizado nuestros propios negocios y contribuido bastante a la economía.

Debemos aclarar muy bien nuestras prioridades. Queremos que nuestros hijos, sean ciudadanos y que los soñadores, puedan crecer con todos los derechos de la ciudadanía y vivir con el pleno apoyo de sus familias enteras. Queremos que los trabajadores adultos puedan permanecer juntos con sus cónyuges, trabajar legalmente y con dignidad y sin temor de ser deportados. Me entero que otra gente que dicen hablar por nosotros pueden decir otras cosas, pero estas son nuestras prioridades.

También debemos señalar el camino a seguir para lograr estas metas. Debe aprobarse un proyecto de ley bipartidista en la Cámara de Representantes. Nos da ánimo que un grupo de demócratas y republicanos se ha formado para lograr esto. Tenemos confianza de que la presencia del congresista Gutiérrez como integrante de esta agrupación produzca un proyecto de ley que refleja nuestras verdaderas preocupaciones.

Nos preocupa que es posible que los demócratas pueden desear aprobar un proyecto de ley en el Senado y luego tratar de imponerla en la Cámara de Representes, donde los republicanos tienen mayoría, nomas para lograr unos puntos políticos. Esto no dará resultados y ellos lo saben. Eso es poco aceptable. Los demócratas necesitan saber que nosotros los veremos como responsables por la negativa de aprobar una reforma y por los 1,400 personas que se deportan todos los días bajo la administración del presidente Obama.

La campaña de los niños salió de las reuniones con los miembros de la Cámara de representantes con un mejor nivel de entendimiento. El grupo bipartidista ahí está formulando un proyecto de ley que, desde la perspectiva de reunificar y proteger a las familias, es mejor que el proyecto de ley en el Senado. Hay otras cosas que son mejores en el plan del Senado, pero la mejor solución es que se aprueben ambas medidas por separado, y luego después siga la lucha para combinarlas.

Nos preocupa que hay algunos demócratas, tal vez hasta en la Casa Blanca, además de algunos republicanos quienes, por motivos de partidismo, pretenden parar al proyecto bipartidista en la Cámara de Representantes.

Como dice Saulito, “los juegos son para los niños, no los adultos. Los políticos deben dejar de jugar políticamente con nuestras vidas”.