Flamantes Nets felices en la nueva casa
El trío dejó atrás la verde de Celtics para ponerse la camisa negra de los Nets
Los Nets con Paul Pierce (34), Kevin Garnett (2) y Jason Terry (31), ya comenzaron a soñar con el título de la NBA. Crédito: AP
Nueva York Al menos tres de las cuatro nuevas de los Nets ya están en Brooklyn.
Ayer, el equipo presentó a sus recientes adquisiciones, Paul Pierce, Kevin Garnett y Jason Terry, y ya comenzaron a sonar las aspiraciones de llegar a la cumbre de la NBA.
“Creo que vamos a estar en la cumbre con los mejores”, manifestó Pierce, quien pasó 15 años, toda su carrera, con Boston.
“Hay algo en el aire de esta ciudad que dice que los Nets de Brooklyn van a ser los campeones de la NBA el próximo año”, agregó Terry.
Por su parte, Garnett desestimó la pregunta sobre si ansiaba la oportunidad de enfrentarse a Carmelo Anthony.
“Ansío jugar con los Nets”, respondió.
El trío dejó atrás la playera verde de los Celtics para ponerse la camisa negra de los Nets, en un cambio que sacudió a la liga y colocó a los Nets como serio contendiente al campeonato.
“Esto es como mirarse al espejo’, dijo Garnett. “Usted ve el talento que ya está aquí, nos ven entrar en ella (camiseta), ahora se trata de lo bien que nos queda”, sentenció.
Tras su primera temporada en Brooklyn, en la que el equipo quedó fuera en la primera ronda al caer ante Chicago, hubo cambios rápidos.
Primero Jason Kidd, quien anunció su retiro al finalizar la campaña, fue nombrado entrenador del equipo, supliendo al interino PJ Carlesimo que tomó el mando en diciembre cuando la gerencia despidió a Avery Johnson.
Ahora, la quinta de Flatbush Avenue adquiere fuerza con estas adiciones que se suman a Brook López, el centro de origen cubano, y Deron Williams, el armador que a pesar de su juego irregular ha sido la bujía del equipo.
Esta es la apuesta más grande que el dueño del equipo, el multimillonario ruso Mikhail Prokhorov, ha hecho con miras de obtener un campeonato dentro de los primeros cinco años de haber comprado el equipo, de acuerdo a su plan.
El que no estuvo presente fue Andrei Kirilenko, el delantero ruso que militó la temporada pasada con los Timberwolves de Minnesotta.
En Brooklyn reina la alegría.