Matrícula estatal de NJ sofocada por la hipocresía

La legislación para proporcionar matrícula estatal a los hijos de inmigrantes indocumentados sufrió una muerte cínica e hipócrita en Trenton, Nueva Jersey, esta primavera con ambos partidos políticos infligiéndole heridas mortales.

Quince estados proporcionan matrícula estatal a niños que fueron traídos al país sin documentos a temprana edad y que se han graduado de la secundaria de los distritos escolares en esos Estados. Entre los estados que ofrecen a sus residentes matrícula estatal están estados tan liberales como Texas, Utah, y Oklahoma.

Es lo más humano, pero también es económicamente sensato. ¿Por qué gastar cientos de miles de dólares para educar a estos niños sin permitirles cumplir con su potencial para el beneficio de nuestra sociedad? Estos estudiantes no recibirían educación gratis, simplemente pagarían lo mismo que otros residente del estado pagan. El registro de estos estudiantes adicionales representaría una ganancia para los colegios y universidades.

Pero, esto no es un artículo de opinión en el sentido común de la matrícula estatal para estos estudiantes, sino más bien una reflexión sobre el cínico proceso político y práctica durante la más reciente sesión legislativa en Trenton.

La hipocresía es común en Trenton, y hay suficiente para repartir, pero aquí un resumen de los principales actores y de su uso del sistema político.

El Gobernador Chris Christie se ha opuesto tradicionalmente a la matrícula estatal, pero durante este año electoral de repente se comporta evasivo sobre el tema. En lugar de abordar la cuestión directamente, como le hemos pedido que lo haga, ha permanecido en silencio.

En su lugar envió a representantes latinos a viajar el estado cantando sus alabanzas, incluyendo el autoproclamado líder de activistas latinos, Martin Pérez, Presidente de la Alianza de Liderazgo Latino, y recientemente nombrado por Christie al Consejo de Gobernadores de la Universidad Estatal Rutgers.

Pero seamos justos. Los amigos de la comunidad Latina, que regularmente dependen de nuestros votos, nos han enterrado en oratoria también. La ley de la matrícula estatal fue aprobada por el Comité de Presupuesto de la Asamblea en Junio pero nunca fue considerada para un voto por la Asamblea completa. En el Senado Estatal el proyecto de ley está detenido por su copatrocinadora principal la senadora Teresa Ruiz, una demócrata.

Tras reunirnos con la Senadora Ruiz, quien no es más que una marioneta de sus jefes del Condado de Essex, Steve Adubato y Joseph DiVincenzo, ella informó a nuestra organización que el proyecto de ley estaba siendo aguantado para la sesión saliente, y cuando el Gobernador Christie estaría más propenso a firmarlo.

Christie, si es re-elegido, es muy probable que se mueva a la extrema derecha en un esfuerzo para asegurar su nominación presidencial en el 2016. Darles palizas a los inmigrantes es un elemento básico de la dieta política de la extrema derecha.

Lo qué es más probable es que Ruiz está actuando bajo las instrucciones de sus patrones del Condado de Essex y del Presidente del Senado Estatal Stephen Sweeney, quien se ha negado a reunirse con nosotros sobre el tema. Resulta que los jefes políticos de los Condados de Essex y Camden prefieren no plantear el tema durante un año de elecciones por varias razones. En primer lugar, tienen un montón de negocios en curso con el gobernador y porqué colocar al “hombre grande” en una posición incómoda haciéndole vetar la legislación.

Las relaciones políticas y financieras entre el jefe político Demócrata del Sur de Nueva Jersey George E. Norcross III y la administración de Christie respecto a Cooper University Hospital están bien documentadas. Sweeney también depende de Norcross, por su influencia política.

Todos ganan en este cálculo político, excepto los niños traídos a este país a una temprana edad. Christie puede reafirmar su amor por los hispanos y actuar sin consecuencia. Los demócratas aliados con él logran mantener su relación la cual les asegura contratos y patrocinios. Y, ¿a quién le importa unos niños cuyos padres de todos modos no pueden votar?